Médicos del Mundo instan a Irán a poner fin a la violencia contra el personal sanitario


La Asociación Médica Mundial ha emitido una carta abierta urgente a las autoridades de la República Islámica de Irán tras corroborar los informes sobre un fuerte aumento de la violencia contra el personal desalud y el uso indebido de las instalaciones médicas en las últimas semanas.

Informes de las provincias de Isfahán, Shahar Mahal y Bakhtiari indican que las fuerzas de seguridad han arrestado a manifestantes heridos dentro de las instalaciones del hospital. Según informes, el personal hospitalario también ha recibido instrucciones para denunciar a las autoridades de seguridad los pacientes con heridas de bala. De no hacerlo, se exponen a ser procesados ​​y a sufrir otras represalias.

La AMM está profundamente indignada por la alarmante persecución de los médicos iraníes. La carta subraya que la Dra. Alizera Golchini se encuentra entre los profesionales de la salud cuyas vidas corren peligro simplemente por ejercer la medicina con ética y esforzarse por salvar vidas.

La presidenta de la AMM, Dra. Jacqueline Kitulu, señaló: «Estas prácticas constituyen graves violaciones de los principios éticos fundamentales de nuestra profesión, así como de los derechos humanos fundamentales. Los médicos deben poder desempeñar sus funciones sin obstrucciones, interferencias ni temor a represalias».

La AMM exige la liberación inmediata e incondicional de todos los médicos detenidos únicamente por el cumplimiento de sus responsabilidades profesionales. Insta a las autoridades iraníes a garantizar condiciones laborales seguras para el personal de la salud, a proteger las instalaciones médicas del uso indebido y a poner fin de inmediato al uso de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad. La carta también exige investigaciones independientes e imparciales sobre todas las presuntas violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.

La Asociación recuerda que Irán debe cumplir con sus obligaciones en virtud de los pactos internacionales que ratificó en 1975 e insta a las autoridades a tratar a todas las personas bajo su jurisdicción con respeto, dignidad y humanidad.