Médicos de todo el mundo exigen rendición de cuentas por los ataques a los establecimientos de salud
La Asociación Médica Mundial (AMM) adoptó en su Asamblea General la Declaración de Róterdam sobre la Protección de la Neutralidad Médica. La nueva declaración reafirma uno de los valores éticos fundamentales de la profesión médica, un principio que se ve particularmente cuestionado en tiempos de conflicto.
La Declaración de Róterdam define la neutralidad médica como dos deberes combinados. Los médicos y otro personal de la salud deben brindar atención imparcial. Los Estados, las autoridades de facto y las partes en un conflicto deben proteger al personal sanitario y la atención médica. La ética médica en tiempos de conflicto armado sigue siendo idéntica a la de tiempos de paz, y la atención sanitaria está protegida por el derecho internacional humanitario (DIH), independientemente de que lleve o no los emblemas distintivos.
La política reconoce que los ataques a la atención sanitaria no se limitan a ataques físicos, sino que incluyen ciberataques y el uso de inteligencia artificial. También incluyen el arresto arbitrario, la detención, la tortura o los malos tratos al personal de salud. Los médicos mantienen el derecho, y cuando sea ética o legalmente requerido, la responsabilidad, de documentar y denunciar sospechas de violaciones del DIH.
«Los principios de la ética médica no cambian en tiempos de guerra», dijo el Dr. Jung Yul Park, presidente de la AMM. «Los médicos deben tener libertad para tratar a los pacientes independientemente de su papel en el conflicto, sin temor a sanciones, intimidaciones o interferencias».
La AMM llama a las partes en conflicto a garantizar que todos los pacientes tengan un acceso seguro y sin obstáculos a la atención médica, y a liberar de inmediato, sin condiciones, a todo el personal de salud detenido únicamente por brindar atención. Insta a los Estados a informar a sus militares sobre las protecciones otorgadas a la atención sanitaria y a garantizar que las violaciones sean investigadas de forma independiente o remitidas a mecanismos internacionales competentes, como la Corte Penal Internacional.
La AMM también pide a las Naciones Unidas que nombren a todos los estados miembros y grupos armados que ataquen o amenacen la atención sanitaria en los mecanismos de presentación de informes pertinentes de la ONU. Pide además a la ONU que nombre un Relator Especial sobre la protección de la salud en conflictos armados y otras situaciones de violencia.
La Declaración, elaborada por los miembros de la AMM, reafirma un principio fundamental de la organización desde su fundación: que las AMN se pronuncien públicamente contra las violaciones de la neutralidad médica, incluidas las cometidas por su propio Estado, y apoyen a sus colegas que enfrentan represalias por brindar atención imparcial.
