Adoptada por la 60a Asamblea General, Nueva Delhi, octubre 2009
Reafirmada con revisiones menores por la 201a Sesión del Consejo de la AMM, Moscú, Rusia, octubre 2015
y revisada por la 76ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025

 

INTRODUCCION

Esta política busca identificar aquellos sectores en que pudiera aparecer algún conflicto de intereses durante la práctica cotidiana de la medicina y ayudar los médicos a resolver dichos conflictos en favor de los intereses de los pacientes. Un conflicto de intereses se produce cuando la opinión profesional sobre la atención directa de un paciente puede ser influenciada indebidamente por un segundo interés. Factores como los requisitos institucionales obligatorios o las presiones para avanzar en la carrera profesional podrían representar conflictos de intereses.

Como se establece en el Código Internacional de Ética Médica de la AMM, el médico debe reconocer y evitar los conflictos de intereses reales o potenciales.

En algunos casos, tal vez baste para un médico reconocer la existencia de un conflicto posible o real. En otros, será quizás necesario tomar medidas para resolver el conflicto. Algunos conflictos de intereses son inevitables y no hay nada inherentemente antiético en los conflictos de intereses en medicina, pero es la manera en que son abordados la que es crucial.

Además de practicar la medicina y prestar la atención directa de los pacientes, los médicos cumplen funciones adicionales y sirven a otros intereses, como participar en la investigación, contribuir en seminarios y conferencias, la formación y educación de futuros médicos y ocupar cargos de gestión y administración. A medida que los intereses privados en la medicina han ido aumentando en muchos lugares, los médicos también han contribuido ocasionalmente a su expansión con su experiencia, en calidad de consultores para empresas privadas (y a veces como empleados), incluidos los involucrados en el desarrollo de nuevas tecnologías y soluciones digitales.

La creciente interacción entre médicos y actores del sector privado refleja la amplia influencia sistémica de estos intereses privados en los mercados de la atención médica, la práctica clínica, las prioridades de investigación y la educación médica. Estos factores también se conocen como determinantes comerciales de la salud.

Aun cuando no hay duda de que la participación de los médicos en dichas actividades puede ser definitivamente provechosa para el bien en general, también pueden crear conflictos con el deber fundamental con la salud y el bienestar de sus pacientes, como también con las necesidades más generales de salud pública. No hay que permitir que intereses ajenos puedan influenciar las decisiones de carácter clínico (ni siquiera tener la menor posibilidad de hacerlo).

Los médicos tienen el deber moral de examinar su propia conducta por cualquier conflicto de interés potencial. Si no son reconocidos, los conflictos de intereses pueden afectar mucho la confianza del paciente en la profesión médica y también en el médico y en consecuencia tener un impacto negativo en la relación médico-paciente. Se debe revelar cualquier conflicto de intereses, ya sea financiero o personal, real o potencial, incluidos los relacionales. Dependiendo de las circunstancias, podrían ser necesarias medidas correctivas adicionales.

Es posible que los médicos puedan consultar los recursos adicionales, como en los casos de agrupaciones de especialistas, asociaciones médicas, o autoridades reglamentarias sobre temas relacionados con los conflictos de intereses, y deben conocer las leyes y reglamentos nacionales en vigor.

La AMM aborda sin ambigüedad el tema de los conflictos de intereses en sus políticas éticas fundamentales, incluidas la Declaración de Ginebra: la Promesa del Médico, el Código Internacional de Ética Médica y la Declaración de Helsinki. Estos documentos fundamentales demuestran que la salud y el bienestar del paciente o del participante en la investigación siempre debe ser la primera consideración del médico.

 

RECOMENDACIONES

Investigación

1. Los intereses del médico y los del investigador pueden ser contradictorios. Cuando una misma persona asume ambas funciones, como es frecuente que ocurra, todo conflicto posible debe ser allanado, tomando las medidas necesarias para proteger al paciente, incluso revelándole la posibilidad de una posible situación conflictiva.

2. Toda investigación médica debe efectuarse en última instancia para bien del progreso de la salud pública e individual. El médico-investigador nunca puede poner los intereses financieros por sobre el bienestar de los pacientes. La salud y el bienestar de los pacientes y la integridad científica deben ser el interés supremo.

3. Toda relación e interés pertinente o material entre médico e investigador, fuentes de financiamiento, afiliaciones a instituciones y conflictos de intereses deben ser notificados a los posibles participantes en la investigación, los comités de ética de la investigación, los órganos reguladores de supervisión idóneos, revistas médicas y participantes en conferencias y el centro médico en el que se realiza la investigación.

4. Antes de comenzar cualquier investigación, todas las partes incluidas en esta, incluidos los auspiciadores de ensayos, los médicos-investigadores y los participantes en la investigación, deben estar de acuerdo con los términos y condiciones clave como mínimo:

• la remuneración financiera del médico-investigador.
• el control y el acceso a los resultados de la investigación.
• el derecho y la obligación del médico-investigador a publicar los resultados negativos.
• el derecho del médico-investigador a revelar a los participantes en el ensayo toda información pertinente en cualquier momento del estudio.
• financiamiento de la atención médica de los participantes en caso de complicaciones asociadas con la investigación.
• protección de datos y hallazgos incidentales.

5. Los médicos-investigadores deben controlar y acceder libremente a todos los datos del ensayo, y deben rehusar toda cláusula de no publicación.

6. Los médicos-investigadores deben asegurarse de que, cualesquiera que sean los resultados del estudio, su presentación o publicación no sean indebidamente retrasados u obstaculizados.

7. Los médicos no deben aceptar pagos ni otros beneficios únicamente por derivar pacientes a estudios de investigación o por compartir datos de pacientes. La información del paciente solo debe compartirse respetando debidamente la confidencialidad y la seguridad de los datos.

8. Toda compensación recibida por los médicos-investigadores de los patrocinadores de los ensayos debe reemplazar aproximadamente el ingreso clínico perdido y debe estar relacionada con los esfuerzos y las responsabilidades del médico que realiza la investigación. Cuando la contratación es un desafío y toma mucho tiempo, se pueden hacer pagos adicionales razonables para compensar al médico-investigador o institución específicamente por el tiempo y el esfuerzo para captar a participantes apropiados. No deben aceptarse primas excesivamente altas para aumentar las inscripciones a los ensayos.

9. Los médicos-investigadores nunca pueden tener intereses financieros en una compañía que patrocine un ensayo cuando tal interés financiero pueda ser afectado positiva o negativamente por los resultados de dicho estudio; no deben tener interés financiero directo por los resultados del estudio. No deben adquirir ni vender acciones de la compañía durante el estudio hasta que se hayan publicado sus resultados. Esta condición podría no aplicarse a los médicos que hayan creado un medicamento, aunque sin haber participado en la contratación.

10. Los médicos-investigadores deben rehusar todo pedido de examinar las solicitudes de donación o de informes sobre investigaciones efectuadas por colegas o competidores, si sus relaciones con ellos representan un riesgo para la imparcialidad.

11. Los médicos-investigadores sólo deben de participar en ensayos clínicos cuando tengan relación con su experiencia médica, y deben tener una educación, formación y calificaciones éticas y científicas apropiadas en la dirección de investigaciones y conocer los principios de la ética de la investigación.

12. La autoría debe determinarse antes del inicio del ensayo y debe basarse en una contribución científica sustancial.

13. Los médicos investigadores deben ser conscientes de los determinantes comerciales más amplios de la salud que pueden influir en las prioridades de investigación, el diseño de estudios y la interpretación o difusión de los resultados, y deben tratar activamente de mitigar dichas influencias para preservar la integridad científica y la confianza pública.

Enseñanza y formación

14. Las necesidades de educación de los estudiantes y de los médicos en formación de especialidad, así como la calidad de la educación y la experiencia en formación, deben estar equilibradas con el interés supremo del paciente.

15. La educación médica básica, la capacitación especializada y el desarrollo profesional continuo (CME/CPD) deben incluir capacitación específica sobre el reconocimiento y la gestión de conflictos de intereses, así como la comprensión de los determinantes comerciales de la salud, para respaldar la evaluación crítica de la información y defender la integridad profesional en el mejor interés de los pacientes.

Autorrecomendaciones sobornos y comisiones

16. Las recomendaciones a otros médicos o proveedores y prescripciones (materiales específicos, como de servicios) deben de ser el resultado de la evaluación objetiva del médico referente o que prescribe. Toda forma de colaboración entre los profesionales de la salud debe dar prioridad a los intereses del paciente.

17. La autorecomendación de un médico ocurre cuando un médico deriva un paciente a un servicio, práctica o instituciones de salud (por ejemplo, un laboratorio) donde no tenga actividades profesionales, pero sí un interés económico. Esta práctica puede, en teoría, tener una gran influencia en las decisiones clínicas que se puedan tomar y no se la considera admisible, salvo cuando existen garantías adecuadas y la derivación se basa en criterios objetivos y médicamente relevantes (por ejemplo, cuando exista la necesidad de dicha institución en una comunidad rural pequeña y que no haya posibilidad de encontrar otra de otro propietario. En tales casos, el médico no deberá recibir ninguna gratificación mayor a la que obtendría un inversionista común).

18. Hay comisiones (o reparto de utilidades) cuando un médico recibe una retribución pecuniaria por haber derivado a un paciente a un doctor específico, o con miras a un servicio especial a cambio de determinada retribución. Estas prácticas no son admisibles.

Ventas de productos

19. La venta de productos médicos (productos relacionados con la salud) o de productos no médicos (productos no relacionados con la salud del paciente ni con la práctica de la medicina) por parte de un médico desde su consultorio o sitio en Internet puede plantear preocupaciones éticas sobre conflictos de intereses financieros, y puede correr el riesgo de ejercer una presión indebida sobre el paciente. Los productos no médicos y los productos médicos no validados científicamente no deben venderse en consultorios médicos ni en sitios en Internet. La venta de productos médicos validados científicamente solo es aceptable en circunstancias limitadas y con las debidas garantías, incluida la divulgación adecuada al paciente.

Conflictos entre organismos o instituciones

20. De forma creciente, las instituciones de salud, sobre todo, se ven sometidas a diferentes presiones que amenazan varias de sus funciones y numerosos centros médicos han empezado a buscar nuevas fuentes de ingresos. Se deben instaurar políticas a fin de impedir que estas nuevas fuentes puedan entrar en conflicto directo con los valores y las misiones de las instituciones y con los principios médicos éticos (por ejemplo, financiamiento de escuelas de medicina por las industrias tabacaleras, alimentarias o farmacéuticas).

21. Los distintos organismos e instituciones médicas (entre ellos, las escuelas de medicina, los hospitales, las asociaciones médicas y centros de investigación) deben elaborar, y aplicar, directrices sobre los conflictos de intereses que también se aplican a sus empleados y miembros y que también aborden los determinantes comerciales más amplios de la salud. Estas directrices deben estructurarse para ayudar a los médicos a realizar las divulgaciones adecuadas e identificar situaciones en las que un conflicto de intereses les impediría participar en una actividad determinada.

22. Las instituciones de salud deben hacer una distinción clara entre los comités directivos que deciden sobre las inversiones, la transferencia de tecnologías, y la sección de investigación de la institución.

23. Los documentos sobre política deben contener orientación sobre las exigencias en materia de difusión, o para poner fin a una participación en el proceso de decisión, para las personas en situación conflictiva a causa de una investigación patrocinada, de acuerdos de consultores, inversionistas privados o acuerdos de licencias.

Adoptada por la 76.ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025

 

INTRODUCCION

La demencia es un síndrome causado muchas enfermedades diferentes, que en conjunto constituyen una parte cada vez mayor de las enfermedades no transmisibles a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “La demencia es un término general que abarca diversas enfermedades que afectan la memoria, otras capacidades cognitivas y el comportamiento, que interfieren significativamente con la capacidad de una persona para realizar sus actividades cotidianas. Si bien la edad es el factor de riesgo más importante conocido para la demencia, no es una parte normal del envejecimiento”.

La demencia es una afección que afecta principalmente a las personas mayores, pero una de cada diez personas afectadas presenta síntomas antes de los 65 años. Dado que el número real de personas mayores aumenta constantemente en todo el mundo, también aumenta el número de casos de demencia. En 2023, la OMS estimó que el número de personas con demencia en el mundo era de 55 millones en el mundo y se prevé que esta cifra aumente a 139 millones en 2050. Actualmente, el 60 % de las personas con demencia viven en países de ingresos bajos y medios, pero se prevé que para 2050 esta cifra aumente al 71 %.

La incidencia y el pronóstico de la demencia están influenciados no solo por factores biológicos sino también por determinantes sociales como la educación, el nivel socioeconómico y el acceso a la atención médica, que varían ampliamente según las regiones y las poblaciones.

En 2019, se estimó que el costo anual mundial de la demencia sería de más de 1,3 mil millones de dólares estadounidenses y se espera que aumente a 2,8 mil millones de dólares para 2030. Esta cifra incluye los costos atribuidos a la atención informal (atención no remunerada proporcionada por familiares y otros cuidadores informales) y los costos directos de la atención social y médica.

Las enfermedades no transmisibles (ENT), como las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades pulmonares crónicas, son responsables, en conjunto, del 74 % de las muertes en todo el mundo, según la OMS. La demencia no figura como una ENT importante, a pesar de sus importantes efectos en las personas y las familias, así como de su creciente contribución al costo social. Sin embargo, el riesgo de demencia aumenta con los cinco principales factores de riesgo incluidos en la lista de ENT de la OMS: el consumo de tabaco, la inactividad física, el consumo nocivo de alcohol, las dietas poco saludables y la contaminación atmosférica.

La enfermedad de Alzheimer, la enfermedad más común que causa demencia, es la séptima causa más común de muerte a nivel mundial, pero la cuarta en los países de altos ingresos. La enfermedad de Alzheimer es la única de las diez causas más prevalentes de muerte sin prevención ni cura efectivas y con posibilidades de tratamiento limitadas.

Las mujeres se ven afectadas de forma desproporcionada por la demencia, con tasas de prevalencia más altas que los hombres en todos los grupos de edad y una mayor proporción de fallecimientos. Además, las mujeres son responsables de proporcionar aproximadamente el 70 % de las horas de cuidado informal a nivel mundial, con las mayores proporciones en los países de ingresos bajos y medios.

La demencia conlleva una mayor dependencia en la vida diaria y una disminución de la calidad de vida. A medida que aumenta la carga de cuidados, también disminuye la calidad de vida del cuidador, generalmente un familiar cercano. Las personas con demencia moderada y grave necesitan finalmente trasladarse a una residencia de ancianos o un centro de cuidados, pero en muchos países, especialmente en los de ingresos bajos y medios, esta posibilidad no está disponible. Los costos de las residencias de ancianos ejercen una presión cada vez mayor sobre las economías, tanto dentro como fuera del sistema nacional de salud.

Cada vez hay más pruebas de que hasta el 45 % de los casos de demencia podrían, en teoría, prevenirse hasta cierto punto.  Esto se ha visto respaldado por la disminución real de la prevalencia de la demencia en las últimas tres décadas, pero debido a la creciente cantidad de personas mayores, el número total de casos de demencia sigue aumentando.

La demencia generalmente no pertenece a ninguna especialidad médica, sino que muy a menudo es responsabilidad de neurología, psiquiatría (a menudo psiquiatría superior), geriatría o medicina de familia. Sin embargo, las personas con demencia ingresan con mayor frecuencia en el hospital que quienes no la padecen, independientemente de las comorbilidades físicas, y su pronóstico generalmente es peor que el de las personas sin demencia.

La investigación sobre las opciones de tratamiento para las enfermedades que causan demencia ha sido lenta, en comparación con otras ENT importantes, y ha sido en su mayoría ineficaz. Los nuevos tratamientos biológicos para la enfermedad de Alzheimer son muy costosos y la mayoría de las sociedades, incluso las más ricas, tienen dificultades para afrontar la carga financiera. Además, estos medicamentos tienen, en general, efectos bastante limitados, ya que no detienen el proceso de deterioro cognitivo, sino que solo lo hacen más lento.

El plan de acción mundial de la OMS para la demencia 2017-2025 establece que los países deben desarrollar estrategias nacionales prácticas y ambiciosas. El plan incluye un conjunto de siete objetivos globales, como considerar la demencia como una prioridad de salud pública para mejorar el diagnóstico, apoyar a los cuidadores de personas con demencia y aumentar la financiación para la investigación.

 

RECOMENDACIONES

La Asociación Médica Mundial (AMM) pide a las siguientes partes interesadas:

La Organización Mundial de la Salud (WHO)

  1. Incluir la demencia como una de las principales ENT a nivel mundial.
  2. Incrementar la atención sobre la demencia y sus causas, en particular en los países de ingresos bajos y medios, ya que se espera que enfrenten el mayor aumento en el número de casos de demencia en las próximas décadas.
  3. Colaborar con los gobiernos, los organismos internacionales de la enfermedad de Alzheimer y la AMM para aumentar la concienciación sobre la demencia a nivel mundial.

Gobiernos Nacionales

  1. Considerar la demencia como una prioridad de salud pública.
  2. Trabajar en línea con el plan de acción mundial para la demencia.
  3. Desarrollar estrategias nacionales integrales contra la demencia, incluidos los objetivos claros y los indicadores mesurables, con financiación asignada y un proceso claro de seguimiento y evaluación.
  4. Apoyar programas de reducción de riesgos especialmente a través de iniciativas de salud pública. Estos programas también ayudarán a combatir otras ENT importantes.
  5. Aumentar la concienciación sobre la demencia y apoyar iniciativas adaptadas a las necesidades de la población
  6. Crear programas para apoyar a los cuidadores, incluido el acceso a cuidados de relevo, apoyo financiero y servicios de salud mental, reconociendo su papel fundamental en el cuidado de la demencia.
  7. Aumentar el financiamiento de la investigación sobre la demencia a nivel nacional y a través de asociaciones internacionales centradas en tratamientos y cuidados eficaces y accesibles.

Asociaciones Médicas y la Comunidad Científica

  1. Promover iniciativas para aumentar los conocimientos del médico sobre la demencia a fin de fomentar la identificación temprana y el diagnóstico preciso del deterioro cognitivo, para así permitir el tratamiento apropiado y la atención que se debe prestar.
  2. Aumentar la concienciación sobre las necesidades especiales de las personas con demencia al buscar atención médica para otras dolencias.
  3. Colaborar con otras partes interesadas a fin de promover la atención de alta calidad y buena calidad de vida para las personas con demencia.
  4. Aumentar la inscripción en ensayos clínicos de pacientes apropiados con enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas, y sus familias, para identificar mejor las diferencias de sexo en la incidencia y progresión y para avanzar en el tratamiento y la cura de la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas.
  5. Fomentar estudios para determinar la mejor manera de proporcionar financiamiento estable para la atención a largo plazo de los pacientes con enfermedad de Alzheimer y otros trastornos demenciales.
  6. Poner a disposición información sobre los recursos comunitarios para facilitar la derivación adecuada y oportuna a servicios de atención de apoyo.

 

Adoptada por la 67ª Asamblea General de la AMM, Taipei, Taiwán, octubre 2016
y revisada por la 76.ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025

INTRODUCCION

El mundo está experimentando un aumento sin precedentes de la esperanza de vida. Durante el siglo pasado, unos 30 años se han agregado al promedio mundial de la esperanza de vida al nacer (EVN). Sin embargo, estos aumentos son muy variables, muchas de las comunidades más pobres en todos los países y un mayor porcentaje de la población en los países más pobres han tenido menos incremento en cuanto a esperanza de vida en este período.

El aumento de la longevidad ha coincidido con una disminución del número de niños, adolescentes y adultos jóvenes, ya que algunos países experimentan tasas de fecundidad total por debajo del nivel de reemplazo, lo que eleva el promedio de edad en dichos países.

Los desafíos del envejecimiento particularmente en los países en desarrollo se ven complicados por el hecho de que rara vez existen los recursos esenciales y la infraestructura básica. En la mayoría de los casos, las poblaciones envejecen más rápido que los recursos y la implementación de infraestructuras.

El personal que no recibe remuneración, en especial para las personas mayores que necesitan atención o cuidados paliativos prolongados, debe ser apoyado y motivado para equilibrar su función de cuidados con su vida profesional y social, a la vez que puedan mantener su propia salud y bienestar.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el envejecimiento saludable como “el proceso de desarrollar y mantener la capacidad operativa que permita el bienestar en la edad de vejez” [1]. El término “capacidad operativa” se utiliza para describir las capacidades que permiten a todas las personas ser y hacer lo que tienen razones para valorar. En relación con esto, la Plataforma AGE Europa define la equidad de edad como «una sociedad inclusiva, basada en el bienestar de todos, la solidaridad intergeneracional y el pleno derecho a disfrutar de la vida, participar y contribuir a la sociedad. Al mismo tiempo, deben respetarse plenamente los derechos y responsabilidades de cada persona a lo largo de su vida». El envejecimiento saludable presupone una perspectiva del ciclo vital cuando los determinantes que influyen en el envejecimiento saludable operan durante toda la vida de un individuo.

Es esencial repensar la forma en que la sociedad y los médicos valoran la edad y promover un papel activo de las personas mayores en la comunidad, sin discriminación, como se establece en la Declaración de la AMM sobre la discriminación de las personas mayores en la atención sanitaria.

 

PRINCIPIOS GENERALES

Gastos médicos asociados con el envejecimiento

  1. Existe una fuerte evidencia de que las enfermedades crónicas, en lugar de la edad per se, aumentan el uso (y costos) de los servicios de salud. Sin embargo, las enfermedades crónicas y discapacidades son cada vez más frecuentes con la edad avanzada. Por lo tanto, el uso de la atención médica y el gasto van en aumento a la par con la edad.
  2. En muchos países, el gasto en atención médica para las personas mayores se ha incrementado en los últimos años a medida que más intervenciones y las nuevas tecnologías se han hecho disponibles para los problemas comunes en la edad avanzada.
  3. Se debe tener en cuenta el potencial impacto no deseado del tratamiento excesivo, ya que algunas opciones de investigación o tratamiento no necesariamente contribuyen de manera beneficiosa a la salud general del paciente.

Efecto del Envejecimiento en los Sistemas de Salud

  1. Los sistemas de salud se enfrentan a dos retos al aumentar la longevidad: la prevención de las enfermedades crónicas y la discapacidad y la entrega de atención de alta calidad y rentable que es apropiada para personas, de todas las edades. En las regiones menos desarrolladas la carga de enfermedades en la vejez es más alta que en las desarrolladas.

Consideraciones Especiales de Salud

  1. En comparación con la población general, los adultos mayores tienen más probabilidades de experimentar aislamiento social y soledad. Estos factores de riesgo contribuyen a las enfermedades crónicas comunes en los adultos mayores, como el deterioro cognitivo y la demencia, al afectar negativamente su salud física y mental. Aproximadamente 1 de cada 4 personas mayores experimenta aislamiento social, y las investigaciones demuestran que el impacto del aislamiento social y la soledad en la mortalidad es similar al del tabaquismo, la obesidad y la inactividad física[2].
  2. Las principales causas de la discapacidad en el mundo son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas, los trastornos musculoesqueléticos y las enfermedades neurológicas y mentales, incluidas las demencias. Algunas enfermedades comunes en la edad avanzada son especialmente incapacitantes y se benefician de la detección y tratamiento precoz.
  3. Las enfermedades crónicas, en particular las cardiovasculares, la diabetes, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y varios tipos de cáncer son comunes entre las personas mayores e incluyen enfermedades prevenibles a través de comportamientos saludables o intervenciones de estilo de vida, y los servicios de salud preventivos eficaces y las intervenciones de políticas.
  4. Mientras que la investigación podría conducir eventualmente a la prevención eficaz de la discapacidad o el tratamiento, la gestión temprana es clave para controlar la discapacidad o mantener la calidad de vida.
  5. Las personas mayores pueden ser más vulnerables a los efectos de accidentes dentro y fuera de casa. Puesto que las personas mayores siguen trabajando, estos riesgos deben ser evaluados y gestionados. Los que se lesionan pueden tener una recuperación complicada por otras vulnerabilidades médicas y comorbilidades.

Consideraciones para los responsables de políticas y profesionales de la salud

  1. A nivel de la sociedad, lograr la igualdad de edad requiere medidas en múltiples sectores. Por ejemplo, las soluciones de diseño pueden ayudar a crear entornos más amigables para las personas mayores y, a menudo, benefician a la población en general.
  2. Igualmente, lograr un envejecimiento saludable a menudo requiere una variedad de profesionales que trabajan como un equipo articulado.
  3. Las personas mayores provienen de diversos orígenes. Las políticas, los sistemas, los entornos, la atención y la educación y formación médica que se analizan podrían necesitar ser adaptadas para brindar una atención óptima a cada individuo.

Continuidad de la atención

  1. Una continuidad integral de los servicios de salud debe ser aprobada con urgencia cuando la edad de la población aumenta. Debe incluir la promoción de salud, prevención de enfermedades, tratamientos de curación, rehabilitación, manejo y prevención de la caída, y el cuidado paliativo.
  2. Diferentes tipos de agentes que prestan atención deben utilizarse para ofrecer estos servicios, a partir de uno mismo y la familia / atención informal – a veces en forma voluntaria – a los proveedores e instituciones basadas en la comunidad.

Creación de Sistemas de Salud Optimos

  1. La cobertura universal de salud debe proporcionarse a todos, incluidas las personas mayores.
  2. La gran mayoría de los problemas de salud puede y debe tratarse a nivel comunitario. Con el fin de proporcionar la atención comunitaria óptima y la garantía de coordinación de la atención a lo largo del tiempo, es muy importante fortalecer la Atención Primaria de Salud (APS) en los sistemas de salud, al abordar la escasez de personal de la salud y la planificación y asegurar los recursos financieros adecuados y el suministro de equipamiento en las instalaciones de APS, como se estipula en la Declaración de la AMM sobre Atención primaria de salud. Esto incluye el empoderamiento del personal de salud comunitario y de los equipos de atención interdisciplinaria para prestar servicios adaptados a las personas mayores, en especial en contextos de recursos limitados.
  3. A fin de fortalecer la APS para promover el envejecimiento saludable, hay principios de la OMS basados en la evidencia para la APS según la edad en tres áreas que deben ser considerados: información / educación / comunicación / capacitación, sistemas de gestión de la atención y el medio ambiente físico de los centros de la APS.
  4. El sector salud debe instar a los sistemas de salud a apoyar y facilitar el acceso a todas las dimensiones de la atención a las personas a medida que envejecen.
  5. Los sistemas de salud deben adaptarse al envejecimiento para garantizar su sostenibilidad financiera y evitar desequilibrios.
  6. Los sistemas de salud y las comunidades deben implementar intervenciones basadas en evidencia, como prescripción social, programas de participación comunitaria e iniciativas de inclusión digital, para reducir el aislamiento social y sus impactos en la salud.
  7. Se deben fomentar las consultas preventivas, en particular para identificar los riesgos relacionados con la edad y mantener la independencia.
  8. Es necesario reforzar la comunicación durante las campañas de vacunación invernal dirigidas a las personas mayores. Se debe facilitar y fomentar el acceso a la vacunación.

Especificidades de la atención médica

  1. La mayoría de los sistemas de salud formales se han desarrollado con énfasis en “cuidados intensivos o atención catastrófica» de una población mucho más joven, a menudo centrada en las enfermedades transmisibles o lesiones. Los sistemas de salud deben enfatizar otras necesidades, en especial la prevención, el manejo de las enfermedades crónicas, el deterioro cognitivo, los cuidados paliativos y la atención de largo plazo cuando traten a las personas mayores. Si bien los servicios de cuidados intensivos son esenciales para personas de todas las edades, no se centran en mantener la salud de las personas ni en brindar el apoyo y la atención continuos necesarios para controlar las enfermedades geriátricas. En todos los centros de cuidados agudos deben estar disponibles la evaluación y el manejo geriátrico de los pacientes de edad avanzada.
  2. Las condiciones médicas de mayor edad a menudo se producen de forma simultánea a los problemas sociales y ambos deben ser considerados por los profesionales de la salud en la prestación de la atención médica. Los médicos, en particular los especialistas, deben tener en cuenta que los pacientes mayores pueden tener otras enfermedades crónicas concurrentes o comorbilidades que interactúan entre ellas y que los tratamientos no deben producir complicaciones prevenibles e involuntarias.
  3. Cuando se inicia un tratamiento farmacológico para las enfermedades crónicas con un paciente mayor, se deben considerar los principios de la farmacología geriátrica.
  4. Se debe respetar el derecho de los pacientes mayores a la autodeterminación. Si el paciente no puede tomar sus propias decisiones, debido a problemas de la memoria y cognitivos, los médicos que tratan a pacientes mayores deben comunicarse con la familia, el personal que no recibe remuneración, y con frecuencia con el cuidador formal, para prestarles apoyo y explicarles mejor el estado de salud del paciente y específicamente qué medicamentos darle.
  5. Al considerar las diferentes opciones terapéuticas, los médicos siempre deben tratar de conocer los deseos del paciente y reconocer que para algunos la calidad de vida será más importante que los potenciales resultados de intervenciones más agresivas.
  6. Se debe promover soluciones digitales y técnicas apropiadas y herramientas que puedan mejorar la atención y su acceso para las personas mayores. Se debe movilizar la cooperación internacional y la asistencia técnica para apoyar a los países en desarrollo en la construcción de infraestructura y servicios sostenibles que aborden las necesidades de las poblaciones que envejecen.

Educación y formación para los médicos

  1. Todos los médicos deben estar educados y formados adecuadamente para diagnosticar y tratar los problemas de salud de las personas mayores, lo que implica la incorporación del envejecimiento en los planes de estudios de medicina, incluida la geriatría, gerontología y cuidados paliativos. En particular, los médicos generales deben tener acceso a la información y recibir educación y formación para identificar y prevenir la polifarmacia y las interacciones medicamentosas potencialmente adversas, y recibir educación en terapia farmacológica geriátrica.
  2. Se debe prestar atención médica secundaria a las personas mayores si es necesario. Debe ser integral, con consideración de los aspectos psicosociales y también ambientales, conforme con el enfoque de evaluación geriátrica integral. Como se estipula en la Declaración de Hong Kong de la AMM, los médicos también deben ser conscientes de los riesgos de maltrato de adultos mayores y de las medidas a adoptar cuando se identifica o se sospecha el maltrato.
  3. La educación médica continua sobre temas relativos a los pacientes que envejecen se debe enfatizar para ayudar a los médicos a diagnosticar, tratar y manejar adecuadamente la complejidad de la atención de una población que envejece.

 

[1] Healthy ageing and functional ability (who.int)
[2] Social Isolation and Loneliness (who.int) / New details about loneliness and dementia risk – Harvard Health

Adoptada por la 60a Asamblea General de la AMM, Nueva Delhi, India, Octubre 2009
y reafirmada por la sesión 212 del Consejo de la AMM en Santiago, Chile, Abril 2019

y revisada por la 76.ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025 

INTRODUCCION

En respuesta a la escasez mundial de personal sanitario y al aumento de los gastos de salud, se han elaborado diferentes medidas para cubrir las necesidades insatisfechas en la prestación de servicios de salud.

Durante la crisis del VIH/SIDA, la OMS, el Joint United Nations Programme on HIV/AIDS (ONUSIDA) y el President´s Emergency Plan for AIDS Relief (PEPFAR) recomendaron la delegación de funciones con el objetivo de brindar atención a todas las personas necesitadas. La delegación de funciones se definió como la transferencia de tareas específicas del personal sanitario altamente cualificado al personal sanitario con menor formación y cualificaciones. Sin embargo, la delegación de funciones conlleva riesgos significativos, en particular el riesgo de reducir la calidad de la atención al paciente y contribuir a la creación de un sistema de dos niveles en la medicina.

En 2021, la OMS publicó la terminología relacionada con el personal sanitario1. Desaconsejó el uso del término «delegación de funciones», ya que implica simplemente transferir tareas de forma aislada, sin medidas de apoyo. En su lugar, la OMS promovió la compartición de tareas, que define como “la redistribución racional de responsabilidades entre los equipos de personal de la salud. Se comparten tareas o funciones específicas, cuando corresponde, con el personal sanitario menos especializado para utilizar eficientemente el personal disponible. Esto debe ir acompañado de medidas adecuadas en materia de formación, supervisión, apoyo a la gestión, concesión de licencias, regulación y remuneración”.

El término alcance de la práctica (o SOP) se refiere a los límites de los conocimientos, las habilidades y la experiencia de un profesional de la salud. Un alcance de la práctica refleja todas las tareas y actividades realizadas en el contexto de su función.

En los equipos multidisciplinarios de atención médica, los médicos y demás personal sanitario (como enfermeras, fisioterapeutas, auxiliares médicos o trabajadores comunitarios) colaboran para aportar su contribución única a la mejor atención del paciente. Este trabajo en equipo debe ser coordinado por un médico, como el miembro del equipo más formado y el que generalmente es responsable de las decisiones diagnósticas y terapéuticas. En estos equipos, es importante que cada profesional sanitario trabaje dentro de su ámbito de práctica.

Los equipos multidisciplinarios de atención médica no deben entenderse como colaboración interprofesional, como se describe en la declaración de la Alianza Mundial de Profesionales de la Salud sobre la Práctica Colaborativa Interprofesional. Esta declaración se refiere a la colaboración entre profesionales de la salud colegiados o regulados, con un alto nivel de formación y adheridos a estrictos códigos de ética.

Algunos centros o jurisdicciones de atención médica han creado nuevos grupos de personal sanitario cuya función es asistir a otros profesionales de la salud, específicamente a médicos, así como nuevos grupos capacitados para realizar tareas específicas de forma independiente, con o sin supervisión médica. Si se permite que estos nuevos grupos realicen tareas propias de los médicos por su cuenta, sin supervisión médica, la calidad de la atención podría verse afectada. Existen diversos riesgos, como diagnósticos incorrectos, tardíos o sobrediagnósticos, tratamientos incorrectos e incapacidad para abordar complicaciones, un servicio fragmentado e ineficiente, y la falta de un seguimiento adecuado. También puede incrementar el costo total de la atención, ya que el personal sanitario no médico tiende a recurrir a consultas, pruebas diagnósticas y de otro tipo para compensar su menor formación y capacitación en comparación con los médicos. Asimismo, puede verse comprometido el cumplimiento de las normas éticas específicas de la profesión médica.

Todas estas medidas a menudo se implementan para contrarrestar la grave escasez de médicos, por razones sociales o económicas, a petición de otros profesionales de la salud o para reducir costos, con el pretexto de la eficiencia u otras afirmaciones no comprobadas. En algunos casos, los estudios demuestran que los no médicos en realidad aumentan el costo y la ineficiencia. El ahorro de costos y las eficiencias también pueden verse facilitados por otras intervenciones como el avance de la tecnología médica, que puede estandarizar el desempeño y la interpretación de ciertas tareas y ampliar las habilidades y los conocimientos de los médicos y otros profesionales de la salud y los esfuerzos para incentivar a los médicos a ejercer en zonas rurales o marginadas. Los datos también muestran que quienes no son médicos tienden a ejercer en los mismos lugares que los médicos, lo que invalida la idea de que estas propuestas resolverán las preocupaciones sobre el acceso a la atención médica. Cabe destacar que la escasez de personal no se limita a los médicos, sino que afecta a muchos profesionales de la salud.

Debe reconocerse que la medicina nunca puede considerarse únicamente una disciplina técnica. La salud, los derechos, la calidad de la atención y la ética médica de los pacientes deben ser las principales prioridades.

RECOMENDACIONES

Por lo tanto, la Asociación Médica Mundial recomienda las siguientes normas:

  1. Los enfoques de equipo multidisciplinarios, dirigidos y coordinados por un médico, deben considerarse la regla de oro. Esto debe implicar la creación de equipos de atención médica interactivos y de apoyo mutuo, donde cada miembro pueda aportar su contribución única a la atención prestada, basándose en su formación, competencia, área de experiencia y alcance de la práctica (como lo acordó el médico dirigente).
  2. La calidad y la continuidad de la atención, la seguridad del paciente y la ética médica nunca deben verse comprometidas y deben ser la base para todas las reformas y la legislación sobre el personal de la salud.
  3. Se debe garantizar el respeto de la competencia del médico, la independencia profesional y la autonomía clínica en cualquier reforma del personal de la salud. El diagnóstico, como base para cualquier acción relacionada con la salud del paciente, y los tratamientos prescritos deben permanecer como única responsabilidad del médico.
  4. Es imperativo consultar e involucrar a los médicos y sus organizaciones profesionales representativas cuando se considere si se delegan funciones de los médicos o las abren a otros profesionales de la salud o nuevos grupos. Esta participación debe ser explícita y cubrir todos los aspectos para asegurar una atención de alta calidad, en especial en la reforma de las legislaciones y reglamentos. En algunos sistemas de salud, los médicos podrían considerar iniciar y formar un nuevo grupo de asistentes bajo su supervisión y conforme a los principios de seguridad y atención de pacientes apropiada, y con marcos normativos claros, que se crearán si es necesario.
  5. Cuando se transfieren tareas de los médicos a otros profesionales de la salud, la responsabilidad clínica y legal respectiva debe definirse claramente antes de su implementación. Estas definiciones deben incluirse en las políticas oficiales y ponerse a disposición de todas las partes interesadas. En particular, se debe informar a los pacientes sobre el personal sanitario que los atiende. Términos como «doctor» o «médico» no deben utilizarse de forma que confundan a los pacientes ni impliquen una mayor capacitación.
  6. Las normas para asegurar la calidad y los protocolos de tratamientos deben ser definidas, implementadas y supervisadas por los médicos. Los sistemas de acreditación deben ser elaborados e instaurados a fin de asegurar la calidad de la atención. Las funciones y responsabilidades del personal de salud diferente deben ser aclaradas. Se debe definir con claridad las funciones que pueden ser desempeñadas sólo por los médicos, específicamente, se debe estudiar con cuidado la función del diagnóstico y la prescripción, el personal no médico no debe intervenir o ser presionado más allá de los límites de sus funciones.
  7. Todas las reformas del personal de salud deben buscar la creación de sistemas de salud sostenibles y que marchen con toda su capacidad, que promuevan la calidad de la práctica profesional. Se debe tratar de formar y emplear a personal con mayor experiencia más requerido, incluidos los médicos, en lugar de delegar funciones a personal con menos conocimientos.
  8. Se deben realizar evaluaciones (incluidas las estructuradas) de las consecuencias de las reformas del personal de salud para el paciente y su salud, al igual que el rendimiento y la eficacia de la prestación de la atención.
  9. Las reformas en salud en las que las funciones se delegan a profesionales de la salud no médicos sin supervisión no deben ser consideradas únicamente como una medida de economía, porque sus beneficios no están comprobados. Las medidas motivadas por costos es probable que no produzcan resultados de calidad para beneficio del paciente. Se debe realizar un análisis verosímil de los beneficios de dichas reformas, a fin de evaluar los resultados en materia de salud pública, de rentabilidad y productividad, también se debe estudiar y evaluar de forma independiente y no bajo los auspicios de los designados para realizar o financiar estas reformas.
  10. Las reformas en salud que cambian los ámbitos de la práctica o que implementan nuevos grupos de personal de salud deben ser complementadas con medidas de incentivos para la retención de los médicos, como un aumento de sus sueldos y mejoramiento de las condiciones de trabajo.
  11. Las reformas en salud que cambian los ámbitos de la práctica o la implementación de nuevos grupos de personal de la salud debe estar precedida por una revisión, análisis y discusión sistemáticas de las necesidades, costos y beneficios potenciales. No debe ser instaurada solamente como respuesta a otras evoluciones en el sistema de salud y para que la práctica en colaboración tenga éxito, se debe mejorar la formación en liderazgo médico y trabajo en grupo. También debe existir una comprensión clara del ámbito de la práctica de cada miembro del equipo de salud, sobre para qué se educa a cada persona y lo que es capaz de hacer, de las responsabilidades y un uso definido de la terminología aceptado uniformemente.
  12. Las razones que justifican reformas en salud varían según el país, por lo que las soluciones que son adecuadas para un país no pueden aplicarse automáticamente a otro.
  13. Se debe llevar a cabo una investigación para identificar los modelos de formación eficaces para el personal de salud menos expertos. El trabajo debe alinearse con los distintos modelos que existen en la actualidad. La investigación también debe recolectar y compartir información, evidencia y resultados. La investigación y el análisis deben ser completos e independientes, los médicos deben participar en el proceso.
  14. La AMM debe considerar la creación de un marco para intercambiar información sobre este tema en el que los miembros puedan discutir sobre los avances en sus países y los efectos en la atención de pacientes y los resultados.
  15. Cuando elaboren legislación y políticas pertinentes, los gobiernos y los organismos de salud deben asegurarse que las definiciones sobre el alcance de la práctica para los profesionales de la salud sean consistentes, seguras y faciliten la más alta atención de calidad, además de definir con claridad los roles y funciones que sólo deben desempeñar los médicos y qué tareas los profesionales de salud no médico pueden realizar con supervisión médica.

Adoptada por la 76ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025

 

INTRODUCCION

La buena salud mental de los médicos y otros profesionales de la salud y de cuidados es un requisito previo para la alta calidad de la atención médica y la seguridad de los pacientes.

El Plan de Acción Trabajando por la Salud 2022-2030 de la OMS enfatiza los desafíos a que se enfrenta el personal de salud y de cuidados en todo el mundo, incluidos las fallas y una subinversión sustancial del mercado laboral que tienen un “efecto directo en la salud física y mental y en el bienestar de los trabajadores ya que menoscaban su contribución sanitaria, social y económica a la sociedad”.

Los médicos y otros profesionales de la salud pueden tener condiciones de salud mental relacionadas con  el agotamiento, largas horas de trabajo, toma de decisiones de alto riesgo y cargas emocionales específicas a su profesión. Si no se abordan a tiempo, las condiciones de salud mental pueden convertirse en crónicas y tener graves consecuencias en todos los ámbitos de la vida. Incluso pueden conducir a un mayor riesgo de ideación suicida entre los médicos.

La prevalencia de problemas de salud mental entre médicos y otros profesionales de la salud y de cuidados en todo el mundo resalta la necesidad de prestar mayor atención a su bienestar psicosocial.

La presión de los empleadores, las jornadas laborales prolongadas o las experiencias de violencia, combinadas con un acceso a las drogas y los medicamentos, pueden dar lugar a situaciones en las que los médicos necesiten ayuda y apoyo. Estos y otros factores también pueden contribuir a un mayor riesgo de abuso de sustancias entre los profesionales médicos. Puesto que la salud mental de los médicos impacta en la calidad de la atención médica de calidad y en la seguridad del paciente, asegurar el bienestar mental de los médicos es esencial.

La promoción de la salud mental del médico requiere una actuación integral que garantiza un tratamiento y una rehabilitación adecuados sin estigmatización.

Varios países han implementado programas específicos que han demostrado su eficacia en la atención integral a médicos afectados por condiciones de salud mental.

Un historial de problemas de salud mental no impide intrínsecamente que un médico brinde una atención valiosa y de alta calidad al paciente. Los médicos deben recibir apoyo mediante programas de reincorporación laboral y adaptaciones razonables en el lugar de trabajo para garantizar su reintegración exitosa y su contribución continua a la atención al paciente.

Es necesario más investigación sobre la salud mental de los médicos para entender mejor el problema e identificar las mejores prácticas sobre la promoción y los tratamientos para la salud mental, incluida la atención a la diversidad y equidad entre las poblaciones de médicos.

 

RECOMENDACIONES

La Asociación Médica Mundial reafirma su Declaración sobre el Bienestar de los Médicos, llama a las autoridades competentes y a colaborar con las organizaciones de los profesionales de la salud sobre de la salud mental de los médicos e insta a sus miembros constituyentes y a los médicos a:

  1. Abogar por la elaboración de políticas eficaces para proteger la salud mental de los médicos. Deben garantizarse recursos suficientes que permitan una atención adecuada.
  2. Fomentar esfuerzos concertados para la prevención y detección temprana de problemas de salud mental entre los médicos y garantizar el acceso confidencial a la evaluación, el tratamiento y el seguimiento sin temor a repercusiones profesionales. Promover el bienestar físico y mental de los médicos mediante estrategias específicas, incluso durante la educación superior y la formación de posgrado. Estas estrategias deben brindar apoyo a quienes padecen trastornos mentales y garantizar que los recursos para promover la salud mental positiva estén disponibles para todos los profesionales clínicos, incluidos aquellos en riesgo.
  3. Impulsar el desarrollo de programas y protocolos de intervención sobre la salud mental de los médicos que aborden el problema desde el punto de vista asistencial, social y profesional, con confidencialidad y sin estigma y estimulen la completa rehabilitación física y psíquica. Esto debe incluir programas para ayudar a los médicos a superar adicciones, que podría estar causada por factores de riesgo laboral-psicológicos. Las asociaciones médicas deben promover programas específicos para ayudar a los médicos a volver a ejercer al final de su tratamiento y recuperación.
  4. Garantizar la desestigmatización de los trastornos de salud mental o uso de sustancias en los médicos al asegurar tratamiento y seguimiento sin un riesgo desproporcionado de acciones adversas de licencia o certificación. Cualquier restricción a la práctica médica debe basarse en una evaluación objetiva, caso por caso, en la que participen los organismos reguladores pertinentes, teniendo plenamente en cuenta la seguridad del paciente, la recuperación clínica y los derechos del médico.
  5. Considerar debidamente la experiencia adquirida por los médicos recuperados de trastornos mentales en los esfuerzos para superar el estigma, la discriminación y reducir la desigualdad.
  6. Apoyar y ampliar la investigación y la educación sobre la salud mental de los médicos para identificar y aplicar las mejores prácticas.
  7. Aumentar la conciencia y promover la capacitación integral sobre la salud mental de los médicos en los entornos sanitarios, académicos e institucionales y en todos los niveles de la educación médica.
  8. Fomentar la investigación sobre la prevalencia y el impacto de los riesgos psicosociales en la profesión médica.
  9. Las asociaciones médicas deben promover la creación de mecanismos  como los observatorios o iniciativas de seguimiento dedicadas a reconocer, evaluar y hacer un seguimiento de los problemas de salud mental entre los médicos, y a desarrollar propuestas basadas en evidencia para su prevención y resolución.
  10. Considerar y promover medidas para crear culturas laborales positivas y de apoyo que fomenten la comunicación abierta, el trabajo en equipo y un sentido de pertenencia donde los médicos se sientan valorados y respetados, incluida la capacitación en liderazgo, iniciativas de apoyo entre pares y canales confidenciales para plantear inquietudes sin temor a represalias.

 

Adoptada por la 76.ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025

 

INTRODUCCION

La AMM nota con preocupación que la salud reproductiva[1] no es una prioridad en muchas regiones del mundo.

La AMM reconoce que el acceso a los servicios de salud reproductiva puede estar influenciado por la moral local, creencias, tradiciones y prácticas religiosas y culturales.

La AMM afirma que dichas creencias, tradiciones y prácticas no deben constituir un impedimento al acceso a los servicios de salud.

La AMM se opone a las leyes, políticas y prácticas judiciales que restringen o penalizan injustificadamente el término del embarazo.

La AMM recalca que los médicos son responsables de la protección de la privacidad de sus pacientes y de mantener la confidencialidad de la relación médico-paciente.

Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las niñas son derechos humanos que deben respetarse para garantizar su pleno desarrollo en todas las esferas de la vida.

La AMM reafirma su Declaración sobre el Término del embarazo por indicación médica.

 

RECOMENDACIONES

La AMM recomienda a sus miembros constituyentes:

  1. Abordar la salud reproductiva en un debate público, a fin de promover un mayor conocimiento y comprensión en la sociedad de los temas que están en juego.
  2. Considerar la salud reproductiva como un tema de salud pública e individual, al mismo nivel de otras necesidades en salud.
  3. Promover el acceso universal, enfocado en la asequibilidad, a los servicios de salud, comprendidos los de la salud reproductiva.
  4. Oponerse a las sanciones penales y civiles para la prestación de los servicios de salud reproductiva, incluido el acceso a la contracepción.
  5. Abogar por la protección legal de los médicos y pacientes que prestan y reciben servicios de salud reproductiva, incluida la anticoncepción.
  6. Oponerse a las sanciones penales y civiles por la prestación de servicios de interrupción voluntaria del embarazo y defender la protección legal de los médicos que prestan servicios de interrupción voluntaria del embarazo y de sus pacientes.
  7. Facilitar el desarrollo y el acceso a conocimientos relacionados con la salud reproductiva.
  8. Promover la información y educación sobre salud y sexualidad para niñas y mujeres con el fin de desarrollar una salud reproductiva adecuada y saludable.

La AMM recomienda a los médicos:

  1. Asegurarse que la salud y el bienestar de los pacientes tengan prioridad sin discriminación.
  2. Tratar a todos los pacientes con respeto por su autonomía y dignidad.
  3. Asegurarse que cuando los conflictos de conciencia impidan que el médico preste los servicios de salud reproductiva, se proporcione información suficiente sobre profesionales alternativos y se asegure un acceso oportuno a la atención para cada paciente.
  4. Asistir a los pacientes con información y productos que respalden su autonomía con respecto a la planificación familiar.
  5. En la atención obstétrica, facilitar siempre el parto seguro y la atención posparto.

 

[1] El término “salud reproductiva” en esta declaración incluye la atención materna y neonatal, la contracepción, los tratamientos de fertilidad y la planificación familiar.

 

Adoptada por la 76ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025

 

INTRODUCCION

La Asociación Médica Mundial reconoce a la obesidad como una enfermedad crónica generalizada prolongada y de preocupación global. La AMM señala que la obesidad va en aumento en todos los grupos de edad. Además, el aumento en los niños, incluidos los adolescentes, es de particular preocupación, ya que el inicio más temprano conduce a un empeoramiento de la carga de enfermedades crónicas a lo largo de la vida. La obesidad puede afectar tanto a la salud mental como física y puede provocar discriminación, estigma y acoso.

La obesidad es un problema de salud importante que afecta a todos los países y a todos los grupos sociales y económicos. Ejerce mucha presión sobre los recursos de salud. No es un problema estético, es un problema médico que aumenta el riesgo de tener muchas otras enfermedades y complicaciones de salud y debido a su alcance y sus consecuencias es un problema de salud pública de la más alta prioridad.

Las causas de la obesidad son complicadas y están relacionadas con la sociedad y la economía, incluido el ambiente proclive a la obesidad. Las causas de la obesidad pueden ser multifacéticas, que tienen diversos factores como las influencias medioambientales en la actividad física, condiciones biológicas y médicas, factores psicológicos, aspectos maternales y de desarrollo, hábitos alimentarios, y elementos sociales y económicos.

La AMM reconoce que los determinantes sociales de la salud contribuyen en gran medida a la obesidad. Estos determinantes explican de manera parcial las disparidades observadas en los grupos de minorías éticas y raciales.

Los médicos pueden desempeñar un papel decisivo tanto en la prevención como en el tratamiento de la obesidad. Sin embargo, su potencial puede ser obstaculizado por una educación insuficiente en relación con la obesidad o prejuicios tanto conscientes como subconscientes hacia los pacientes con obesidad. Posteriormente, esto puede afectar la calidad de atención ofrecida a los pacientes con obesidad.

La AMM enfatiza la necesidad de estimular y apoyar la acción multisectorial sobre la obesidad a nivel de país en todo el mundo.

La prescripción de medicamentos para el tratamiento de la obesidad debe estar basada en un diagnóstico médico con criterios estrictamente científicos.

La AMM recuerda sus políticas sobre el Consumo de bebidas azucaradas y de azúcares libres, la Carga global de enfermedades crónicas no transmisibles y la Atención primaria de salud. Estas políticas proporcionan un contexto y una orientación importantes para abordar la epidemia de obesidad.

 

RECOMENDACIONES 

  1. La AMM recomienda a todas las asociaciones médicas que exijan políticas que reduzcan la incidencia de la obesidad, incluyendo:
  • Incluir información sobre dietas saludables en los programas escolares;
  • Facilitar el acceso a la actividad física y el deporte para todos los sectores de la población;
  • Utilizar activamente las regulaciones de protección al consumidor para restringir la comercialización y aumentar los precios de productos poco saludables.
  1. La AMM insta a todas las asociaciones médicas a abogar por el reconocimiento de la obesidad como una enfermedad crónica que requiera atención médica y apoyo apropiado y la integración de la prevención, el manejo y el tratamiento de la obesidad en los servicios nacionales de salud. Todas las partes interesadas deben trabajar juntas para abordar este problema de salud mundial.
  2. La AMM pide integrar la prevención, el manejo y el tratamiento de la obesidad en la Cobertura Universal de Salud como un ‘servicio de salud esencial’. Esto incluye el acceso a terapias y tratamientos para la obesidad basadas en evidencia, garantizando que estos servicios estén universalmente disponibles, sean accesibles, asequibles y sostenibles.
  3. La AMM insta a los médicos a utilizar sus roles de liderazgo para presionar para que la reducción de la obesidad sea una prioridad para las autoridades sanitarias nacionales y abogar por políticas adecuadas para diferentes culturas y edades, que involucra a los médicos y otras partes interesadas clave.
  4. La AMM reconoce que existen varias opciones de tratamiento para los pacientes con obesidad. Estos van desde cambios de estilo de vida y comportamiento hasta farmacoterapia, dispositivos médicos y cirugía metabólica y bariátrica.
  5. La prevención primaria es un objetivo crucial para los médicos al abordar la obesidad, pero actualmente están disponibles solo los limitados métodos eficaces para lograrla. Si bien se puede prevenir y evitar la progresión y las complicaciones asociadas con la obesidad, es necesario crear y apoyar estrategias adicionales eficaces para reducir su incidencia. Debemos promover la información y educación sanitaria basada en sólidos criterios científicos que informen, ayuden y apoyen a la población en la prevención y el manejo de esta enfermedad.
  6. Los médicos necesitan una educación exhaustiva sobre la obesidad para comprender plenamente la enfermedad. Esto les permitirá tratarlo de manera efectiva, minimizar los prejuicios y el estigma, abogar por políticas relevantes y liderar equipos de tratamiento de manera eficiente.
  7. Los médicos que atienden a pacientes pediátricos deben comprender los detalles específicos asociados con la obesidad infantil y adolescente, especialmente la necesidad de una prevención e intervención temprana. Deben poder identificar tipos raros de obesidad, ya que no hacerlo puede tener consecuencias perjudiciales para la salud.
  8. La AMM recomienda un enfoque multisectorial, basado en los principios de la atención primaria de salud, para prevenir, tratar y gestionar la obesidad. Este enfoque involucra varios sectores, incluidos la salud, la educación y los servicios sociales, y los médicos desempeñan un papel crucial en este enfoque multisectorial.
  9. La AMM insta a sus miembros constituyentes y médicos a abogar por una dieta sana, promover ejercicio físico regular y combatir la información falsa sobre las dietas y la alimentación, difundida especialmente en las redes sociales.
  10. La AMM pide acciones firmes contra los autoproclamados terapeutas y las terapias no probadas.

 

Adoptada por la 72ª Asamblea General de la AMM (en línea), Londres, Reino Unido, octubre 2021

 

INTRODUCCION

Durante la última década, las presiones de suministro han resultado en escasez de ciertos medicamentos, incluidas las vacunas. En muchas situaciones, esta escasez es el resultado de la priorización de objetivos económicos por sobre la salud pública Estas carencias son perjudiciales para el bienestar del paciente, para la preservación de la salud pública y para la organización de los sistemas de salud.

El mundo está cambiando rápidamente: el progreso tecnológico, los avances radicales en la comunicación y el acceso a la información y el surgimiento de grandes corporaciones multinacionales están transformando el panorama global, incluida la industria farmacéutica. Desafortunadamente, algunos de estos cambios conducen a la producción y venta de productos médicos que no cumplen con los estándares de calidad, ya sea debido a procesos de fabricación o almacenamiento delictivas y la distribución de medicamentos de calidad inferior o falsificados.

Según el Sistema Mundial de Vigilancia y Monitoreo de la OMS para Productos Médicos de calidad Subestándar y Falsificados (GSMS), en países de ingresos bajos y medianos, aproximadamente un medicamento de cada 10 es deficiente o está falsificado. Esto no se limita a los medicamentos más caros o las marcas más conocidas, sino que también afecta a los productos genéricos y patentados en igual medida. Los medicamentos con mayor frecuencia denunciados son los antimicrobianos y los antipalúdicos.

La AMM reafirma su apoyo a la declaración sobre Medicamentos biosimilares, la resolución sobre Prescripción de medicamentos y la Sustitución de medicamentos y resistencia antimicrobiana.

El uso racional de medicamentos implica asegurar que la investigación, regulación, producción, distribución, prescripción, financiación, dispensación y administración adecuada de los medicamentos cumpla con criterios científicos, profesionales, económicos y sociales coherentes y racionales.

Desde el punto de vista sanitario, la escasez de medicamentos es inaceptable, ya que tiene un impacto negativo en la confianza de los pacientes, de los médicos, de los farmacéuticos y del sistema sanitario, genera inseguridad e incertidumbre al no garantizar la continuidad del tratamiento con el riesgo que esto supone.

A fin de combatir la intolerable pérdida de oportunidades que representa la escasez de medicamentos para los pacientes, que afecta la confianza de los ciudadanos en el sistema de salud, la AMM pide la implementación de las siguientes recomendaciones:

 

RECOMENDACIONES

Disponibilidad de los medicamentos

  1. Como desafío de salud pública y preocupación por la seguridad, la AMM insta a los gobiernos a mejorar la disponibilidad de los medicamentos:
  1. Los gobiernos nacionales y las autoridades reguladoras deben:
  • Establecer un organismo nacional encargado de recopilar y compartir información sobre la demanda y el suministro de medicamentos dentro de su jurisdicción, estableciendo normas y mecanismos que garanticen la continuidad del suministro de los medicamentos y evite el desabastecimiento.
  • Mejorar el monitoreo de la cadena de suministro de medicamentos, ya que las estructuras reguladoras débiles hacen que sea particularmente difícil aplicar buenas prácticas de distribución de productos médicos.
  • Crear estrategias de mitigación para abordar la dependencia excesiva de la fabricación extranjera de medicamentos, debido a la reubicación y centralización de la mayoría de las estructuras que producen ingredientes farmacéuticos activos utilizados en la composición de medicamentos esenciales.
  • Alentar a las autoridades sanitarias nacionales a tener suministros adecuados de medicamentos esenciales para minimizar el riesgo de deficiencias. De hecho, la crisis de salud de Covid-19 ha puesto de relieve la oferta limitada de existencias que los estados tenían y los ha obligado a organizar y restringir el acceso a ciertos medicamentos.
  • En caso de epidemias globales, agrupar la investigación científica y los ensayos clínicos, a fin de acelerar la elaboración de vacunas o tratamientos para erradicar la pandemia.
  • Apoyar iniciativas legislativas y reglamentarias que aseguren la capacidad nacional adecuada para producir productos farmacéuticos como una cuestión de bienestar público y seguridad nacional.
  • Identificar e introducir mecanismos sostenibles que aseguren el almacenamiento suficiente y el acceso a los medicamentos necesarios.
  • Promover la cooperación entre gobiernos en la prevención y gestión de la escasez de medicamentos y vacunas.
  • Alentar a los gobiernos a ser más directivos con respecto a la industria farmacéutica, específicamente en términos de ajustar las cuotas, expeditar las probaciones y la importación de medicamentos alternativos cuando las compañías farmacéuticas no pueden garantizar suministro continuo y adecuado de medicamentos.
  • Considerar la posibilidad de exigir a los fabricantes de medicamentos que establezcan un plan para la continuidad del suministro de medicamentos y vacunas vitales para evitar la escasez de producción siempre que sea posible.
  • Garantizar la transparencia, el intercambio y la disponibilidad de información de calidad procedente de fuentes fiables con el fin de generar confianza y facilidad de comunicación entre todas las partes interesadas, desde los profesionales de la salud hasta los pacientes. Cuando exista escasez, los gobiernos deben divulgar y enumerar todas las causas a todas las partes interesadas.
  • Permitir que los Estados miembros de la AMM adquieran, a través de contratos comunes de suministro, productos sanitarios y vacunas en cantidades suficientes durante una pandemia y así tener una mayor influencia en las negociaciones con los laboratorios.
  • Evitar el enfoque de «primero en llegar, primero en ser servido», especialmente durante una pandemia, que conduce a una competencia contraproducente que actúa en contra de la protección de la salud pública.
  • Permitir un nivel industrial de seguridad del suministro en consonancia con el despliegue del programa de Interpol de lucha contra la delincuencia farmacéutica.

Seguridad de los medicamentos

  1. El objetivo es establecer procesos de adquisición activos para garantizar la continuidad del suministro de medicamentos de calidad y garantizar su seguridad.
  1. Los elementos de los procesos de adquisiciones activos de alta calidad incluirían:
  • Cuantificación mejorada, incluida la previsión.
  • Comunicación directa entre las agencias de adquisiciones y los fabricantes en torno a cuestiones de capacidad sostenible.
  • Enfoques deliberados y considerados adaptados a la situación específica de cada producto (contratos a largo plazo, a corto plazo, fraccionados, etc.).
  • Precios responsables que valoren la calidad.
  • Contratación vinculante significativa.
  • Introducir marcos que limiten el acaparamiento innecesario de medicamentos, así como la eliminación innecesaria de los medicamentos no utilizados con el fin de mantener la calidad de sus propiedades farmacéuticas.
  • Alentar a los gobiernos a promover el intercambio público de información sobre los precios reales de los medicamentos. Las autoridades deben regular y limitar la posibilidad de acuerdos de descuento y precios confidenciales en la evaluación de métodos de medicamentos. El sistema debe ser más transparente en todos los ámbitos, incluida la evaluación de nuevos medicamentos.
  1. La AMM enfatiza que la calidad de los medicamentos es un imperativo de salud pública y recomienda que las asociaciones médicas nacionales y los médicos miembros deben:
  • Sensibilizar al público y a los profesionales sobre los productos falsificados y de calidad inferior.
  • Crear una lista de medicamentos «esenciales» que cumpla con los requisitos de salud del país.
  • Un sistema de alerta temprana, centrado en los medicamentos que salvan vidas y aquellos destinados a tratar enfermedades discapacitantes, especialmente aquellos con opciones terapéuticas alternativas limitadas o nulas. La activación de dicho sistema debería desencadenar una cadena de actividades requeridas para todas las partes interesadas pertinentes (titulares de autorizaciones de fabricación, mayoristas, farmacéuticos hospitalarios) con obligaciones de notificación, seguimiento estrecho y acciones de reparación.
  • Un escenario y planes de contingencia, probando la resiliencia de los sistemas de fabricación y supervisión a intervalos regulares, con estrategias de comunicación adecuadas hacia los diferentes grupos de interés.
  • Continua armonización de los estándares regulatorios en todos los países y más allá de cualquier región.
  • Colaboración proactiva y productiva entre todas las partes interesadas clave para prevenir la escasez de medicamentos y mitigar su impacto adverso en la atención al paciente.
  • Combatir, en consulta con las asociaciones de usuarios de servicios de salud, la cultura creciente de autodiagnóstico, prescripción y automedicación inapropiados, que puede dejar la cadena de suministro vulnerable a la intrusión de productos falsificados o no aprobados.
  • Evitar la prevalencia de medicamentos de calidad inferior con la implementación, la regulación y la aplicación de una buena fabricación respetuosa del medio ambiente (cGMPs), prácticas de almacenamiento y distribución y evitar la degradación de los medicamentos.
  • Instar a la industria farmacéutica a comprometerse y garantizar la continuidad del suministro de medicamentos, evitando la interrupción de cualquier tratamiento.
  1. La AMM insta a los gobiernos, en consulta con la asociación de usuarios de atención médica y otras partes interesadas, a hacer todo lo posible para garantizar que todos los pacientes conozcan la seguridad de los medicamentos.
  • A nivel internacional y en colaboración, los Ministerios de Salud y el Regulador de Medicamentos deben recomendar lo siguiente: Las asociaciones médicas nacionales deben oponerse activamente al desvío de medicamentos ilegales, la venta ilegal de medicamentos por Internet, la importación ilegal de medicamentos y su falsificación.
  • Mejorar la prevención y el monitoreo del mercado farmacéutico en línea a través de sistemas nacionales de regulación de las actividades de comercio en Internet.
  • Se deben adoptar regulaciones y mecanismos para cerrar de inmediato todos los sitios que ofrecen ilegalmente productos médicos que no son controlados por las autoridades estatales.
  • Mejorar la identificación y la denuncia de productos médicos falsificados en el mundo.
  • Lanzar campañas internacionales de prevención sobre los riesgos para la salud del uso de productos médicos falsificados para informar a las personas sobre los peligros de comprar medicamentos o productos presentados como tales en Internet (medicamentos falsos o falsificados, etc.).
  • Mejorar la detección y notificación de medicamentos falsificados y deficientes, incluidas las vacunas y otros productos médicos en todo el mundo. Los medicamentos falsificados y deficientes, incluidas las vacunas y otros productos médicos, deben ser denunciados de inmediato a las autoridades apropiadas cuando sean descubiertos. Los medicamentos falsificados o deficiente deben evitarse que estén en farmacias, hospitales y que no sean utilizados en pacientes de ninguna manera. Todos los efectos secundarios adversos de un medicamento falsificado y deficiente deben ser notificados por medio de un sistema eficaz y apropiado.
  • Fortalecer y alinear las normas internacionales contra los productos médicos falsificados para contrarrestar de manera efectiva los crecientes desafíos para los sistemas de gobernanza planteados por la globalización de los procesos de fabricación y las cadenas de suministro.

Crisis sanitaria del Covid-19

  1. La crisis sanitaria del Covid-19 pone de relieve las cuestiones esenciales de disponibilidad, calidad y seguridad de los medicamentos.
  1. El problema ya significativo de la disponibilidad, calidad y seguridad de los medicamentos ha sido claramente destacado por la crisis sanitaria del Covid-19. La importancia de estos problemas es aún mayor, a escala mundial, y la pandemia de Covid-19 está creando desafíos sin precedentes para las autoridades en todos los Estados. La pandemia está provocando un aumento muy acusado de la demanda de determinados medicamentos y una gran expectativa de medicamentos y vacunas específicos, lo que crea las condiciones para múltiples tensiones.
  1. El problema de la disponibilidad de medicamentos se pone de manifiesto, en particular, para los anestésicos y el tratamiento en cuidados intensivos, que han sido objeto de una entrega muy supervisada para evitar cualquier interrupción del suministro. La prescripción y dispensación de algunos otros medicamentos se ha reglamentado estrictamente con el fin de preservar los suministros para los enfermos crónicos.
  1. Como respuesta al acceso desigual a las vacunas, se debe desarrollar en el futuro la implementación del mecanismo COVAX para promover el acceso y distribución de vacunas, con el objetivo de proteger a las personas de todos los países.
  1. La OMS alerta y advierte a los consumidores, profesionales de la salud y autoridades sanitarias sobre la seguridad de los medicamentos: la creciente oferta de productos médicos falsificados en el contexto de la pandemia del COVID-19 se ve favorecida por estas perspectivas de escasez.
  1. En cuanto a la calidad de los medicamentos, la crisis de salud ha puesto de relieve los riesgos de la automedicación y la necesidad de que los Estados establezcan sistemas de información para la población. Las falsas esperanzas de una posible cura o prevención del COVID-19, que no han sido validadas científicamente, tienen graves consecuencias para la salud de las personas.
  1. Los intereses económicos o políticos no deben competir con la salud del público. Debe desarrollarse la puesta en común de los intereses de la salud pública, a fin de que los intereses económicos o políticos no sean la causa del fracaso en la gestión de la situación, de la escasez de existencias o de un comportamiento anticompetitivo.
  1. La evolución de la actual crisis sanitaria y, en particular, la llegada de nuevas variantes muestra que los Estados deben ser capaces de responder científicamente a esta evolución sin verse obstaculizados por normativas internacionales excesivamente restrictivas.

Adoptada por la 70ª Asamblea General de la AMM, Tiflis, Georgia, Octubre 2019

INTRODUCCION

La constitución de la OMS estipula que “la extensión a todas las personas de los beneficios de los conocimientos médicos, psicológicos y relacionados es esencial para alcanzar el más alto grado de salud”. El acceso a información de salud relevante, confiable, imparcial, actualizada y basada en evidencia es crucial para el público, los pacientes y el personal de salud en todos los aspectos de la salud, incluida (entre otros) la educación para la salud, la elección informada y el desarrollo profesional, seguridad y eficacia de los servicios de salud, y política de salud pública.

La falta de acceso a la información de salud es la principal causa de morbilidad y mortalidad, en especial en los países con ingresos bajos y medios y los grupos vulnerables en todos los países.

La información sobre atención médica sólo es útil si es relevante, apropiada, oportuna, actualizada, comprensible y precisa. Cubre un amplio espectro de temas y se refiere a enfermedades, tratamientos, servicios, así como a la promoción y preservación de la salud.

La alfabetización en salud es un factor clave para entender cómo funcionan los servicios de salud y cómo usarlos. Los profesionales de la salud necesitan acceso a capacitación y apoyo adecuados para comunicarse con los pacientes con un bajo nivel de alfabetización en salud o con aquellos que tienen dificultades para entender la información sobre la salud, por ejemplo, debido a una discapacidad.

A nivel mundial, miles de niños y adultos mueren inútilmente porque no reciben intervenciones básicas para salvarles la vida. Algunas intervenciones pueden estar disponibles localmente, pero que sólo no se realizan debido a indecisión, atrasos, diagnósticos equivocados y tratamientos incorrectos. La falta de intervenciones básicas para salvar vidas afecta más a las personas vulnerables socio-económicamente.

En el caso de niños con diarrea aguda, por ejemplo, el malentendido generalizado entre los padres que piensan que se deben evitar los fluidos y en el personal de salud que deben administrarles antibióticos, en lugar de la terapia de rehidratación oral contribuye a miles de muertes innecesarias diarias en el mundo.

Los gobiernos tienen la obligación moral de asegurar que el público, los pacientes y el personal de salud tengan acceso a la información sobre salud que necesitan para proteger su propia salud y la de las personas bajo su responsabilidad. Esta obligación incluye entregar educación adecuada, en forma y contenido, para identificar y utilizar dicha información de manera eficaz.

El público, los pacientes y el personal de salud necesitan un acceso fácil y confiable a información médica relevante y basada en evidencia como parte de un proceso de aprendizaje a lo largo del ciclo de vida para mejorar la comprensión y tomar decisiones informadas y conscientes sobre su salud, opciones de atención médica y atención médica que reciben. Estos grupos necesitan información en el idioma correcto, en un formato y nivel técnico que sea comprensible para ellos, con los servicios pertinentes señalizados según corresponda. Esto debe tener en cuenta las características, costumbres y creencias de la población a la que se dirige, y se debe establecer un proceso de retroalimentación. El público, los pacientes y las familias necesitan información que sea apropiada para su contexto y situación específica, que puede cambiar con el tiempo. Necesitan orientación sobre cuándo y cómo tomar decisiones importantes sobre la salud, que generalmente se toman mejor cuando hay tiempo para considerar, comprender y discutir el tema en cuestión. 

Satisfacer las necesidades de información del público, los pacientes y del personal de salud es un requisito previo para lograr una cobertura universal de salud de calidad y los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU (SDGs). “Objetivo 3.8 SDG de la ONU: la cobertura universal de salud busca específicamente que todas las personas tengan servicios de salud básicos de calidad y acceso a medicamentos y vacunas esenciales seguros, eficaces, de calidad y asequibles para todos”. Par lograr esto se requiere el empoderamiento del público y los pacientes y del personal de salud con la información de salud que necesitan para reconocer y asumir sus derechos y responsabilidades a fin de acceder, utilizar y proporcionar servicios apropiados para evitar, diagnosticar y controlar las enfermedades.

El desarrollo y la disponibilidad de la información de salud importante en base a evidencia depende de la integridad del sistema global de información de salud, que incluye a investigadores, editores, revisores sistemáticos, productores de contenido de usuarios finales (incluidos editores académicos, educadores en salud, periodistas y otros), profesionales de la información, responsables políticos, profesionales de la salud de primera línea y representantes de los pacientes entre otros.

RECOMENDACIONES

Reconociendo esto, la Asociación Médica Mundial y sus miembros constituyentes, a nombre de sus miembros médicos, apoyarán y se comprometen a tomar las siguientes medidas:

1. Promover iniciativas para mejorar el acceso a la información oportuna y actual de salud en base a evidencia para los profesionales de la salud, pacientes y público, a fin de apoyar la adopción apropiada de decisiones, cambios en los estilos de vida, comportamiento favorable a la atención médica y mejorar la calidad de la atención, de este modo defender el derecho a la salud.

2. Promover estándares de buenas prácticas y ética que deben cumplir los proveedores de información, garantizando información confiable y de calidad que se produce con la participación de médicos, otros profesionales de la salud y representantes de pacientes.

3. Apoyar la investigación para identificar las facilidades y los obstáculos para la disponibilidad de la información de salud, incluidos los medios para mejorar la producción y la divulgación de información en base a evidencia al público, pacientes y profesionales de la salud, y también las medidas para aumentar los conocimientos sobre salud y la capacidad de encontrar e interpretar dicha información.

4. Asegurarse que los profesionales de la salud tengan acceso a información en base a evidencia sobre diagnóstico y tratamiento de enfermedades, incluida una información objetiva sobre los medicamentos. Se debe prestar una atención particular a los que trabajan en atención primaria en países de ingresos bajos y medios.

5. Combatir los mitos y la información falsa en materia de salud a través de evidencia clínica y científica validadas, e instando a los medios a informar responsablemente sobre temas de salud. Esto incluye el estudio de las creencias relacionadas con la salud que se derivan de las diferencias culturales o sociológicas. Esto mejorará la efectividad de las actividades de promoción de la salud y permitirá que la difusión de información de salud se dirija adecuadamente a diferentes segmentos de la población.

6. Instar a los gobiernos a reconocer su obligación moral de tomar medidas para mejorar la disponibilidad y uso de información de salud en base a evidencia. Esto incluye:

  • recursos para seleccionar, compilar, integrar y canalizar información y conocimiento validados científicamente. Esto debe adaptarse para estar dirigido a varios destinatarios diferentes;
  • medidas para aumentar la disponibilidad de información médica para el personal de salud y los pacientes en los centros de salud;
  • aprovechar la tecnología moderna de la comunicación y las redes sociales;
  • políticas que apoyan los esfuerzos para aumentar la disponibilidad y el uso de información confiable de salud.

7. Instar a los gobiernos a proporcionar apoyo político y financiero necesario para la función de la OMS de asegurar el acceso a información autorizada y estratégica sobre asuntos que afectan la salud de las personas, según el programa general de trabajo de la OMS para el período 2019-23.

 Adoptada por la 70ª Asamblea General de la AMM, Tiflis, Georgia, Octubre 2019

 

INTRODUCCION

Las enfermedades no transmisibles (ENTs) son las causas principales de muerte en el mundo. Cada año 40 millones de personas mueren por ENT[1]. Las causas más comunes de estas enfermedades son una dieta mal equilibrada e inactividad física. Un alto nivel de consumo de azúcares libres ha sido asociado con las ENTs por su relación con la obesidad y una mala calidad de alimentación.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de azúcares libres que el fabricante, el cocinero o el consumidor agrega a los alimentos y bebidas, tiene como resultado un aporte de energía excesivo que a su vez puede llevar a cambios paralelos en el peso corporal.

La OMS define los azúcares libres como “toda azúcar agregada durante la fabricación y preparación de alimentos y también el azúcar presente en la miel, jarabes, jugos de fruta y concentrados de fruta”.

El azúcar esta disponible de manera generalizada y su consumo mundial a aumentado en cerca de 130 a 178 millones de toneladas en la última década4.

El exceso del consumo de azúcares libres, en particular en forma de bebidas azucaradas, amenaza la calidad de los nutrientes de la dieta al contribuir a la densidad energética general, pero sin agregar nutrientes específicos. Esto puede producir un aumento de peso no saludable e incrementa el riesgo de enfermedad dental, obesidad y ENTs. Las bebidas azucaradas se definen como todo tipo de bebidas que contienen azúcares libres (monosacáridos y disacáridos), incluidas las gaseosas, jugos de frutas o verduras y concentrados líquidos y en polvo, agua con sabor, bebidas energéticas y para deportistas, té y café listos para consumo y leche con sabor.

La Organización Mundial de la Salud recomienda disminuir el consumo de azúcar a un nivel que incluya 5% del aporte energético total (que corresponde a cerca de 6 cucharaditas diarias) y no exceder 10% del aporte de energía total[2].

La elasticidad de los precios de las bebidas azucaradas, según un metaanálisis publicado en EE.UU. es de -1,21, lo que significa que para cada 10% de aumento de precio de las bebidas azucaradas hay una disminución de 12.1% en el consumo. Un ejemplo de elasticidad de los precios que ha tenido buenos resultados es el de México, donde el consumo de bebidas azucaradas disminuyó después de aplicar un impuesto al azúcar.

Los datos y la experiencia de todo el mundo demuestran que un impuesto sobre el azúcar funciona mejor como parte de un conjunto integral de intervenciones para tratar la obesidad y las enfermedades crónicas relacionadas. Tales intervenciones incluyen regulaciones de publicidad de alimentos, etiquetado de alimentos, campañas educativas y subsidios para alimentos saludables.

RECOMENDACIONES

1. La Asociación Médica Mundial (AMM) y sus miembros constituyentes:

  • Piden a los gobiernos nacionales disminuir la asequibilidad de bebidas sin azúcar y azucaradas por medio de un impuesto al azúcar. Los ingresos fiscales recaudados deben utilizarse para la promoción de la salud y los programas preventivos de salud pública destinados a reducir la obesidad y las ENTs en sus países.
  • Instan a los fabricantes de alimentos a avisar claramente en las etiquetas si sus productos contienen azúcar e instan a los gobiernos a que dichas etiquetas sean obligatorias.
  • Instan a los gobiernos a regular estrictamente la publicidad de los alimentos y bebidas que contienen azúcar dirigidos especialmente a los niños.
  • Instan a los gobiernos nacionales a restringir las bebidas y productos azucaradas que tienen un alto concentrado de azúcares libres, en las instituciones educacionales y de salud y reemplazarlas por alternativas más saludables.

2. Los miembros constituyentes de la AMM y sus médicos miembros deben trabajar con las partes interesadas en el país para:

  • Abogar por alimentos sostenibles sanos con un contenido de azúcares libres bajo 5% de todo el consumo de energía.
  • Promocionar programas educativos de nutrición sobre cómo preparar comidas sanas con alimentos sin azúcar agregada.
  • Iniciar o apoyar campañas sobre hábitos alimenticios saludables para disminuir el consumo de azúcar.
  • Abogar por un enfoque intersectorial, multidisciplinario e integral para reducir el consumo de azúcares libres.

 

[1] WHO Key Fact Sheet, June 2017

[2] WHO Guideline: Sugars Intake for Adults and Children 2015

Adoptada por la 70ª Asamblea General de la AMM, Tiflis, Georgia, Octubre 2019

INTRODUCCION

Los desplazamientos de poblaciones que produce la guerra, la violencia o la persecución tiene amplias consecuencias para toda la comunidad mundial. Los refugiados – es decir las personas que han sido obligadas a huir de sus respectivos países de origen por estas razones – por lo general deben someterse a procedimientos rigurosos para determinar su situación legal, conforme a la legislación nacional del país en el que solicitan asilo.

Una cantidad creciente de refugiados están en la categoría de menores no acompañados, que se definen como personas menores de 18 años que han sido separados o han huido de sus países de origen sin sus familias. En vista de su singular vulnerabilidad, los refugiados menores no acompañados son elegibles para protecciones especiales, como se establece en la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, que estipula que los intereses superiores del niño deben ser la principal consideración en todas las etapas del ciclo del desplazamiento.

Dadas las diferencias en cómo los adultos y los menores no acompañados son procesados y protegidos cuando solicitan asilo, los países que los reciben tienen interés en verificar la edad de los solicitantes fuera del contexto de los procedimientos penales. Sin embargo, algunos solicitantes de asilo no tienen acceso a la documentación que confirme su edad o vienen de países que no cuentan con un registro central de nacimientos. En los casos en que existe duda de si un solicitante de asilo es un niño o un adulto, por ejemplo, si la autenticidad de la documentación disponible es cuestionada o si existen razones para creer que el aspecto físico del solicitante sugiere una discrepancia entre la edad informada y la edad actual, las autoridades competentes pueden recurrir a métodos médicos o no médicos para evaluar la edad del solicitante.

La evaluación médica de la edad realizada por profesionales médicos puede ser con rayos X del maxilar, la mano o la muñeca; IRM de la rodilla o la tomografía computarizada de la clavícula o el examen de las características secundarias del sexo para determinar la etapa de pubertad del solicitante. Sin embargo, han surgido preocupaciones éticas sobre estos y otros tipos de exámenes, ya que pueden poner en peligro la salud de los examinados y transgredir la privacidad y la dignidad de los jóvenes que ya pueden estar muy traumatizados[1]. Además, existe evidencia contradictoria sobre la exactitud y la fiabilidad de los métodos médicos disponibles para la evaluación de la edad, lo que puede generar importantes márgenes de error[2]. Por ejemplo, algunos estudios disponibles no parecen tomar en cuenta los potenciales atrasos en la maduración esquelética causada por la desnutrición, este solo factor puede llevar a una clasificación errónea de la edad de los solicitantes de asilo[3]. Las evaluaciones comparativas son obstaculizadas además por una falta de imágenes estándares de ciertas regiones del mundo y una representación limitada de la de la información de referencia sobre evaluación de la edad, la mayor parte fue recopilada en base a poblaciones europeas y de américa del norte.[4]. Una evaluación imprecisa de la edad de la persona puede tener importantes consecuencias administrativas, éticas, psicológicas y otras que son trascendentales, incluidas las potenciales violaciones de los derechos del niño.

Las siguientes recomendaciones se aplican de manera explícita y exclusiva a casos fuera del contexto del sistema de justicia penal.

RECOMENDACIONES

  1. La AMM reconoce que a veces es necesario evaluar la edad de solicitantes de asilo para asegurarse que todos los menores no acompañados reciban las protecciones que les confiere el derecho internacional y nacional.
  2. La AMM recomienda que las evaluaciones médicas de la edad sólo se realicen en casos excepcionales y después que se hayan agotado todos los métodos no médicos. La AMM reconoce que los métodos no médicos, por ejemplo, interrogar a los niños sobre episodios traumáticos, también pueden tener un impacto negativo y por lo tanto deben realizarse con mucho cuidado. Cada caso debe evaluarse cuidadosamente en base a la totalidad de las circunstancias y la preponderancia de la evidencia disponible.
  3. La AMM afirma que en los casos en que la evaluación médica de la edad es inevitable, la salud, la seguridad y la dignidad del joven solicitante de asilo debe ser la más alta prioridad. Los exámenes físicos deben ser realizados por un médico cualificado con experiencia apropiada en exámenes pediátricos, conforme a las más estrictas normas de ética médica, en cumplimiento de los principios de proporcionalidad, de los estándares de consentimiento informado previo y en consideración de las sensibilidades culturales y religiosas y las posibles barreras idiomáticas. Siempre se debe informar al solicitante de asilo que el examen se realiza como parte del procedimiento de la evaluación de edad y no para prestar atención médica.
  4. La AMM subraya que se debe evitar todo método médico que pueda incluir un riesgo para la salud del solicitante, por ejemplo, examen radiológico sin indicación médica, o que transgreda la dignidad o privacidad de solicitantes de asilo potencialmente ya traumatizados, por ejemplo, los exámenes genitales, debe ser evitado.
  5. La AMM enfatiza que los certificados médicos que indiquen los resultados de los exámenes de evaluación médica de la edad deben incluir información sobre la exactitud y fiabilidad de los métodos utilizados y sobre los márgenes de error pertinentes.
  6. La AMM insta a los miembros constituyentes a elaborar o promover normas interdisciplinarias internacionalmente aceptadas que describan la base científica, al igual que los principios éticos y legales o reguladores de la evaluación médica de la edad del solicitante de asilo, incluidos los posibles riesgos para la salud y el impacto psicológico de los procedimientos específicos.
  7. La AMM enfatiza que en los casos en que no se puedan resolver o confirmar con absoluta certeza las dudas sobre la edad un solicitante de asilo, toda duda restante debe interpretarse a favor del solicitante de asilo.

[1] Zentrale Ethikkommission der Bundesärztekammer (2016): Stellungnahme “Medizinische Altersschätzung bei unbegleiteten jungen Flüchtlingen. Deutsches Ärzteblatt 2016; A1-A6. / German Medical Association’s Central Ethics Committee: Statement on Medical Age Assessment of Unaccompanied Minor Refugees.

[2] Separated Children in Europe Programme (2012): Position Paper on Age Assessment in the Context of Separated Children in Europe. Online http://www.separated-children-europe-programme.org/separated_children/good_practice/index.html. Last accessed 03.07.2018

[3] Sauer PJJ, Nicholson A, Neubauer D, On behalf of the Advocacy and Ethics Group of the European Academy of Paediatrics (2016): Age determination in asylum seekers: physicians should not be implicated. European Journal of Pediatrics 175, (3): 299-303.

[4] Aynsley-Green et al. (2012): Medical, statistical, ethical and human rights considerations in the assessment of age in children and young people subject to immigration control. British Medical Bulletin 2012; 102: 39.

Adoptada en la 69ª Asamblea General de la AMM, Reykjavik, Islandia, octubre 2018

INTRODUCCION

La AMM considera que tanto la continuidad de la atención como el empoderamiento de la familia son necesarios para mejorar la salud y el bienestar de la madre y el hijo. La disminución de la tasa de mortalidad materna y las muertes infantiles ha sido un objetivo importante de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (MDGs). Las disminuciones de la proporción de mortalidad materna, tasa de mortalidad neonatal y de mortalidad de menores de cinco años son metas importantes a lograr en los Objetivos de Desarrollo Sustentable (SDGs).

La libreta de salud maternal e infantil (MCH) es un librito completo guardado en casa diseñado para proporcionar información de salud pertinente e incluir registros de salud de la madre y el niño. La MCH incluye registros de salud e información sobre el embarazo, parto, períodos neonatal e infantil y crecimiento y vacunas del hijo. La MCH apoya la integración de servicios maternos, neonatales y de salud infantil. La MCH no sólo trata la educación de salud, sino que pertenece a las familias y las mujeres.

En 1948, Japón fue el primer país en el mundo en elaborar y distribuir la libreta de salud materna e infantil (MCH) para proteger y mejorar la salud y el bienestar de la madre y del hijo.

Existen ahora aproximadamente 40 versiones en países de la libreta MCH, todas adaptadas a la cultura local y el contexto socio-económico. Existe una variedad de libretas y material educacional sobre la MCH en muchos países. El uso de las libretas MCH ha contribuido a mejorar los conocimientos de las madres sobre temas de salud materna e infantil y a cambiar las conductas durante el embarazo, el parto y el período post parto.

La libreta MCH puede promover la salud de las embarazadas, recién nacidos y niños al utilizarla como una herramienta para reforzar la continuidad de la atención. Los médicos pueden tomar mejores decisiones al consultar el historial del paciente y la información de salud registrada en la libreta MCH. La libreta por sí sola no ha demostrado que mejore los indicadores de salud. Los beneficios aumentan al máximo cuando las mujeres y los niños tienen acceso a servicios de salud pertinentes, en base a la información registrada en la libreta. El beneficio de la libreta debe compartirse a nivel mundial.

En Japón, se está adoptando progresivamente una libreta digital. También se espera utilizarla de manera que proteja la confidencialidad de la información de salud del paciente. Algunas escuelas primarias y guarderías solicitan las libretas MCH en el proceso de admisión, lo que presiona a los padres y médicos a modificar las respuestas a las preguntas en la libreta.

RECOMENDACIONES

  1. La AMM recomienda que las asociaciones miembros constituyentes insten a las autoridades de salud y las instituciones de salud a proporcionar información sobre salud materna e infantil accesible y fácil de comprender. La libreta MCH o su equivalente puede ser una herramienta importante para mejorar la continuidad de la atención y el beneficio de la promoción de la salud para las madres, los recién nacidos y los niños.
  2. La AMM recomienda que las asociaciones miembros constituyentes y los profesionales médicos promuevan la adaptación a la realidad local y la utilización de la libreta MCH o equivalentes para que nadie quede atrás en los SDGs, en especial los analfabetos, familias migrantes, refugiados, minorías, gente en zonas de pocos recursos y remotas.
  3. Al utilizar la libreta MCH o documento similar, en formato digital o impreso, la confidencialidad de la información de salud de la persona y la privacidad de las madres y niños deben estar estrictamente protegidas. Se debe utilizar exclusivamente para mejorar la salud y el bienestar de las madres, recién nacidos y niños. No debe ser usada en los procesos de admisión de las escuelas.
  4. Las asociaciones miembros constituyentes deben promover la investigación local para evaluar la utilización de las libretas MCH o sus equivalentes y presentar recomendaciones para mejorar la calidad de la atención a nivel local.

Adoptada por la 41ª Asamblea Médica Mundial Hong Kong, septiembre 1989
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Santiago 2005

Introduccion

Los informes actuales sobre salud no proporcionan una estimación precisa de la frecuencia de los casos de personas que están en un estado vegetativo persistente (EVP), a nivel mundial. Hace diez años, se estimaba para Japón una relación de 2 a 3 personas por 100.000. Es muy probable que el número absoluto de dichos casos haya aumentado apreciablemente, como consecuencia de las prácticas actuales en medicina crítica, apoyo cardiorrespiratorio, alimentación intravenosa y el control de las infecciones en pacientes con grave daño cerebral. Un problema cada vez más grave es cómo enfrentar este resultado emocionalmente doloroso, costoso y por lo general indeseado del tratamiento médico moderno.

Estado Vegetativo Persistente

La pérdida patológica del conocimiento puede traer como consecuencia una variedad de daños cerebrales incluyendo, entre otros, insuficiencia nutricional, envenenamiento, ataque, infecciones, heridas físicas directas o enfermedad degenerativa. La pérdida abrupta del conocimiento generalmente consiste en un agudo estado de sueño, como dormido, llamado coma, que puede tener variados grados de recuperación o un deterioro neurológico crónico grave. Las personas con graves daños en los hemiferios cerebrales comúnmente pasan a un estado de inconsciencia crónico, llamado estado vegetativo, en el cual el cuerpo cíclicamente se despierta y se duerme, pero no expresa evidencia metabólica cerebral o de comportamiento que indique una función cognitiva o que es capaz de responder de una manera aprendida a eventos o estímulos externos. Esta condición de pérdida total cognitiva puede producir graves daños que lleven al coma o que se pueden desarrollar más lentamente, como un resultado final de alteraciones estructurales progresivas, como la enfermedad de Alzheimer, que en sus etapas finales puede destruir las funciones sicológicas del cerebro. Cuando dicha pérdida cognitiva dura más de unas pocas semanas, la condición se llama estado vegetativo persistente (EVP), porque el cuerpo mantiene las funciones necesarias para continuar la sobrevivencia vegetativa. La recuperación del estado vegetativo es posible, en especial durante los primeros días o semanas después del comienzo, pero la tragedia es que muchas personas en EVP viven por muchos meses o años, si se les proporciona alimentación y otros medios artificiales.

Recuperacion

Después que los médicos competentes hayan determinado que una persona está despierta, pero inconsciente, la duración del estado vegetativo depende de la naturaleza del daño cerebral, la duración del período de inconsciencia y la prognosis estimada. Algunas personas menores de 35 años, con coma después de un traumatismo craneano, como también un paciente ocasional con coma después de una hemorragia intracraneal, puede recuperarse muy lentamente. Así lo que parece ser un EVP entre uno y tres meses después de un accidente que produzca el coma, en raros casos puede evolucionar a un grado de deterioro menor a los seis meses. Por otra parte, las posibilidades de recuperar la independencia después de estar vegetativo por tres meses, son muy escasas. Se han registrado contadas excepciones, pero algunas de éstas pueden representar pacientes que entraron en un estado cerrado, no detectado, momentos después de despertarse de un coma causado por lesiones. Por último, todos están gravemente incapacitados.

Normas

A pesar de estos raros casos, la información indica que el estado inconsciente por seis meses predice con un alto grado de precisión que no habrá recuperación o habrá una gran incapacidad, a pesar de la naturaleza del daño cerebral. En consecuencia, un criterio conservador para el diagnóstico de un EVP sería observar la inconsciencia durante al menos 12 meses, aunque la recuperación cognitiva después de los seis meses es sumamente rara en pacientes mayores de 50 años.

El riesgo de un error de pronóstico a partir del uso generalizado del criterio antes mencionado, es tan pequeño que la decisión que lo incorpora como una conclusión del pronóstico parece totalmente justificable. La determinación de un médico de que una persona tiene pocas probabilidades de recuperar el conocimiento, es la introducción usual a las deliberaciones sobre mantener o interrumpir la vida por medios artificiales. Aunque la familia puede ser la primera en plantear el problema, hasta que el médico haya aventurado una opinión sobre la prognosis, no se considera, por lo general, el asunto de mantener el tratamiento. Una vez que se plantea la disyuntiva de mantener o interrumpir la vida por medios artificiales, se deben considerar sus dimensiones éticas y legales.

Adoptadas por la 18a Asamblea Médica Mundial Helsinki, Finlandia, junio 1964,
enmendadas por la 35a Asamblea Médica Mundial Venecia, Italia, octubre 1983
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Santiago 2005

  1. Las poblaciones rurales tienen el mismo derecho a la atención médica que tienen las poblaciones urbanas. Aunque los factores económicos y otros puedan afectar la cantidad de servicios médicos disponibles en las zonas rurales, en la calidad de esos servicios no debe existir disparidad. Deben hacerse esfuerzos persistentes para elevar al más alto nivel en la nación las calificaciones de todas las personas que prestan servicio médico.
  2. El conocimiento y estudio analítico de los hechos es necesario para las poblaciones rurales, porque provee la información precisa para la organización y desarrollo de servicios de salud mejor adaptados a esas regiones.
  3. El nivel de educación y el nivel socio-económico de las comunidades rurales son interdependientes. La educación de salud del público se realiza en forma mucho más efectiva cuando las agencias, las organizaciones, las profesiones de salud y la comunidad contribuyen al desarrollo y mantenimiento del más alto nivel de higiene en salud que pueda ser mutuamente conseguido.
  4. En el desarrollo de los servicios de salud en áreas rurales, la relación médico-paciente debe ser protegida.
  5. Es el deber del Gobierno velar porque las condiciones de trabajo ofrecidas en el campo de la Salud Pública sean suficientemente interesantes para que permitan el desarrollo de los servicios de salud rurales, al mismo nivel que el de las zonas urbanas.
  6. Conviene asegurar una coordinación adecuada del programa y de los equipos de medicina preventiva y curativa, y de la educación médica y de salud entre regiones rurales y regiones urbanas.
  7. Debe hacerse todo lo posible para que solamente médicos titulados tengan responsabilidades clínicas en centros rurales de salud. El empleo de auxiliares para efectuar tareas médicas debe ser únicamente temporario. El personal de salud rural debe ser suficiente en número y recibir un adiestramiento que le permita responder eficientemente a las necesidades médicas de la población y que sus conocimientos técnicos estén al día.
  8. El adiestramiento de los auxiliares médicos, particularmente el de los enfermeros, enfermeras y matronas, debe corresponder al grado de cultura y de educación del país, a fin de ampliar así el número de personas disponibles para las áreas rurales. La profesión médica debe prestar todo su apoyo para proporcionar a este grupo cursos básicos, de post-título y de perfeccionamiento.
  9. El carácter particular de las enfermedades en las regiones rurales exige la colaboración de los médicos con los especialistas en las diversas disciplinas relacionadas.
  10. El cuerpo médico debe guiar y orientar la educación de salud de las poblaciones rurales. Es esencial que exista entre los médicos y la población rural un espíritu de cooperación a fin de lograr el más alto nivel de educación de salud que sea posible.
  11. Las Asociaciones Médicas Nacionales deben tratar por todos los medios de garantizar que los médicos rurales practiquen su profesión en condiciones no menos favorables que las de médicos urbanos.
  12. Las asociaciones médicas nacionales deben tomar parte activa en el desarrollo de proyectos para mejorar las condiciones de salud en las regiones rurales.

Adoptadas por la 39a Asamblea Médica Mundial Madrid, España, Octubre de 1987
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Santiago 2005

Introducción

Para hacer frente a la elevada tasa de mortalidad infantil (TMI) en varias partes del mundo, la AMM y su asociaciones médicas nacionales miembros han lanzado un programa con el objetivo de reducir la morbilidad y mortalidad innecesarias en los países en vías de desarrollo.

La idea del programa vino de la Asociación Médica de Estados Unidos (AMA), la cual, en colaboración con los Centros para Control de Enfermedades (CCE), ha elaborado lo que ahora se denomina «Programa de la AMM sobre la salud infantil». La AMA, a nombre de la AMM, es responsable de realizar el programa con la participación de un representante de los CCE en calidad de consejero técnico.

La Asociación Médica de Indonesia y la Asociación Médica de Tailandia fueron seleccionadas para poner en practica los proyectos pilotos en sus países respectivos. La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha aportado los fondos para estos proyectos.

El papel de la AMM

El programa de la AMM sobre la salud infantil, iniciativa del sector privado, implica a la AMM en una empresa de gran importancia para los países del Tercer Mundo. Lo que se pretende es contribuir de manera significativa al objetivo general de reducir la tasa de morbilidad y mortalidad en los niños del Tercer Mundo, objetivo que forma parte integrante de los esfuerzos desplegados por otros organismos internacionales y gubernamentales.

La meta principal de esta iniciativa es conseguir la participación activa de los médicos de países del Tercer Mundo en medidas tales como el uso de la terapia de rehidratación oral (TRO), inmunización y programas de alimentación que mejoren de forma significativa la salud infantil. El programa concede gran importancia a la mobilización de los médicos, tanto como profesionales o como particulares, y en su calidad de ciudadanos influyentes, para conseguir la meta de elevar el nivel de salud infantil. La asociación médica nacional (AMN) es el vehiculo ideal para tal planteamiento.

La AMM y sus asociaciones miembros cooperarán con los Ministerios de Salud y otro organismos gubernamentales y privados en los países en que se ponga en practica el programa de salud infantil. No hay duda que cada vez se reconoce más el valor de la iniciativas del sector privado como fuerza esencial en los esfuerzos por lograr los objetivos nacionales de mejorar la calidad de la atención sanitaria y de disminuir la mortalidad infantil.

Por medio de sus asociaciones médicas nacionales miembros, repartidas en el mundo entero y representantes de más de dos millones de médicos, la AMM llegará a un gran público gracias a las publicaciones e información acerca de las actividades encaminadas a mejorar la supervivencia infantil. La AMM será el catalizador en motivar las asociaciones médicas nacionales de los países en vías de desarrollo a que participen en programas de supervivencia infantil basados en la terapia de rehidratación oral, en la inmunización contra las seis enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunas y en otros procedimientos claves.

Las asociaciones médicas nacionales de los países industrializados se unirán a estos esfuerzos y cooperando bajo los auspicios de la AMM crearán los medios necesarios para continuar el programa en el futuro.

Objetivos

Los elementos del programa de los proyectos pilotos que se pondrán en práctica y que serán duplicados en otros países son los siguientes:

  • Inmunización total de niños contra las seis enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunas
  • Uso de la terapia de rehidratación oral en el tratamiento de la diarrea
  • Inmunización de todas la mujeres embarazadas con el toxoide tetánico
  • Intervalo de dos años entre nacimientos
  • Lactancia de los niños por lo menos durante cuatro a seis meses, e introducción de alimentos adecuados que reemplacen la lactancia a una edad apropriada
  • Examen prenatal de todas las mujeres embarazadas
  • Partos a cargo de personal calificado
  • Peso de nacimiento de por lo menos 2,5 Kg.

Estrategia

La AMM se une a otras organizaciones de los sectores público y privado en la lucha por salvar vidas y evitar que cada año, entre 14 y 15 millones de niños de menos de cinco años mueran por enfermedades o malnutrición. Millones de estos niños mueren innecesariamente ya que existen medios de prevención y procedimientos para salvar vidas de costo relativamente bajo. Los proyectos pilotos de la AMM producirán estrategias que pueden ser reproducidas y pueden llegar a ser económicamente independientes e institucionalizadas en otros países.

Es sumamente importante que los médicos y sus AMNs comprendan y fomenten la distribución de vacunas relativamente poco costosas contra las seis enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunas (difteria, tos ferina, tétanos, sarampión, polio y tuberculosis). Los programas de la AMM formarán parte del objetivo global de inmunizar un 80% de los niños del mundo para fines de la presente década en los países en que esto sea posible, y un poco después, en los países que presenten los problemas más difíciles para logran este objetivo.

Paralelamente a la inmunización, la estrategia de la AMM consistirá en hacer descender la tasa de mortalidad infantil mediante el uso de la terapia de rehidratación oral en el tratamiento de la diarrea que mata a cinco millones de niños cada año. La TRO es eficaz contra la deshidratación – complicación de la diarrea a menudo mortal. Si los líquidos y las sustancias químicas no se reponen, los niños que ya pesan poco o que están malnutridos, se debilitan rápidamente y mueren.

Las experiencias ganadas de la aplicación de esta terapia han permitido a los científicos determinar el papel de la glucosa en la aceleración de la absorción de la sal y del agua a través de las paredes del intestino, permitiendo la rápida reposición de los fluidos esenciales. Segun la USAID:

Se sabe ahora que una simple solución de azúcar, sal y agua en proporciones determinadas (con bicarbonato o citrato de trisodio), ingerida oralmente en pequeñas dosis frecuentes, invierte el proceso de deshidratación en casi el 95% de los casos y usualmente en un plazo de tres a siete horas. El azúcar, la sal y el agua pueden por sí solos evitar la deshidratación si se administran a tiempo y en cantidades correctas. La TRO no sólo es mucho más barata que la terapia IV y los medicamentos que reemplaza, sino que además es mejor para el niño y puede usarse en casa, en consulta externa o en el hospital.

A las madres se les debe enseñar, ya que ellas son la fuente principal de atención médica del niño, a mezclar líquidos en cantidades justas, a administrarlos, a saber qué otro tipo de alimentación deben dar a sus hijos y cuándo pedir ayuda en caso de que un niño esté gravemente enfermo. En la prepración de los programas de enseñanza y de formación, debe tomarse en cuenta el ambiente cultural de cada sociedad.

A fin de educar a las madres sobre la necesidad de utilizar la terapia de rehidratación oral y de enseñarles a administrarla, los médicos deben comprender y apoyar este método. Su aceptación hará que la TRO inspire confianza a los trabajadores sanitarios y a las madres. No obstante, debido a que muchos médicos han sido educados para emplear los medicamentos antidiarreicos y la terapia IV, las asociaciones médicas nacionales pueden jugar un papel primordial en la supervivencia infantil al instruir a sus miembros y a otros médicos sobre la eficacia de la terapia de rehidratación oral en salvar las vidas de millones de niños en el mundo entero. Una vez informados y preparados, los médicos pueden educar al personal de la salud, y lo que es más importante, a las madres, a utilizar la TRO en el hogar. Las crecientes altas tasas de mortalidad infantil en numerosos países muestran claramente que los programas gubernamentales no pueden solucionar este problema por sí solos. Por su parte, los gobiernos están cada vez más conscientes de la necesidad de contar con más iniciativas provenientes del sector privado.

Conclusión

Aunque consciente del hecho de que la lucha contra las enfermedades no se ganará ni fácil ni rápidamente, la AMM aprovecha la oportunidad de posiblemente salvar las vidas de millones de niños mediante sus programas de supervivencia infantil. Las asociaciones miembros de la AMM en los países industrializados y en vías de desarrollo comparten la responsabilidad de trabajar en favor de una atención sanitaria de calidad para todos los pueblos del mundo, y en este sentido, apoyar los esfuerzos por alcanzar el objetivo de la supervivencia infantil.

Adoptada por la 41a Asamblea Médica Mundial Hong Kong, septiembre 1989
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Santiago 2005

Definición

La sustitución de drogas genéricas se define aquí como la distribución de un producto farmacéutico de distinto nombre o sin marca, por el producto farmacéutico recetado, es decir, exactamente la misma esencia química, en la misma dosis, pero distribuido por una compañía distinta.

Introducción

Si dichos productos farmacéuticos no son bioequivalentes debido a un proceso de fabricación diferente y/o la presencia de excipientes inactivos biológicamente distintos, la equivalencia terapéutica anticipada entre esos productos farmacéuticos también puede variar. Por lo tanto, cuando se produce la sustitución entre productos farmacéuticos que no son bioequivalentes, ni equivalentes química ni terapéuticamente, el paciente puede tener resultados peligrosos, es decir, sufrir une reacción adversa a la droga o no tener un efecto terapéutico. Por estas razones, las autoridades reguladoras nacionales deben asegurar al médico la bioequivalencia y la equivalencia química y terapéutica en la prescripción de productos farmacéuticos de distinto origen. Este principio también se recomienda en el caso de productos farmacéuticos que tengan una sola procedencia. Se debe contar con procedimientos que garanticen la calidad a fin de asegurar la bioequivalencia y la equivalencia química y terapéutica de cada partida de medicamentos.

En el proceso de selección de drogas, se deben tomar en cuenta varias consideraciones médicas, antes de recetar el medicamento elegido para una afección particular en cualquier paciente. Una vez que se hayan considerado estos aspectos, el médico debe pensar en los costos comparativos de productos farmacéuticos similares disponibles en el mercado, para responder a todas las necesidades de los pacientes. El médico tiene el derecho y la obligación de expresar su opinión en bien del paciente; por lo tanto, el médico debe seleccionar el tipo y la cantidad del producto farmacéutico que considere que es el mejor para el paciente desde el punto de vista médico y económico. Después que el paciente da su consentimiento sobre la droga seleccionada, dicha droga no se debe cambiar sin el consentimiento del paciente ni de su médico. Incluso cuando terceras personas ordenan la sustitución de drogas genéricas, se debe hacer todo lo posible para preservar la autoridad del médico sobre lo recetado. Si no se respetan estos principios, el paciente puede verse en peligro y el médico puede ser responsabilizado por dichas consecuencias peligrosas. En bien de los pacientes y médicos por igual, las asociaciones médicas nacionales deben hacer todo lo posible por mantener estos preceptos.

Recomendaciones

  1. Los médicos se deben familiarizar con las leyes y ordenanzas específicas que regulan la sustitución de drogas genéricas en los lugares donde ejercen su profesión.
  2. Al comenzar un tratamiento, los médicos deben determinar cuidadosamente la dosis de cualquier medicamento para comprobar su óptima eficacia y seguridad, en especial en los pacientes con trastornos crónicos que necesitan una terapia prolongada o en pacientes de grupos de población especiales, que no se espera que reaccionen a la droga en forma normal.
  3. Una vez que los medicamentos para las enfermedades crónicas han sido recetados y se ha comezado su administración, no se debe hacer ninguna sustitución de productos farmacéuticos o con marca registrada, sin la autorización del médico tratante. Si un producto farmacéutico es sustituido por uno genérico o de marca registrada, el médico debe controlar y ajustar cuidadosamente la dosis, para asegurarse de que exista una equivalencia terapéutica de los productos farmacéuticos.
  4. El médico tiene el deber de informar sobre las reacciones adversas a la droga que sean graves o la falta de efecto terapéutico que pueden estar relacionados con la sustitución de drogas. La investigación debe estar documentada y se debe informar de ella a las autoridades reguladoras de drogas que corresponda, incluyendo la asociación médica nacional del caso.
  5. Las asociaciones médicas nacionales deben vigilar regularmente todo lo que tenga relación con la sustitución de drogas genéricas y deben mantener a sus miembros informados sobre los avances que sean de especial interés para el cuidado de los pacientes. Cuando corresponda, se deben preparar informes a los médicos sobre los progresos importantes.
  6. Las asociaciones médicas nacionales, en colaboración con otros organismos correspondientes reguladores de drogas, deben evaluar y asegurar la bioequivalencia y la equivalencia química y terapéutica de todos los productos farmacéuticos similares, fabricados con nombres genéricos o marcas registradas, a fin de asegurar un tratamiento seguro y eficaz.
  7. Las asociaciones médicas nacionales se deben oponer a cualquiera acción que restrinja la libertad y responsabilidad del médico para recetar lo mejor para el paciente, desde el punto de vista médico y económico.

Adoptada por la 49ª Asamblea General de la AMM Hamburgo, Alemania, noviembre 1997
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre 2006

Introduccion

A pesar de los avances en la terapéutica, la tuberculosis es una causa cada vez más frecuente de morbilidad y mortalidad a través del mundo. Cálculos recientes de la Organización Mundial de la Salud demuestran que 30 millones de personas podrían morir de tuberculosis en los próximos diez años. Mientras a muchos pacientes no se les ha diagnosticado la tuberculosis, muchos otros no tienen un tratamiento eficaz. Hay muchas razones que contribuyen a esto, incluidas una prescripción insuficiente de los médicos y poco cumplimiento del tratamiento de parte del paciente. La tuberculosis también es una ameza importante para la salud de las personas seropositivas y una creciente causa de muerte en las personas con SIDA.

Además, estos factores también predisponen a una alta probabilidad de cepas de tuberculosis resistentes a los medicamentos. En las comunidades cerradas, como las cárceles y los grupos de seropositivos hospitalizados, la mayoría de los nuevos pacientes presentan infecciones con cepas resistentes a diversos medicamentos.

Resolucion

Por lo tanto, y de acuerdo con la Declaración sobre la Resistencia a los Medicamentos Antimicrobianos (Doc. 10.120),

La Asociación Médica Mundial llama a sus asociaciones nacionales miembros a respaldar a la Organización Mundial de la Salud en sus proyectos «Tratamiento Observado Directamente de Corta Duración» y «Tratamiento Estrictamente Supervisado», y en otras medidas para promover un manejo más eficaz de la tuberculosis.

Adoptada por la 47ª Asamblea General Bali, Indonesia, Septiembre 1995
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre 2006

INTRODUCCION

Muchas regiones del mundo enfrentan con frecuencia las tragedias producidas por los adictos a las drogas opiadas. Dichas tragedias las constatamos en los siguientes cuatro planos:

  1. salud: la condición física y psicológica del adicto, propagación de las infecciones virales como el VIH y de la hepatitis B o C a través de la utilización de jeringas infectadas y relaciones sexuales sin protección.
  2. decadencia del ambiente familiar, profesional y social;
  3. degeneración de la persona: incitación a la prostitución, en ambos sexos, para pagar la droga, hospitalización, encarcelamiento, etc.
  4. seguridad pública: recurso a la delicuencia para obtener la droga o el dinero para comprarla.
    La Asociación Médica Mundial, preocupada por esta calamidad médico-psico-social, debe formular recomendaciones a los médicos encargados del tratamiento de pacientes adictos a drogas opiadas. Este tema ya se ha tratado brevemente en la Declaración de la AMM sobre el Uso y Abuso de Drogas Psicotrópicas (Doc. 20.30). Sin embargo, la situación actual necesita normas más específicas y elaboradas que las que aparecen en esa Declaración.

POSICION:

El adicto a las drogas opiadas es un ciudadano que tiene derechos y obligaciones. Su dependecia de las drogas expresa un sufrimiento que implica dificultades físicas, psicológicas y sociales, incluso la dependencia de drogas prolongada debe ser considerada como una situación transitoria. Los adictos deben tener acceso a una ayuda que respete su dignidad. Deben ser tratados con la misma consideración que a cualquier otro paciente. El objetivo del tratamiento siempre debe ser la readaptación completa de los adictos a una vida libre y responsable.

A menudo el tratamiento de la adicción a las drogas opiadas es muy difícil. Entre los distintos programas propuestos en los diferentes países donde hay un aumento del número de dichos adictos, encontramos dos tendencias: «comunidades terapéuticas» (protección externa) y la prescripción de drogas substitutas (protección interna).

La utilización de drogas substitutas en el tratamiento ambulatorio no constituye la solución ideal (que se debe buscar a través de mayor investigación y evaluación científica) al problema de la dependencia de las drogas. Sin embargo, este método existe como «herramienta terapéutica» y se emplea en diferentes lugares del mundo, y puede, en parte, contribuir – hasta que se encuentre una mejor solución – a limitar los daños. El objetivo del método es desintoxicar al paciente y reintegrarlo a su medio familiar, profesional y social, sin mantener su dependencia. El médico que prescribe siempre debe buscar una disminución de la dosis.

No importa lo que hagamos, la dependencia de drogas es un fenómeno crónico del que no conocemos una «solución milagrosa». La utilización de productos substitutos de la heroína (diacetilmorfina) y de las drogas opiadas de síntesis (en particular, pero no sólo la metadona, conocida por casi cincuenta años), crea problemas fundamentales (desintoxicación, farmacología, etc.), clínicos (programas de tratamiento, prescripción, distribución, vigilancia), legales (legislación y regulaciones) y éticos.

En consecuencia, en el tratamiento ambulatorio, las drogas substitutas deben ser sometidas a directrices basadas en evidencia y que son el resultado de la experiencia adquirida durante el último cuarto de siglo por los que tratan la dependencia de las drogas, principalmente en América del Norte y Europa. Muchos países han establecido procedimientos legales para el tratamiento de los adictos a las drogas opiadas. Si es necesario, las asociaciones médicas nacionales deben tratar de mejorar los textos legales que no sean adecuados.

RECOMENDACIONES

  1. El médico no debe prescribir, a pedido del paciente, una droga que su estado no justifique médicamente.
  2. En el tratatamiento ambulatorio de adictos a drogas duras, las drogas substitutas sólo se deben prescribir según las directrices basadas en evidencia. .
  3. El objetivo del tratamiento siempre debe ser la desintoxicación del paciente, que sólo puede lograrse después de un largo período.
  4. La utilización de drogas subsitutas permitirá que el paciente se estabilice médica, psicológica y socialmente, y por lo tanto, que se reintegre sin demora a su ambiente familar y profesional. También servirá para disminuir el riesgo de contagiarse un virus como el VIH o la hepatitis B o C, a través del uso de jeringas infectadas. Además, los delitos inducidos por el uso de la heroína sólo pueden disminuir.
  5. Todo tratamiento que utilice las drogas substitutas será prescrito sólo después de un diagnóstico preciso. Debe ser supervisado por un médico competente y experimentado con un equipo de acompañamiento apropiado.
  6. El médico debe limitar el número de los pacientes adictos a las drogas opiadas que trata, a fin de asegurarles una atención concienzuda. Deberá mantener para cada caso un archivo médico actualizado con información detallada sobre el tratamiento al paciente y controlar los resultados.
  7. La prescripción e ingestión de drogas substitutas se hará de manera de evitar que el paciente las almacene, revenda o haga otro uso ilícito.
  8. Sujeto a lo que establezca la ley nacional, para que el paciente reciba drogas substitutas debe someterse regularmente a controles biológicos de improviso supervisados (orina, por ejemplo), a fin de asegurar que no toma otras drogas simultáneamente y/o que no está bajo tratamiento con otro médico, sin conocimiento de ambos médicos.

Adoptada por la 29a Asamblea Médica Mundial Tokio, Japón, octubre 1975
y enmendada por la 35a Asamblea Médica Mundial Venecia, Italia, octubre 1983
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre 2006

  1. El uso de drogas psicotrópicas constituye un fenómeno social complejo que no es simplemente un problema médico.
  2. Dentro de la sociedad, generalemente, existe la necesidad urgente de proporcionar intensa educación pública ofrecida sin sermones morales y sin una actitud punitiva, y de fomentar el desarrollo y la demostración de alternativas prácticas del uso de drogas. Los médicos en su calidad de ciudadanos informados y conscientes, deben tomar parte en tales programas.
  3. Los médicos deben recetar drogas psicotrópicas con la mayor moderación y observando la indicación médica más estricta, asegurándose que toda prescripción de drogas psicotrópicas refleje un diagnóstico exacto, una opinión no farmacológica apropiada y una cuidadosa utilización de elementos farmacoterapéuticos.
  4. Los médicos deben aceptar la responsabilidad de compilar y proporcionar información de facto sobre los riesgos para la salud del uso no médico de toda materia psicotrópica, inclusive el alcohol.
  5. La profesión médica debe cooperar con los gobiernos y otros organismos pertinentes, y cerciorarse que esta información sea diseminada tan ampliamente como sea posible, especialmente dentro de aquellos grupos de edad con mayor posibilidad de experimentar con drogas en un gesto de reacción contra la presión ejercida por esos mismos grupos o por otros factores que conducen al mal uso y abuso de drogas, y con el objeto de preservar en cada individuo la responsabilidad y el derecho de manifestar libremente su voluntad consciente y privada.

Adoptada por la 67ª Asamblea General de la AMM, Taipei, Taiwán, octubre 2016

INTRODUCCION 

Como lo hace notar la 65ª Asamblea General de la AMM de Durban en 2014, los médicos en el mundo están conscientes que la contaminación atmosférica por los combustibles fósiles reduce la calidad de vida para cientos de millones de personas en el planeta, lo que produce una importante carga de enfermedades, pérdidas económicas y costos para los sistemas de salud.

Según información de la Organización Mundial de la Salud, en el año 2012, la contaminación atmosférica causó aproximadamente 7 millones de muertes, uno de ocho del total de los decesos (OMS, 2014).

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) indica que el crecimiento global económico y poblacional, que se sustenta en un creciente uso del carbón, sigue siendo la causa más importante de los aumentos de las emisiones de dióxido de carbón. Estas emisiones son el principal componente de la cantidad de gases de efecto invernadero (GHG) por combustibles fósiles producidos por el ser humano, a pesar de la adopción de políticas de mitigación del cambio climático (IPCC, 2014).

La carga de enfermedades producidas por el cambio climático será distribuida en forma diferente por el mundo y mientras afectará a todos, las poblaciones más marginales serán las más vulnerables a los impactos del cambio climático y tienen la menor capacidad de adaptación.

ANTECEDENTES

En muchas ciudades con gran población en el mundo, el polvo fino que se puede medir en el aire es hasta 50 veces más alto de lo recomendado por la OMS. El alto volumen de transporte, energía generada con carbón y contaminación causada por equipos de construcción están entre los factores que contribuyen a la contaminación (WMA, SMAC 197, Contaminación del Aire, Declaración de la AMM sobre la Prevención de la contaminación del aire por las emisiones de los vehículos 2014).

La evidencia en todo el mundo demuestra que los efectos del cambio climático y los eventos extremos en el clima tienen impactos importantes y a veces devastadores en la salud del ser humano. 14 de los 15  años más calurosos registrados han ocurrido en los primeros 15 años de este siglo (Organización Mundial de Meteorología 2014). Los más vulnerables – incluidos los niños, ancianos, gente con enfermedades cardiacas o pulmonares y los que viven en la pobreza – tienen más alto riesgo por estos cambios.

La AMM nota la descripción de cambio climático de la Comisión Lancet como la “mayor amenaza para la salud humana del siglo 21” y que el acuerdo de París en la COP21 sobre clima hace un llamamiento a los gobiernos “cuando adopten medidas sobre el cambio climático” a “respetar promover y considerar sus respectivas obligaciones con los derechos humanos (y) el derecho a la salud”.

Como la AMM estipula en la Declaración de Delhi sobre Salud y Cambio Climático: “aunque los gobiernos y las organizaciones internacionales son responsables de establecer regulaciones y legislaciones para mitigar los efectos del cambio climático y ayudar a sus poblaciones a adaptarse a él, la Asociación Médica Mundial, a nombre de sus asociaciones médicas nacionales y sus médicos miembros, siente la obligación de alertar sobre las consecuencias del cambio climático para la salud y sugerir soluciones.  La AMM y las AMNs deben  crear acciones prácticas concretas para mitigar y adaptarse al cambo climático” (AMM 2009).

RECOMENDACIONES

Por lo tanto, la AMM recomienda que sus AMNs y todas las organizaciones de salud:

1. Sigan informando a los científicos de la salud, las empresas, la sociedad civil y gobiernos sobre los beneficios para la salud y la economía de la reducción de los gases a efecto de invernadero y promuevan la incorporación de la evaluación del impacto para la salud sus costos y en las políticas económicas.

2. Insten a los gobiernos a adoptar estrategias que enfaticen regulaciones y normas ambientales estrictas que motiven a las compañías de energía a cambiar a fuentes de combustibles renovables.

3. Comiencen un proceso de transferencia de sus inversiones de empresas, cuando sea posible sin daños,  de energía basada principalmente en combustibles fósiles a las que produzcan energía de fuentes renovables.

4. Se esfuercen por invertir en compañías que respeten los principios ambientales estipulados en el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (www.unglobalcompact.org) y se abstengan de realizar inversionse en compañías que no cumplen con la legislación y convenios aplicables sobre la responsabilidad ambiental.

En el marco del proyecto Asistencia de salud en peligro, el Comité Internacional de la Cruz Roja celebró consultas con la Asociación Médica Mundial (AMM), el Comité Internacional de Medicina Militar (CIMM), el Consejo Internacional de Enfermería (CIE) y la Federación Farmacéutica Internacional (FFI) con el objeto de que estas organizaciones acordaran un denominador común de los principios éticos de la asistencia de salud aplicables en tiempo de conflicto armado y otras situaciones de emergencia. Estos principios, que son el resultado de esas consultas,  no afectan las políticas existentes adoptadas por esas organizaciones. 

Los Principios éticos de la asistencia de salud en tiempo de conflicto armado y otras situationes de emergencia fueron adoptados por la 65ª Asamblea General de la AMM de Durban, Sudáfrica, en octubre de 2014, y lanzados oficialmente por todos los asociados en junio de 2015.

Adoptada por la 66a Asamblea General de la AMM, Moscú, Rusia, octubre 2015
Derogada y archivada por la 76.ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025

INTRODUCCION

La vitamin D tiene un rol importante en el metabolismo del calcio y de los huesos. Los valores normales son 75-100 nmol/L (30-40 ng/ml). La deficiencia de la vitamin D se da si los niveles de  suero de  la hidroxivitamina D son menores a 50nmol/L (20 ng/ml), una insuficiencia de 50-75 nmol/L (20-30 ng/ml).

Los estudios demuestran que la vitamina D es esencial también para la salud y el bienestar general. En el cuerpo, la vitamina D es producida durante la exposición al sol y en menor grado por el consumo de alimentos.

La vitamin D existe en dos formas:: vitamina D3 (colecalciferol en seres humanos y otros mamíferos) y vitamina D2 (ergocalciferol en plantas), pero las dos se metabolizan de manera similar. La vitamina D3 es más activa que la vitamina D2.

La concentración de suero del metabolito hepático de la vitamina D3, la 25-hidroxivitamina D, es considerada el mejor marcador biológico del estado de la vitamina D.

La deficiencia de la vitamina D es un problema de salud importante en el mundo. Se estima que cerca de un tercio de la población tiene una concentración de suero más baja de vitamina D

Muchos estudios han demostrado que la deficiencia de vitamina D está relacionada con el crecimiento, y desarrollo insuficiente. Puesto que los receptores de la vitamina D tienen una amplia distribución de tejidos, la deficiencia de la vitamina D está asociada con trastornos musculoesqueléticos (osteoporosis),  caídas, fracturas, trastornos autoinmunes, diabetes mellitus tipo 2 cáncer, trastornos cardiovasculares, neurológicos y psiquiátricos. Los grupos de alto riesgo los constituyen los niños de corta edad, ancianos y embarazadas. Los factores más importantes que contribuyen la deficiencia de a vitamina D son la poca exposición al sol, dieta de mala calidad, disponibilidad de alimentos enriquecidos y uso de suplementos.

RECOMENDACIONES

Debido a la deficiencia de vitamina D generalizada, es deseable enfocar la atención en  medidas preventivas adecuadas en las poblaciones a riesgo. Para determinar los niveles de la vitamina D sólo se necesita un examen de sangre, un suplemento oral es un método de tratamiento simple. Por lo general, no se recomienda la exposición al sol porque puede aumentar el riesgo de cáncer de la piel.

La Asociación Médica Mundial recomienda que las asociaciones médicas:

  • Respalden la investigación continua en vitamina D y sus metabolitos
  • Informen a los médicos sobre la ciencia evolutiva de la vitamina D y su impacto en la salud (documentos, folletos, afiches).
  • Insten a los médicos a considerar la medición de las concentraciones de suero de la 25 hidroxivitamina D en los pacientes con riesgo de deficiencia de vitamina D.
  • Monitoreen el desarrollo de las recomendaciones  dietéticas para la vitamina D.

Adoptada por la 58a Asamblea General de la AMM, Copenhague, Dinamarca, octubre 2007
y cancelada en la 65ª Asamblea General de la AMM, Durban, Sudáfrica, octubre 2014 

Introducción

El uso de células y tejidos humanos con objetivos terapéuticos en la medicina abarca un amplio espectro. Es necesario realizar un análisis diferenciado a fin de hacer justicia a los distintos requerimientos de los diversos sectores de la medicina de tejidos.

La utilización de los llamados “tejidos para trasplante”, como córneas, huesos, vasos sanguíneos y válvulas cardíacas, son un método de tratamiento establecido en medicina. Los tejidos son extirpados, conservados, almacenados y luego implantados en pacientes después de distintos lapsos de tiempo. Por lo tanto, en principio, deben ser tratados del mismo modo que los órganos utilizados para trasplantes (véase la Declaración de la AMM sobre Donación y Trasplante de Organos y Tejidos Humanos, Edimburgo 2000).

Por el contrario, las llamadas “terapias avanzadas”, como la ingeniería de tejidos y otras técnicas regenerativas de la medicina, conllevan el uso de tejido humano como material de origen para fabricar un producto final procesado. Aunque ya existen opciones terapéuticas establecidas, se puede esperar que la importancia terapéutica de estos métodos siga en aumento y que en el futuro se produzcan muchos avances en este campo. En consideración del procesamiento ulterior del tejido usado, el carácter industrial frecuente de las organizaciones manufactureras y la posibilidad de seleccionar el tejido, es necesario contar con regulaciones distintas para este sector de la medicina de tejidos que para el trasplante de tejido.

La AMM limita esta Declaración a tejidos en el sentido de tejido para trasplante y sugiere las siguientes recomendaciones para este sector de la medicina de tejidos:

  1. Los médicos están fundamentalmente obligados a tratar a los pacientes conforme a lo mejor de sus conocimientos y experiencia. Sin embargo, esta obligación no debe aplicarse hasta el punto en que, por ejemplo, el tejido humano necesario para la terapia sea obtenido de manera antiética o ilegal. El tejido siempre debe obtenerse con la debida consideración por los derechos humanos y los principios de la ética médica.
  2. Para asegurar el suministro de tejido para trasplantes, los medicos deben informar a los donantes potenciales o sus familiares sobre la posibilidad de donación de tejido. En caso de una extirpación combinada de órganos y tejidos, se debe proporcionar información y obtener el consentimiento en una sola etapa.
  3. Se debe asegurar que la donación de tejido sea voluntaria. El consentimiento informado y sin presión del donante o de sus familiares es necesario para todo uso de tejido humano para trasplante. La toma de decisiones libre e informada es un proceso que necesita el intercambio y la comprensión de información y la ausencia de presión. Puesto que los presos y otras personas en custodia no están en condiciones de dar su consentimiento libremente y pueden estar bajo presión, sus tejidos no deben ser utilizados para trasplante, excepto para los familiares directos.
  4. Los incentivos financieros para la donación de tejido para trasplante deben ser rechazados, como lo son también respecto a los trasplantes de órganos. Todas las otras etapas, como la obtención, pruebas, procesamiento, conservación, almacenamiento y asignación de tejido para trasplante tampoco deben ser comercializadas.
  5. Si los órganos y tejidos pueden ser extirpados de un donante potencial para trasplante, entonces se debe dar prioridad a la donación de órganos por sobre la donación de tejidos.
  6. La donación póstuma de tejidos a un receptor específico (donación directa fuera de la familia cercana) debe ser evitada. La donación directa en vida requiere lo siguiente:
    a) prueba de lazos personales directos entre donante y receptor (por ejemplo, vínculos de  sangre, esposos) y
    b) exclusión de intereses materiales potencialmente coercitivos.
  7. Para la donación póstuma de tejidos, la AMM pide que la certificación de la muerte sea realizada conforme a lo estipulado en la Declaración de Sidney sobre la Certificación de la Muerte.
  8. El riesgo de que enfermedades (por ejemplo, infecciones, tumores malignos) se transmitan a traves del trasplante de tejido debe reducirse al mínimo con pruebas apropiadas que no sólo cumplan con las normas suficientes, sino que además reflejen el respectivo estado de la ciencia y tecnología médicas implementadas a nivel nacional.
  9. En el caso de un diagnóstico atrasado debido a una enfermedad infecciosa o malignidad del donante, se debe enviar de inmediato una alerta a todos los receptores de tejido a fin de establecer las medidas precautorias apropiadas.
  10. Se debe evitar la contaminación cuando se extirpe, almacene, procese y trasplante tejido.
  11. Se deben rechazar los conceptos antiéticos de asignación de tejido para trasplante. Las asignaciones deben estar basadas en indicación y urgencia médicas y en las posibilidades de éxito.
  12. Los estudios experimentales y clínicos, al igual que un debate abierto sobre los principios éticos y morales en la sociedad, son importantes para establecer nuevos métodos terapéuticos. Todos los estudios experimentales y clínicos deben ser realizados de acuerdo con la Declaración de Helsinki. Los científicos y los medicos deben informar de manera continua al público sobre los avances en medicina de tejido y sus opciones terapéuticas.
  13. El intercambio internacional de tejido para trasplante debe ser regulado adecuadamente conforme a las normas acordadas.
  14. La información sobre donantes de tejido debe ser almacenada y mantenida por las organizaciones nacionales de trasplantes y sólo debe ser entregada si el donante en vida o la familia del donante fallecido otorga su consentimiento libre e informado.

Adoptada por la 52ª Asamblea General de la AMM Edimburgo, Escocia, Octubre 2000,
y revisada por la 57a Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, Octubre 2006,
y eliminadas por la 65a Asamblea General de la AMM, Durban, Sudáfrica, Octubre 2014

  1. Introducción

    1. Los avances de las ciencias médicas, en especial las técnicas quirúrgicas, la clasificación de tejidos y los medicamentos inmunodepresivos han hecho posible un aumento importante de las estadísticas de trasplantes de órganos exitosos. Frente a estos avances, es necesaria una reflexión renovada sobre los problemas éticos relativos a la donación y al trasplante de órganos, a fin de solucionarlos. Por lo tanto, la Asociación Médica Mundial ha iniciado una revisión de los problemas y principios relacionados con el trasplante y ha preparado este texto para orientar a las asociaciones médicas, médicos y otros proveedores de atención médica, como también a los que elaboran políticas y protocolos sobre estos problemas.
    2. Esta Declaración se basa en los principios de la ética general y médica. En los asuntos de ética, los conflictos de valores y de principios no se pueden evitar; por ejemplo, existe una tensión entre el deseo de obtener órganos para proporcionar tratamientos médicos importantes, por un lado, y la mantención de la decisión y la libertad personal, por otro. A lo largo de esta Declaración se hace referencia a principios aplicables cuando pueden ayudar a aclarar y explicar el razonamiento de ciertas frases.
  2. Obligaciones Profesionales de los Médicos

    1. La primera obligación de los médicos es con sus pacientes, ya sean donantes potenciales o receptores de órganos trasplantados. En conjunto con esta obligación, los médicos también pueden tener responsabilidades con los familiares y amigos cercanos de sus pacientes, por ejemplo, solicitar y considerar sus opiniones sobre la recuperación de órganos de sus parientes o amigos fallecidos. La obligación ante el paciente prima sobre toda obligación que pueda existir en relación con sus familiares. Sin embargo, esta obligación no es absoluta; por ejemplo, la responsabilidad del médico por el bienestar del paciente que necesita un trasplante no justifica la obtención ilegal o contraria a la ética.
    2. Los médicos tienen responsabilidades ante la sociedad, que incluyen la promoción de un uso justo de los recursos, la prevención del peligro y la promoción de los beneficios de la salud para todos; esto puede incluir la promoción de la donación de órganos.
    3. Los cirujanos que realizan trasplantes deben asegurarse que los órganos que trasplantan hayan sido obtenidos de acuerdo a lo estipulado en esta Declaración. El médico no trasplantará órganos que sabe o sospecha que no hayan sido obtenidos de manera legal y ética.
  3. Obtención de Organos: Aspectos Sociales

    1. La AMM insta a sus miembros a apoyar la elaboración de amplias estrategias nacionales coordinadas relativas a la obtención de órganos, en consulta y cooperación con todos los copartícipes pertinentes. Al elaborar la estrategia se deben considerar debidamente los derechos humanos, los principios éticos y la ética médica. Los problemas éticos, culturales y de sociedad que surjan en relación con dicha estrategia, y con el tema de donación y trasplante en general, se deben resolver, cuando sea posible, en un proceso abierto con debate público e informado con evidencia sólida.
    2. Se han establecido algunos tipos de trasplante de órganos y servicios de atención médica importantes. Hasta el punto que la falta de órganos constituye una barrera para proporcionar el tratamiento que se necesita, la profesión médica tiene la obligación de promover políticas y protocolos para obtener órganos para tratamientos necesarios, que sean consistentes con los valores de la sociedad.
    3. Es importante que las personas tengan la oportunidad de tomar conocimento de la opción de la donación, como también de la oportunidad de optar en todo caso por la donación (por ejemplo, una elección facilitada). El conocimiento y la decisión se deben facilitar con un enfoque multifacético coordinado por una variedad de copartícipes y de medios, incluidos los medios de comunicación y las campañas públicas. Los médicos deben dar a sus pacientes la oportunidad de tomar una decisión con respecto a la donación de órganos, idealmente en el contexto de una relación activa con el paciente y en anticipo de cualquier crisis que convierta la decisión en urgente.
    4. La AMM apoya la decisión infomada del donante. Las asociaciones médicas nacionales de los países que han adoptado o consideran una política de «consentimiento supuesto», en la que existe presunción que el consentimiento se ha otorgado, a menos que haya evidencia de lo contrario, o una «decisión por mandato», en la que a todas las personas se les pediría declarar si desean donar, deben hacer todo lo posible para asegurar que estas políticas no afecten la decisión informada del donante, incluido el derecho del paciente a negarse a donar.
    5. Se debe considerar la creación de un registro nacional de donantes para elaborar y mantener una lista de los ciudadanos que han optado donar o no sus órganos. Todos estos registros deben proteger la vida privada de la persona y la capacidad de ésta para controlar la recolección, utilización, entrega y acceso a la información sobre su salud para otros fines independientes del registro. Se deben tomar medidas para asegurar que la decisión sea informada adecuadamente y que los inscritos puedan retirarse del registro sin sanciones.
  4. Obtención de Organos a Niveles Institucional e Individual

    1. Se puede aumentar la donación a través de políticas y protocolos locales. La AMM recomienda que los programas de obtención de órganos, hospitales y otras instituciones donde se obtienen órganos deben:
      1. elaborar políticas y protocolos que insten a la obtención de órganos que sean consistentes con el contenido de esta Declaración. Dichas políticas deben ser consistentes con las obligaciones profesionales del médico y los valores de la sociedad, incluidas la toma de decisión libre e informada, privacidad y acceso igualitario a la atención médica que se necesita;
      2. dar a conocer estas políticas y protocolos a los coordinadores de trasplantes, médicos y otros proveedores de atención médica en la institución;
      3. asegurar que se disponga de los recursos adecuados para apoyar la implementación correcta de las políticas y protocolos.
  5. Donación después de la Muerte

    1. Los médicos tienen la obligación de asegurar que las interacciones a la cabecera, incluidas las conversaciones sobre donación de órganos, sean sensibles y consistentes con los principios éticos y con sus obligaciones fiduciarias ante sus pacientes. Esto es particularmente cierto dado que las condiciones en la cabecera de los pacientes moribundos no son ideales para el proceso de toma de decisión libre e informada. Los protocolos deben especificar que cualquiera que se acerque al paciente, a su familiares u otro representante designado, en relación con la donación de órganos debe tener la combinación apropiada de conocimientos, capacidades y sensibilidad para tener dichas conversaciones. Los estudiantes de medicina y los médicos en ejercicio deben adquirir la formación necesaria para esta tarea y las autoridades correspondientes deben proporcionar los recursos necesarios para asegurar la formación. Es obligatorio que la persona que se acerca al paciente o a la familia con respecto a la decisión de donación no sea un miembro del equipo de trasplante.
  6. Toma de Decisión Libre e Informada sobre la Donación de Organos

    1. La AMM considera que los deseos de los donantes potenciales son importantísimos. En el caso de que desconozcan los deseos del donante potencial sobre la donación y éste haya muerto sin expresar su voluntad, la familia u otra persona especificada puede servir como representante y puede tener derecho a dar o negar autorización para la donación, a menos que existan deseos de lo contrario expresados con anterioridad.
    2. Se debe establecer evidencia de la decisión libre e informada del donante potencial, o cuando corresponda legalmente, del representante, antes de comenzar la obtención del órgano. En los países donde el consentimiento supuesto es legal, el proceso de obtención de órganos debe incluir etapas razonables para saber si el donante potencial no desea donar.
    3. El éxito para lograr este resultado no debe interpretarse como un criterio para medir la calidad del proceso de toma de decisión libre e informado. La calidad de este proceso depende de si la decisión fue adecuadamente informada y libre de presiones, y no de si el resultado es la decisión de donar.
    4. La toma de decisión libre e informada es un proceso que requiere del intercambio y comprensión de la información y de voluntariedad. Puesto que los presos y otras personas en custodia no pueden dar un consentimiento libre y pueden estar bajo presión, sus órganos no se deben utilizar para trasplante, excepto para los miembros de su familia directa.
    5. A fin de que la decisión de donar órganos sea debidamente informada, los posibles donantes o sus representantes deben contar, si lo desean, con información significativa y pertinente. Normalmente, esto debe incluir información sobre:
      1. en caso de donantes vivos, los beneficios y los riesgos del trasplante
      2. en caso de donantes muertos, los procedimientos y definiciones para certificar la muerte
      3. probar los órganos para determinar si son adecuados para el trasplante, lo que puede revelar riesgos de salud insospechados en los posibles donantes y sus familias
      4. en caso de donantes muertos, medidas que puedan ser necesarias para preservar la función del órgano hasta que se certifique la muerte y se pueda realizar el trasplante
      5. en caso de donantes muertos, qué pasará con el cuerpo una vez que se certifique la muerte
      6. qué órganos acuerdan donar
      7. el protocolo que se aplicará en relación con la familia, en el caso que ésta se oponga a la donación y
      8. en caso de donantes vivos, las consecuencias de vivir sin el órgano donado.
    6. Los posibles donantes deben ser informados que las familias a veces se oponen a la donación, por esto, se les debe aconsejar comunicar su decisión a sus familias para evitar conflictos.
    7. Los posibles donantes o sus representantes deben tener la oportunidad de hacer preguntas sobre la donación y se les debe contestar de manera sensible y clara.
    8. Cuando se conocen los deseos del paciente y no existe razón para creer que la decisión de donar no ha sido voluntaria, no ha sido informada adecuadamente o ha cambiado, se deben realizar los deseos. Esto debe aclararse en la legislación, la política y los protocolos. En estas circunstancias, se debe aconsejar a las familias que respeten los deseos expresados claramente por el paciente.
    9. Cuando no se conocen los deseos del paciente o existe una incertidumbre sobre éstos, debe prevalecer la legislación nacional vigente.
    10. También se deben seguir los protocolos de toma de decisión libre e informada en el caso de los receptores de órganos. Normalmente, esto debe incluir información sobre:
      1. los riesgos del procedimiento
      2. la sobrevivencia probable a corto, mediano y largo plazo, la morbilidad y la calidad de vida
      3. alternativas de trasplante y
      4. cómo se obtienen los órganos
    11. En el caso de los donantes vivos, se debe tratar en especial de asegurar que la decisión sobre la donación sea voluntaria. Los incentivos económicos para proporcionar u obtener órganos para trasplantes pueden ser coercitivos y deben estar prohibidos. Las personas que no pueden tomar una decisión informada, por ejemplo, los menores o las personas incapacitadas mentalmente, no deben ser consideradas como donantes vivos potenciales, excepto en circunstancias extraordinarias, conforme a las revisiones de los comités de ética o los protocolos establecidos. A fin de evitar un conflicto de intereses, el médico que obtiene el consentimiento informado del donante vivo no debe formar parte del equipo de trasplante del receptor.
  7. Certificación de la Muerte

    1. La AMM considera que la certificación de la muerte es un asunto clínico que se debe llevar a cabo conforme a normas ampliamente aceptadas, establecidas por grupos médicos expertos y estipuladas en la Declaración de Sidney de la AMM sobre la Certificación de la Muerte y la Recuperación de Organos.
    2. Se deben elaborar protocolos y procedimientos para educar y ayudar a los pacientes y familias sobre los procedimientos de diagnóstico de la muerte y las oportunidades de donación después de la muerte.
    3. Para evitar un conflicto de intereses, el médico que certifica la muerte de un donante potencial de órganos o tejidos no debe participar en la extirpación del órgano, en los procedimientos subsiguientes al trasplante, tampoco debe ser responsable de la atención de los receptores potenciales de esos órganos.
  8. Justicia en el Acceso a los Organos

    1. La AMM considera que deben existir políticas explícitas, que sean de conocimiento público, que regulen todos los aspectos del trasplante y la donación de órganos, incluido el manejo de las listas de espera de órganos, a fin de asegurar un acceso justo y apropiado.
    2. Las políticas que regulen el manejo de las listas de espera deben asegurar eficacia y justicia. Los criterios que se deben considerar en la asignación de órganos incluyen la gravedad médica, tiempo en la lista de espera, probabilidad médica de éxito, medida por factores como el tipo de enfermedad, otras complicaciones y compatibilidad de tejidos. No debe haber discriminación basada en, la posición social, estilo de vida o comportamiento.
    3. Los llamados especiales para obtener órganos para un receptor específico deben estudiarse más y ser sometidos a un examen ético a fin de evaluar el impacto potencial en una distribución justa.
    4. El pago por órganos para donación y trasplante debe estar prohibido. El incentivo económico compromete el carácter voluntario de la decisión y la base altruista de la donación de órganos. Además, el acceso al tratamiento médico necesario, basado en la capacidad de pago, es inconsistente con los principios de justicia. Los órganos que se sospeche hayan sido obtenidos a través de una transacción comercial no se deben aceptar para un trasplante. Además, se debe prohibir la publicidad sobre órganos. Sin embargo, se permite el reembolso razonable de los gastos como los de la obtención, transporte, procesamiento, preservación e implantación.
    5. El médico al que se le solicita trasplantar un órgano que ha sido obtenido a través de una transacción comercial debe negarse a hacerlo y debe explicar al paciente por qué dicho acto médico sería contrario a la ética: porque la persona que proporcionó el órgano puso en riesgo su salud futura por motivos más bien económicos que altruistas y porque esas transacciones son contrarias al principio de justicia en la distribución de órganos para trasplantes.
  9. Procedimientos de Trasplantes Experimentales y Nuevos

    1. La AMM considera que, aunque muchos procedimientos para trasplantes se han convertido en atención médica estándar para una gama de condiciones médicas, otros son experimentales o moralmente controversiales y necesitan más investigación, protección, normas y debate público.
    2. Los procedimientos experimentales requieren protocolos, incluida la revisión ética, que son distintos y más estrictos que los que se aplican a los procedimientos médicos estándares.
    3. El trasplante entre distintas especies plantea problemas especiales, en particular en lo que respecta al riesgo de transmisión inadvertida entre especies de los virus y otros agentes patógenos. Se necesita con urgencia un amplio debate público sobre los trasplantes entre distintas especies a fin de asegurar que los avances en este campo son consistentes con los valores de la sociedad. Se deben elaborar normas internacionales que regulen estas prácticas.
    4. Los trasplantes que utilicen tejidos obtenidos con la tecnología de reemplazo del núcleo celular necesitan una revisión científica, debate público y normas apropiadas antes de que sean tratamientos aceptados.

Adoptada por la 45ª Asamblea Médica Mundial Budapest, Hungría, octubre 1993
Revisada por la 57a Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre 2006
Reafirmada por la 203ª Sesión del Consejo de la AMM, Buenos Aires, Argentina, abril 2016
y derogada y archivada por la 76.ª Asamblea General de la AMM, Oporto, Portugal, octubre de 2025

Introducción

Los médicos tienen el deber ético y la responsabilidad profesional de velar por los intereses de sus pacientes sin considerar la edad, sexo, orientación sexual, capacidad o discapacidad física, raza, religión, cultura, creencias, afiliación política, medios económicos o nacionalidad.

Este deber incluye la defensa de sus pacientes tanto como grupo (por ejemplo en la defensa de asuntos de salud púbica) y como personas.

A veces, este deber pueda entrar en conflicto con otros deberes legales, éticos o profesionales del médico, lo que le produce un dilema social, profesional y ético.

Los conflictos potenciales con la obligación del médico de defender a sus pacientes se pueden producir en varios contextos:

  1. Conflicto entre la obligación de defender y la confidencialidad – El médico está obligado éticamente, y a menudo de manera legal, a mantener en secreto la información personal de salud del paciente y toda información entregada por el paciente durante el ejercicio de los deberes profesionales del médico. Esto puede entrar en conflicto con la obligación del médico de defender y proteger al paciente cuando éste puede no ser capaz de hacerlo por sí mismo.
  2. Conflicto entre los intereses del paciente y lo que impone el empleador o el asegurador – Con frecuencia existe un conflicto potencial entre el deber del médico de lograr lo mejor para su paciente y lo que impone el empleador o asegurador del médico, cuyas decisiones pueden ser motivadas por factores económicos o administrativos que no están relacionados con la salud del paciente. Por ejemplo, las instrucciones del asegurador para prescribir sólo un medicamento específico, mientras que el médico estima que un medicamento distinto sería mejor para un paciente en particular o un asegurador que se niega a cubrir el tratamiento que el médico considera necesario.
  3. Conflicto entre los intereses del paciente y la sociedad – Aunque la principal obligación del médico es con su paciente, en ciertas circunstancias el médico tiene responsabilidades con la familia del paciente o con la sociedad también. Esto se puede producir en los casos de conflicto entre el paciente y su familia, en caso de pacientes menores o discapacitados, o en el contexto de recursos limitados.
  4. Conflicto entre los deseos del paciente y la opinión profesional o los valores morales del médico – Se supone que el paciente es el mejor juez de lo que es mejor para él y por lo general, el médico debe defender y consentir con los deseos de su paciente. Sin embargo, en algunos casos esos deseos pueden ser contrarios a su opinión profesional o valores personales.

RECOMENDACIONES

  1. El deber de confidencialidad debe ser importantísimo, excepto en los casos cuando el médico está obligado legal o éticamente a revelar dicha información a fin de proteger el bienestar del paciente, de terceros o de la sociedad. En estos casos, el médico debe hacer un esfuerzo razonable para comunicar al paciente la obligación de revelar el secreto y explicarle las razones de esto, a menos que sea evidente que esto no es aconsejable (como cuando explicarle aumente una amenaza). En ciertos casos, como en las pruebas genéticas o de VIH, el médico debe hablar con el paciente, antes de realizar la prueba, y darle ejemplos en los que pueda ser necesario revelar el secreto.
    El médico puede divulgar el secreto para proteger al paciente sólo en casos de pacientes menores o incapacitados ( ciertos casos de maltrato de niños o ancianos) y sólo cuando no hay medidas alternativas. En todos los otros casos, el secreto se puede revelar sólo con el consentimiento específico del paciente o de su representante legal o cuando sea necesario para su tratamiento, como en consultas entre los médicos.
    Cada vez que se deba revelar el secreto, sólo se debe hacer hasta donde sea necesario y sólo a la parte o autoridad correspondiente.
  2. En todos los casos en que las obligaciones del médico con su paciente entren en conflicto con las exigencias administrativas del empleador o asegurador, el médico debe esforzarse para cambiar la decisión del organismo empleador o asegurador. Su obligación primaria debe ser con el paciente.
    Se deben implementar mecanismos para proteger a los médicos que desean impugnar la decisión de los empleadores o aseguradores sin poner en peligro sus trabajos y resolver los desacuerdos entre los peofesionales médicos y los administradores en relación con la asignación de recursos.
    Estos mecanismos deben formar parte del contrato de empleo del médico. Estos contratos deben reconocer que las obligaciones éticas del médico están por sobre las obligaciones contractuales relacionadas con el empleo.
  3. El médico debe estar consciente y tomar en cuenta los factores económicos y otros antes de tomar una decisión sobre un tratamiento. No obstante, el médico tiene la obligación de defender a su paciente para que tenga acceso al mejor tratamiento disponible.
    En todos los casos de conflicto entre la obligación del médico con su paciente y su obligación con la familia del paciente o la sociedad, la obligación con el paciente debe prevalecer típicamente.
  4. Los pacientes competentes tienen derecho a determinar, en base a sus necesidades, valores y preferencias, lo que constituye para ellos el mejor tratamiento en una situación específica.
    A menos que sea una situación de emergencia, no se debe solicitar a los médicos participar en procedimientos que entren en conflicto con sus valores personales o su opinión profesional. En casos que no sean emergencias, el médico debe explicar al paciente que no puede cumplir con sus deseos y el paciente debe ser derivado a otro médico, si es necesario.

Adoptada por la 41ª Asamblea Médica Mundial Hong Kong, septiembre de 1989
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre 2006

INTRODUCCION

La posibilidad de trasplantes de tejido fetal terapéuticamente eficaces para enfermedades como la diabetes y el mal de Parkinson, plantea nuevos problemas en el debate ético sobre investigación fetal. Estos problemas son distintos de los abordados en la década del setenta, que se centraban en procedimientos invasores llevados a cabo por algunos investigadores en fetos vivos y viables. También son diferentes de las cuestiones que se plantearon con el desarrollo de nuevas técnicas de diagnóstico prenatal, como la fetoscopía y la muestra de vello coriónico. Aunque el uso de tejido trasplantado de un feto luego de un aborto espontáneo o inducido pareciera ser similar al uso de órganos y tejido provenientes de cadáveres, la cuestión moral para muchos es la posibilidad de que la decisión de hacerse un aborto vaya acompañada de la decisión de donar tejido fetal para el proceso de trasplante mismo.

La utilización de tejido fetal humano para trasplantes está basada, en la mayor parte, en una gran cantidad de información de investigación obtenida de modelos experimentales en animales. Hasta ahora, la cantidad de dichos trasplantes es relativamente pequeña, sin embargo, las aplicaciones constituyen indicios prometedores de investigación clínica para ciertas enfermedades. Se espera que la demanda de trasplante de tejido fetal para injertos de células del páncreas y neurales aumente, si estudios clínicos más profundos demuestran finalmente que este procedimiento proporciona una inversión a largo plazo del déficit endocrino o neural.

Una de las principales preocupaciones éticas en la actualidad es el potencial de los trasplantes fetales para influir en la decisión de una mujer a hacerse un aborto. Estas preocupaciones se basan, por lo menos en parte, en la posibilidad de que algunas mujeres tengan la intención de quedar embarazadas con el único propósito de abortar el feto y donar el tejido a un pariente o vender el tejido para obtener ganancias económicas. Otros sugieren que una mujer que es ambivalente con respecto a tomar la decisión de hacerse un aborto, podría ser influenciada por argumentos sobre lo que podría obtener si opta por terminar su embarazo. Estas preocupaciones exigen que se prohíba:

  1. la donación de tejido fetal a receptores designados,
  2. la venta de dicho tejido y
  3. la solicitud de consentimiento para usar el tejido para trasplante antes de que se haya tomado una decisión final con respecto al aborto.

El proceso del aborto también puede verse influenciado inapropiadamente por el médico. Por lo tanto, se deben tomar medidas a fin de asegurar que las decisiones para donar tejido fetal para trasplante no afecten las técnicas utilizadas para producir el aborto o el momento del procedimiento mismo, con respecto al estado de gestación del feto. También a fin de evitar un conflicto de intereses, los médicos y los otros miembros del personal de salud que realizan abortos no deben recibir ningún beneficio directo o indirecto de la utilización de los tejidos para investigación o trasplante, obtenidos del feto abortado. La recuperación y la preservación del tejido utilizado no puede pasar a ser el principal objetivo del aborto. En consecuencia, los miembros del equipo de trasplante no deben influir o participar en el proceso del aborto.

Existe una ganancia comercial potencial para los que toman parte en la recuperación, conservación, sometimiento a pruebas, preparación y distribución de tejidos fetales. Proporcionar tejido fetal por mecanismos no lucrativos diseñados para cubrir los costos, sólo reduciría la posibilidad de influencia directa o indirecta sobre una mujer para obtener su consentimiento de donación de los restos fetales abortados.

RECOMENDACIONES

La Asociación Médica Mundial afirma que el uso de tejido fetal para trasplante todavía está en una etapa experimental y sólo debe permitirse éticamente cuando:

  1. La Declaración de Helsinki y la Declaración de Trasplante de Organos Humanos de la Asociación Médica Mundial se respetan, ya que se refieren al donante y al receptor del trasplante de tejido fetal.
  2. La obtención de tejido fetal se hace de modo consistente con la Declaración de la AMM sobre Comercio de Organos Vivos y dicho tejido no se obtiene a cambio de una remuneración económica superior a la que es necesaria para cubrir los gastos razonables.
  3. El receptor del tejido no es designado por el donante.
  4. Se logra una decisión final en relación al aborto, antes de iniciar una discusión sobre el uso del tejido fetal del trasplante. Se establece y garantiza una independencia absoluta entre el equipo médico que realiza el aborto y el equipo que utiliza el feto con fines terapéuticos.
  5. La decisión del momento del aborto se basa en el estado de salud de la madre y del feto. Las decisiones relacionadas con las técnicas utilizadas para producir el aborto, como también el momento del aborto en relación al estado de gestación del feto, están basadas en la preocupación por la seguridad de la mujer embarazada.
  6. El personal de salud que toma parte en el término de un embarazo en particular, no participa o recibe ningún beneficio del trasplante de tejido del aborto del mismo embarazo.
  7. Se obtiene consentimiento informado en representación del donante y del receptor, de acuerdo con las leyes vigentes.

Adoptada por la 56ª Asamblea General de la AMM, Santiago, octubre 2005
Y archivada en la 68ª Asamblea General de la AMM, Chicago, EE.UU.,octubre 2017

Introducción

  1. El alcohol está firmemente enraizado en muchas sociedades. En general, 4% del total mundial de las enfermedades se puede atribuir al alcohol, lo que representa casi tanto en muertes y discapacidades en el mundo como el tabaco y la hipertensión. En general, existe una relación causal entre el consumo de alcohol y más de 60 tipos de enfermedades y lesiones, incluidas las muertes por accidentes de tránsito. El consumo de alcohol es el primer factor de riesgo para enfermedades en los países en desarrollo con baja mortalidad y el tercer factor de riesgo más importante en los países en desarrollo. Aparte de los numerosos efectos agudos y crónicos para la salud, el uso de alcohol está asociado con consecuencias sociales, mentales y emocionales generalizadas. El impacto mundial relacionado con el consumo de alcohol, tanto en morbilidad como en mortalidad, es considerable.
  2. Los problemas relacionados con el alcohol son el resultado de una interacción compleja entre el uso individual de las bebidas alcohólicas y el ambiente cultural, económico, físico y los contextos políticos y sociales.
  3. El alcohol no puede ser considerado una bebida ordinaria o un producto de consumo, ya que es una droga que causa importante daño médico, psicológico y social a través de la toxicidad, intoxicación y dependencia física. Existe cada vez más evidencia de que la vulnerabilidad genética a la dependencia del alcohol es un factor de riesgo para algunas personas. El síndrome del alcohol fetal y los efectos del alcohol para el feto, causas evitables de retardo mental, pueden ser producto del consumo del alcohol durante el embarazo. Mucha evidencia científica ha demostrado los efectos peligrosos del consumo antes de la edad adulta para el funcionamiento cerebral, mental, cognitivo y social de los jóvenes y muchas posibilidades de dependencia del alcohol en la edad adulta y problemas relacionados con el alcohol para las personas que beben antes de alcanzar su madurez fisiológica. El consumo regular de alcohol y el beber sin límite en los adolescentes puede afectar de manera negativa el rendimiento escolar, aumentar la participación en delitos y afectar de manera adversa el rendimiento sexual y el comportamiento.
  4. La publicidad y la promoción del alcohol se están expandiendo con rapidez en el mundo y son cada vez más sofisticadas y dirigidas cuidadosamente, incluida a la juventud. Están destinadas a atraer, influenciar y enganchar a nuevas generaciones de bebedores, a pesar de los códigos de autorregulación de la industria que son ignorados ampliamente y con frecuencia no aplicados.
  5. Una eficaz política social del alcohol puede implementar medidas que controlen el suministro de alcohol o afectar la amplia demanda de bebidas alcohólicas de la población. Las políticas de gran extensión abordan las medidas legales destinadas a: controlar el suministro y la demanda, controlar el acceso al alcohol (por edad, lugar y tiempo), proporcionar educación pública para los que necesitan ayuda, recaudar impuestos para que afecten los precios y pagar por los problemas que causa el consumo y estrategias para reducir el daño y limitar los problemas relacionados con el alcohol, como la conducción bajo los efectos del alcohol y la violencia intrafamiliar.
  6. Los problemas del alcohol están muy correlacionados con el consumo individual, de modo que la reducción del uso puede dismuir los problemas del alcohol. Puesto que el alcohol es un producto económico, las ventas de bebidas alcohólicas se ven afectadas por los precios, es decir, si los precios aumentan baja la demanda y viceversa. El precio puede ser influenciado por los impuestos y multas eficaces por ventas y actividades promocionales inapropiadas. Estas medidas afectan incluso a los grandes bebedores y son particularmente eficaces entre los jóvenes.
  7. Los grandes bebedores y los que tienen problemas de alcohol o dependencia del alcohol forman parte importante de los problemas causados por el consumo. Sin embargo, en casi todos los países, la mayoría de los problemas relacionados con el alcohol en la población están asociados al consumo dañino o peligroso de bebedores «sociales» no dependientes, en especial cuando están intoxicados. Este es un problema específico de la juventud en muchos lugares del mundo que bebe con la intención de intoxicarse.
  8. Aunque la investigación ha demostrado algunos efectos positivos para la salud del bajo consumo de alcohol en algunas poblaciones, esto debe considerarse contra los peligros potenciales del consumo en esas mismas poblaciones y en la población en general.
  9. De este modo, los enfoques basados en la población que afectan el contexto de consumo social y la disponibilidad de bebidas alcohólicas son más eficaces que los enfoques individuales (como la educación) destinados a evitar los problemas y enfermedades relacionadas con el alcohol. Las políticas sobre el alcohol que afectan los patrones de consumo al limitar el acceso y disuadir el consumo en los jóvenes al establecer una edad legal mínima para la compra tienen altas probabilidades de disminuir los peligros. Las leyes para reducir los niveles de alcohol en la sangre permitidos para los conductores y para controlar la cantidad de establecimientos de venta han demostrado ser eficaces en la disminución de los problemas de alcohol.
  10. En los últimos años, algunas restricciones en la producción, comercialización masiva y patrones de consumo de alcohol han sido rebajadas, lo que ha resultado en una mayor disponibilidad y accesibilidad a las bebidas alcohólicas y cambios en las conductas de consumo en todo el mundo. Esto ha causado un problema de salud mundial que necesita intervención gubernamental, ciudadana, médica y de atención médica urgente.

Recomendaciones

La AMM insta a las asociaciones médicas nacionales y a todos los médicos a tomar las siguientes medidas destinadas a ayudar a disminuir el impacto que tiene el alcohol en la salud y la sociedad.

  1. Apoyar las políticas nacionales de gran extensión que
    1. incorporan medidas para educar al público sobre los peligros del uso arriesgado y nocivo de alcohol (de cantidades peligrosas a través de la dependencia), incluidos, pero no limitados a, programas de educación destinados específicamente a la juventud;
    2. crear intervenciones legales que se focalicen principalmente en el tratamiento o que proporcionen sanciones legales basadas en evidencia que disuadan a los que se ponen en situaciones de riesgo para ellos y los otros y
    3. implementar soportes reguladores y ambientales que promuevan la salud de la población en general.
  2. Promover políticas nacionales y subnacionales que sigan las «mejores prácticas» de los países desarrollados, que con una modificación apropiada también pueden ser eficaces en las naciones en desarrollo. Estas pueden incluir establecer una edad mínima legal para comprar, políticas de ventas restringidas, restricción de horas o días de venta y la cantidad de establecimientos de venta, aumento de los impuestos al alcohol y la implementación de medidas preventivas eficaces contra la conducción bajo la influencia del alcohol (como límites bajos de concentración de alcohol en la sangre, aplicación activa de las medidas de seguridad de tránsito, control aleatorio de alcoholemia e intervenciones legales y médicas para conductores intoxicados reincidentes).
  3. Estar consciente de y oponerse a las estrategias de control del alcohol sin evidencia promovidas por la industria del alcohol o sus organizaciones de aspecto social.
  4. Restringir la promoción, publicidad y provisión de alcohol a la juventud, de modo que los jóvenes puedan crecer con menos presión social para consumir alcohol. Apoyar la creación de una entidad de control que asegure que la publicidad sobre el alcohol cumple con las normas de contenido y exposición en los códigos de autorregulación de la industria del alcohol.
  5. Colaborar con las sociedades médicas nacionales y locales, organizaciones de especialidades médicas, grupos sociales, religiosos y económicos interesados (incluidos los organismos gubernamentales, científicos, profesionales, no gubernamentales y voluntarios, el sector privado y la sociedad civil) para:
    1. disminuir el peligroso uso del alcohol, en especial entre los jóvenes y las mujeres embarazadas, en el lugar de trabajo y cuando se conduzca;
    2. aumentar las posibilidades de que todos se sientan libres de presiones para consumir alcohol y libre de los arriesgados y nocivos efectos del consumo de otros y
    3. promover la prevención en base a evidencias en los colegios.
  6. Realizar lo siguiente
    1. controlar a los pacientes por trastornos debido al uso de alcohol y consumo a riesgo u organizar controles sistemáticos realizados por personal calificado, con el uso de elementos de control basados en evidencias que puedan ser utilizados en la práctica clínica;
    2. promover el autocontrol y control masivo con cuestionarios que después seleccionen a los que necesitan ser atendidos para una evaluación;
    3. llevar a cabo breves intervenciones para motivar a los bebedores con alto riesgo a moderar su consumo y
    4. proporcionar tratamiento especializado, incluidos medicamentos basados en evidencia, y rehabilitación a las personas dependientes del alcohol y ayuda a sus familias.
  7. Instar a los médicos a que faciliten la recolección de información epidemiológica y de servicio de salud sobre el impacto del alcohol.
  8. Promover la consideración de un convenio marco para el control del alcohol, similar al Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco que entró en vigor el 27 de febrero de 2005.
  9. Además, a fin de proteger las actuales y futuras medidas sobre control del alcohol, apoyar la consideración del alcohol como un producto extraordinario y que las medidas que afectan el suministro, distribución, venta, publicidad, promoción o inversión en bebidas alcohólicas sean excluidas de los acuerdos comerciales internacionales.

Adoptada por la 55e Assemblea General de la AMM, Tokio, Japon, octubre 2004
y cancelada en la 65ª Asamblea General de la AMM, Durban, Sudáfrica, octubre 2014 

  1. INTRODUCCIÓN

    1. A fines de 2002, se produjo un brote de un nuevo síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) en el sur de China. La enfermedad, causada por el coronavirus SRAS, se propagó internacionalmente a fines de febrero de 2003. Los países más afectados fueron China, Canadá, Singapur y Vietnam, todos ellos tuvieron brotes antes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) diera la alerta mundial. Según información de la OMS, se produjeron 8.422 casos en 29 países y en los cuatro países mencionados con anterioridad hubo 908 casos fatales.
    2. El SRAS fue una enfermedad especialmente difícil de diagnosticar y tratar, se transmitía con facilidad de una persona a otra, no necesitaba un portador, no tenía afinidad geográfica particular, presentaba los síntomas de muchas otras enfermedades, tuvo su mayor número de víctimas entre el personal hospitalario y se propagó por el mundo con una facilidad alarmante. La diseminación del SRAS por las rutas aéreas internacionales pone énfasis en el hecho de que los agentes patógenos traspasan las fronteras y refuerza la importante necesidad de tener estrategias globales de salud pública.
    3. Los principales brotes del SRAS se produjeron en lugares que tienen sistemas de salud bien desarrollados. Si el SRAS se hubiera dado en áreas con una infraestructura de salud pobre, es poco probable que se hubiera logrado su control tan rápido. Pero incluso en los sistemas de salud más avanzados, quedaron en edivencia ciertas fallas muy importantes durante esta epidemia:
      • Falta de comunicación bilateral efectiva en tiempo real con los médicos en terreno;
      • Falta de recursos adecuados, reservas de medicamentos y suministros para hacer frente a este tipo de catástrofe;
      • Falta de capacidad suplementaria en las unidades de cuidado intensivo y los sistemas de salud pública.
    4. Durante este episodio quedó en evidencia una brecha entre las autoridades de salud pública (nacionales e internacionales) y la medicina clínica. En la Asamblea General de 2003, la AMM adoptó una Resolución sobre el SRAS que «insista de manera urgente a la Organización Mundial de la Salud para que aumente su protocolo de respuestas para emergencias, a fin de entregar un compromiso y participación tempranos, actuales y significativos de la comunidad médica mundial…»
  2. PRINCIPIOS BÁSICOS

    1. La comunidad internacional debe estar en alerta constante ante la amenaza de nuevos brotes de enfermedades y preparada para responder con una estrategia global. La Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN) de la OMS tiene un papel importante en la seguridad de la salud mundial al:
      • combatir la propagación internacional de brotes,
      • asegurar que la ayuda técnica apropiada llegue rápidamente a los países afectados,
      • contribuir a la preparación a largo plazo y creación de la capacidad para enfrentar epidemias.

      La AMM ha participado activamente en la red GOARN, cuando es apropiado, sin embargo, la función de GOARN debe ser reconocida y promovida activamente en la profesión médica.

    2. Las naciones soberanas tienen la responsabilidad de satisfacer las necesidades de salud dentro de sus territorios. Sin embargo, muchos riesgos urgentes de salud no están confinados por las fronteras nacionales. La detección temprana, a través de sistemas eficaces de vigilancia nacional, de casos inusuales de enfermedades que son una amenaza para la salud pública y la cooperación internacional entre la OMS, sus estados miembros, y los organismos no gubernamentales, como la AMM, deben responder de manera eficaz a las emergencias de salud pública que causan preocupación internacional. El fortalecimiento de las Regulaciones Internacionales de Salud para ampliar su alcance e incluir nuevas y futuras emergencias de salud, para permitir que la OMS ayude activamente a los países a responder a las amenazas para la salud, proporcionará herramientas adicionales para el control mundial de las epidemias.
    3. La comunicación eficaz entre la OMS y la AMM, la AMM y sus asociaciones médicas nacionales miembros (AMNs), las AMNs y los médicos puede reforzar el intercambio de información entre la OMS y sus países miembros durante las emergencias de salud pública.
    4. Los médicos a menudo constituyen el primer punto de contacto con la aparición de nuevas enfermedades, por lo que pueden ayudar en todos los elementos de diagnóstico, tratamiento e información de los pacientes afectados y prevención de la enfermedad. Los médicos con experiencia clave deben ser incorporados en el proceso de toma de decisiones en las emergencias de salud, de modo que se comprenda el impacto que tienen las instrucciones nacionales e internacionales sobre el contexto clínico y la atención del paciente.
    5. La OMS y sus países miembros deben trabajar con la AMM y las AMNs para abordar de manera preventiva la seguridad de los pacientes y de los profesionales de la salud que atienden a los enfermos durante los brotes de nuevas enfermedades. El atraso en la identificación y la distribución de suministros de equipos de protección a las profesiones de la salud y sus pacientes aumenta la ansiedad y el riesgo de propagación de las enfermedades contagiosas. Se deben crear o ampliar los sistemas nacionales o internacionales que almacenen los suministros pertinentes y adecuados y los trasladen con rapidez a las zonas afectadas. Todos los principios utilizados para proteger la seguridad del paciente deben ser respetados y seguidos en emergencias como la del SRAS.
  3. RECOMENDACIONES

    1. Que la AMM y las AMNs colaboren estrechamente con la OMS, gobiernos nacionales y otros grupos de profesionales a fin de promover de manera conjunta los elementos de esta Declaración.
    2. Que la AMM inste a los médicos a a) estar alertas ante la ocurrencia de enfermedades y muertes sin explicación en la comunidad, b) conocer las capacidades de vigilancia y control de enfermedades para responder a grupos de enfermedades, síntomas y manifestaciones inusuales y ser perseverantes al informar oportunamente sobre las enfermedades inexplicables a las autoridades correspondientes, c) utilizar procedimientos adecuados para evitar estar expuestos ellos y otros a patógenos infecciosos, d) entender los principios de comunicación riesgosa de modo que puedan dar a conocer en forma clara y sin alarma a los pacientes, sus familias y los medios de comunicación temas como los riesgos expuestos y las posibles medidas preventivas (por ejemplo, vacunación) y e) entender las funciones de la salud pública, los servicios médicos de emergencia, el manejo de las emergencias y los sistemas de manejo de incidentes en respuesta a una crisis de salud y la función de cada profesional de la salud en estos sistemas.
    3. Que la AMM motive a los médicos, AMNs y otras sociedades médicas para participar junto a las autoridades locales, nacionales e internacionales en la creación e implementación de protocolos de respuesta y preparación para las catástrofes, destinados a los brotes de enfermedades contagiosas naturales. Estos protocolos deben ser utilizados como base para la educación de los médicos y del público.
    4. Que la AMM pida a las AMNs promover y apoyar la red GOARN de la OMS como entidad coordinadora para combatir las amenazas mundiales a la seguridad de la salud.
    5. Que la AMM pida la creación de un acuerdo estratégico de asociación con la OMS para que en caso de epidemias la comunicación de salud pueda aumentarse de manera importante y asegurar un flujo bilateral de información.
    6. Que la OMS coordine la creación de un inventario basado en las reservas existentes de suministros, de modo que dichos suministros puedan ser transportados con rapidez y queden a disposición de los médicos que atienden a las víctimas.
    7. Que la OMS refuerce las Regulaciones Internacionales de Salud para ampliar su alcance e incluir la información de nuevas y futuras emergencias de salud y para permitir que la OMS ayude activamente a los países a responder a las amenazas internacionales a la seguridad de la salud.
    8. Que los acuerdos internacionales deben considerarse de manera preventiva para facilitar el desplazamiento de los profesionales de la salud que trabajan en el manejo de epidemias.
    9. Que la investigación en el campo de la preparación para emergencias debe aumentarse por parte de los gobiernos nacionales y las AMNs, cuando sea apropiado, a fin de entender mejor las fallas actuales en el sistema y mejorar la preparación en el futuro.
    10. Que la educación y la formación de médicos deben ser revisadas para tomar en cuenta las realidades y necesidades específicas en el caso de emergencias y asegurar que se considere con la diligencia debida la seguridad del paciente y del personal de la salud, cuando se atienda a pacientes con enfermedades contagiosas agudas.
    11. Que los médicos en todo el mundo, incluidos los de Taiwán, tengan acceso ilimitado a los programas e información de la OMS sobre las emergencias de salud.

9.10.2004