Resolución sobre la Prohibición de los exámenes anales Forzados para probar las relaciones sexuales con personas del mismo sexo


Adoptada en la 68ª Asamblea General de la AMM, Chicago, Estados Unidos, octubre 2017

Introducción

1.      La Declaración de Tokio de 1975 de la Asociación Médica Mundial prohíbe estrictamente al personal médico participar en actos de tortura u otras formas de trato cruel, inhumano o degradante y les pide proteger la confidencialidad de la información médica.

2.      Además los “Principios  de ética médica sobre la función del personal de salud, en particular los médicos, en la protección de presos y detenidos contra la tortura y otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes” de la ONU prohíben al personal de salud “la participación, complicidad, incitación o intento de tortura u otro trato o castigo cruel, inhumano o degradante”.

3.      Desde 2011, en por lo menos de ocho países, el personal médico ha participado en exámenes anales forzados de hombres y mujeres transgéneros que están acusados de relaciones consentidas entre adultos del mismo sexo.

4.      El Relator Especial de la ONU sobre la tortura y otras formas de trato cruel, inhumano y degradante ha descrito los exámenes anales forzados como una forma de tortura o trato cruel, inhumano y degradante “médicamente infundados”.

5.      El grupo de expertos forenses independientes, formado por especialistas de medicina forense del mundo, ha determinado que “el examen no tiene ningún valor para detectar anomalías en el tono del esfínter anal que puedan ser atribuidas de forma fiable a relaciones sexuales anales consentidas”.

6.      La AMM está profundamente consternada por la complicidad del personal médico en estos exámenes no voluntarios y no científicos, incluida la elaboración de informes médicos que son utilizados en juicios para condenar a hombres y mujeres transgéneros por relaciones consentidas entre adultos del mismo sexo.

7.      Aunque parte del personal médico sostiene que los acusados dan su “consentimiento” para estos exámenes, la capacidad de las personas en detención de dar su consentimiento libre e informado es limitada, incluso cuando se da el consentimiento libremente, el personal médico debe abstenerse de realizar actos médicos infundados, discriminatorios y potencialmente incriminatorios.

Recomendaciones

Reconociendo que las personas que han sido sometidas a exámenes anales forzados los han descrito como dolorosos, humillantes y equivalentes a una agresión sexual, la AMM:

8.      Llama a sus miembros y a otros profesionales de la salud a abstenerse de participar en exámenes anales forzados.

9.      Insta a las asociaciones médicas nacionales (AMNs) a publicar comunicados que prohíban a sus miembros la participación en estos exámenes.

10.    Insta a las asociaciones médicas nacionales a educar a los médicos y profesionales de la salud sobre la naturaleza inútil y no científica de los exámenes anales forzados y el hecho de que son una forma de tortura o trato cruel, inhumano y degradante.

11.    Llama a la Organización Mundial de la Salud a publicar una declaración oficial que condene los exámenes anales forzados para probar la actividad sexual con el mismo sexo porque no tienen fundamento científico y violan la ética médica.

Etica Medica, Examen anal, Examen físico, Exámenes forzados, Tortura, Trato degradante

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