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Adoptada por la 52ª Asamblea General
de la AMM Edimburgo, Escocia, octubre 2000,
y revisada por
la Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica,
octubre 2006
A. Introducción
- Los avances de las ciencias médicas, en especial las
técnicas quirúrgicas, la clasificación
de tejidos y los medicamentos inmunodepresivos han hecho posible
un aumento importante de las estadísticas de trasplantes
de órganos exitosos. Frente a estos avances, es necesaria
una reflexión renovada sobre los problemas éticos
relativos a la donación y al trasplante de órganos,
a fin de solucionarlos. Por lo tanto, la Asociación Médica
Mundial ha iniciado una revisión de los problemas y principios
relacionados con el trasplante y ha preparado este texto para
orientar a las asociaciones médicas, médicos y
otros proveedores de atención médica, como también
a los que elaboran políticas y protocolos sobre estos
problemas.
- Esta Declaración se basa en los principios de la ética
general y médica. En los asuntos de ética, los
conflictos de valores y de principios no se pueden evitar; por
ejemplo, existe una tensión entre el deseo de obtener
órganos para proporcionar tratamientos médicos
importantes, por un lado, y la mantención de la decisión
y la libertad personal, por otro. A lo largo de esta Declaración
se hace referencia a principios aplicables cuando pueden ayudar
a aclarar y explicar el razonamiento de ciertas frases.
B. Obligaciones Profesionales de los Médicos
- La primera obligación de los médicos es con
sus pacientes, ya sean donantes potenciales o receptores de
órganos trasplantados. En conjunto con esta obligación,
los médicos también pueden tener responsabilidades
con los familiares y amigos cercanos de sus pacientes, por ejemplo,
solicitar y considerar sus opiniones sobre la recuperación
de órganos de sus parientes o amigos fallecidos. La obligación
ante el paciente prima sobre toda obligación que pueda
existir en relación con sus familiares. Sin embargo,
esta obligación no es absoluta; por ejemplo, la responsabilidad
del médico por el bienestar del paciente que necesita
un trasplante no justifica la obtención ilegal o contraria
a la ética.
- Los médicos tienen responsabilidades ante la sociedad,
que incluyen la promoción de un uso justo de los recursos,
la prevención del peligro y la promoción de los
beneficios de la salud para todos; esto puede incluir la promoción
de la donación de órganos.
- Los cirujanos que realizan trasplantes deben asegurarse que
los órganos que trasplantan hayan sido obtenidos de acuerdo
a lo estipulado en esta Declaración. El médico
no trasplantará órganos que sabe o sospecha que
no hayan sido obtenidos de manera legal y ética.
C. Obtención de Organos: Aspectos Sociales
- La AMM insta a sus miembros a apoyar la elaboración
de amplias estrategias nacionales coordinadas relativas a la
obtención de órganos, en consulta y cooperación
con todos los copartícipes pertinentes. Al elaborar la
estrategia se deben considerar debidamente los derechos humanos,
los principios éticos y la ética médica.
Los problemas éticos, culturales y de sociedad que surjan
en relación con dicha estrategia, y con el tema de donación
y trasplante en general, se deben resolver, cuando sea posible,
en un proceso abierto con debate público e informado
con evidencia sólida.
- Se han establecido algunos tipos de trasplante de órganos
y servicios de atención médica importantes. Hasta
el punto que la falta de órganos constituye una barrera
para proporcionar el tratamiento que se necesita, la profesión
médica tiene la obligación de promover políticas
y protocolos para obtener órganos para tratamientos necesarios,
que sean consistentes con los valores de la sociedad.
- Es importante que las personas tengan la oportunidad de tomar
conocimento de la opción de la donación, como
también de la oportunidad de optar en todo caso por la
donación (por ejemplo, una elección facilitada).
El conocimiento y la decisión se deben facilitar con
un enfoque multifacético coordinado por una variedad
de copartícipes y de medios, incluidos los medios de
comunicación y las campañas públicas. Los
médicos deben dar a sus pacientes la oportunidad de tomar
una decisión con respecto a la donación de órganos,
idealmente en el contexto de una relación activa con
el paciente y en anticipo de cualquier crisis que convierta
la decisión en urgente.
- La AMM apoya la decisión infomada del donante. Las
asociaciones médicas nacionales de los países
que han adoptado o consideran una política de "consentimiento
supuesto", en la que existe presunción que el consentimiento
se ha otorgado, a menos que haya evidencia de lo contrario,
o una "decisión por mandato", en la que a todas
las personas se les pediría declarar si desean donar,
deben hacer todo lo posible para asegurar que estas políticas
no afecten la decisión informada del donante, incluido
el derecho del paciente a negarse a donar.
- Se debe considerar la creación de un registro nacional
de donantes para elaborar y mantener una lista de los ciudadanos
que han optado donar o no sus órganos. Todos estos registros
deben proteger la vida privada de la persona y la capacidad
de ésta para controlar la recolección, utilización,
entrega y acceso a la información sobre su salud para
otros fines independientes del registro. Se deben tomar medidas
para asegurar que la decisión sea informada adecuadamente
y que los inscritos puedan retirarse del registro sin sanciones.
D. Obtención de Organos a Niveles Institucional
e Individual
- Se puede aumentar la donación a través de
políticas y protocolos locales. La AMM recomienda que
los programas de obtención de órganos, hospitales
y otras instituciones donde se obtienen órganos deben:
- elaborar políticas y protocolos que insten a
la obtención de órganos que sean consistentes
con el contenido de esta Declaración. Dichas políticas
deben ser consistentes con las obligaciones profesionales
del médico y los valores de la sociedad, incluidas
la toma de decisión libre e informada, privacidad
y acceso igualitario a la atención médica
que se necesita;
- dar a conocer estas políticas y protocolos a los
coordinadores de trasplantes, médicos y otros proveedores
de atención médica en la institución;
- asegurar que se disponga de los recursos adecuados para
apoyar la implementación correcta de las políticas
y protocolos.
E. Donación después de la Muerte
- Los médicos tienen la obligación de asegurar
que las interacciones a la cabecera, incluidas las conversaciones
sobre donación de órganos, sean sensibles y consistentes
con los principios éticos y con sus obligaciones fiduciarias
ante sus pacientes. Esto es particularmente cierto dado que
las condiciones en la cabecera de los pacientes moribundos no
son ideales para el proceso de toma de decisión libre
e informada. Los protocolos deben especificar que cualquiera
que se acerque al paciente, a su familiares u otro representante
designado, en relación con la donación de órganos
debe tener la combinación apropiada de conocimientos,
capacidades y sensibilidad para tener dichas conversaciones.
Los estudiantes de medicina y los médicos en ejercicio
deben adquirir la formación necesaria para esta tarea
y las autoridades correspondientes deben proporcionar los recursos
necesarios para asegurar la formación. Es obligatorio
que la persona que se acerca al paciente o a la familia con
respecto a la decisión de donación no sea un miembro
del equipo de trasplante.
F. Toma de Decisión Libre e Informada sobre la Donación
de Organos
- La AMM considera que los deseos de los donantes potenciales
son importantísimos. En el caso de que desconozcan los
deseos del donante potencial sobre la donación y éste
haya muerto sin expresar su voluntad, la familia u otra persona
especificada puede servir como representante y puede tener derecho
a dar o negar autorización para la donación, a
menos que existan deseos de lo contrario expresados con anterioridad.
- Se debe establecer evidencia de la decisión libre e
informada del donante potencial, o cuando corresponda legalmente,
del representante, antes de comenzar la obtención del
órgano. En los países donde el consentimiento
supuesto es legal, el proceso de obtención de órganos
debe incluir etapas razonables para saber si el donante potencial
no desea donar.
- El éxito para lograr este resultado no debe interpretarse
como un criterio para medir la calidad del proceso de toma de
decisión libre e informado. La calidad de este proceso
depende de si la decisión fue adecuadamente informada
y libre de presiones, y no de si el resultado es la decisión
de donar.
- La toma de decisión libre e informada es un proceso
que requiere del intercambio y comprensión de la información
y de voluntariedad. Puesto que los presos y otras personas en
custodia no pueden dar un consentimiento libre y pueden estar
bajo presión, sus órganos no se deben utilizar
para trasplante, excepto para los miembros de su familia directa.
- A fin de que la decisión de donar órganos sea
debidamente informada, los posibles donantes o sus representantes
deben contar, si lo desean, con información significativa
y pertinente. Normalmente, esto debe incluir información
sobre:
- en caso de donantes vivos, los beneficios y los riesgos
del trasplante
- en caso de donantes muertos, los procedimientos y definiciones
para certificar la muerte
- probar los órganos para determinar si son adecuados
para el trasplante, lo que puede revelar riesgos de salud
insospechados en los posibles donantes y sus familias
- en caso de donantes muertos, medidas que puedan ser necesarias
para preservar la función del órgano hasta
que se certifique la muerte y se pueda realizar el trasplante
- en caso de donantes muertos, qué pasará
con el cuerpo una vez que se certifique la muerte
- qué órganos acuerdan donar
- el protocolo que se aplicará en relación
con la familia, en el caso que ésta se oponga a la
donación y
- en caso de donantes vivos, las consecuencias de vivir
sin el órgano donado.
- Los posibles donantes deben ser informados que las familias
a veces se oponen a la donación, por esto, se les debe
aconsejar comunicar su decisión a sus familias para evitar
conflictos.
- Los posibles donantes o sus representantes deben tener la
oportunidad de hacer preguntas sobre la donación y se
les debe contestar de manera sensible y clara.
- Cuando se conocen los deseos del paciente y no existe razón
para creer que la decisión de donar no ha sido voluntaria,
no ha sido informada adecuadamente o ha cambiado, se deben realizar
los deseos. Esto debe aclararse en la legislación, la
política y los protocolos. En estas circunstancias, se
debe aconsejar a las familias que respeten los deseos expresados
claramente por el paciente.
- Cuando no se conocen los deseos del paciente o existe una
incertidumbre sobre éstos, debe prevalecer la legislación
nacional vigente.
- También se deben seguir los protocolos de toma de
decisión libre e informada en el caso de los receptores
de órganos. Normalmente, esto debe incluir información
sobre:
- los riesgos del procedimiento
- la sobrevivencia probable a corto, mediano y largo plazo,
la morbilidad y la calidad de vida
- alternativas de trasplante y
- cómo se obtienen los órganos
- En el caso de los donantes vivos, se debe tratar en especial
de asegurar que la decisión sobre la donación
sea voluntaria. Los incentivos económicos para proporcionar
u obtener órganos para trasplantes pueden ser coercitivos
y deben estar prohibidos. Las personas que no pueden tomar una
decisión informada, por ejemplo, los menores o las personas
incapacitadas mentalmente, no deben ser consideradas como donantes
vivos potenciales, excepto en circunstancias extraordinarias,
conforme a las revisiones de los comités de ética
o los protocolos establecidos. A fin de evitar un conflicto
de intereses, el médico que obtiene el consentimiento
informado del donante vivo no debe formar parte del equipo de
trasplante del receptor.
G. Certificación de la Muerte
- La AMM considera que la certificación de la muerte
es un asunto clínico que se debe llevar a cabo conforme
a normas ampliamente aceptadas, establecidas por grupos médicos
expertos y estipuladas en la Declaración de Sidney de
la AMM sobre la Certificación de la Muerte y la Recuperación
de Organos.
- Se deben elaborar protocolos y procedimientos para educar
y ayudar a los pacientes y familias sobre los procedimientos
de diagnóstico de la muerte y las oportunidades de donación
después de la muerte.
- Para evitar un conflicto de intereses, el médico que
certifica la muerte de un donante potencial de órganos
o tejidos no debe participar en la extirpación del órgano,
en los procedimientos subsiguientes al trasplante, tampoco debe
ser responsable de la atención de los receptores potenciales
de esos órganos.
H. Justicia en el Acceso a los Organos
- La AMM considera que deben existir políticas explícitas,
que sean de conocimiento público, que regulen todos los
aspectos del trasplante y la donación de órganos,
incluido el manejo de las listas de espera de órganos,
a fin de asegurar un acceso justo y apropiado.
- Las políticas que regulen el manejo de las listas
de espera deben asegurar eficacia y justicia. Los criterios
que se deben considerar en la asignación de órganos
incluyen la gravedad médica, tiempo en la lista de espera,
probabilidad médica de éxito, medida por factores
como el tipo de enfermedad, otras complicaciones y compatibilidad
de tejidos. No debe haber discriminación basada en, la
posición social, estilo de vida o comportamiento.
- Los llamados especiales para obtener órganos para
un receptor específico deben estudiarse más y
ser sometidos a un examen ético a fin de evaluar el impacto
potencial en una distribución justa.
- El pago por órganos para donación y trasplante
debe estar prohibido. El incentivo económico compromete
el carácter voluntario de la decisión y la base
altruista de la donación de órganos. Además,
el acceso al tratamiento médico necesario, basado en
la capacidad de pago, es inconsistente con los principios de
justicia. Los órganos que se sospeche hayan sido obtenidos
a través de una transacción comercial no se deben
aceptar para un trasplante. Además, se debe prohibir
la publicidad sobre órganos. Sin embargo, se permite
el reembolso razonable de los gastos como los de la obtención,
transporte, procesamiento, preservación e implantación.
- El médico al que se le solicita trasplantar un órgano
que ha sido obtenido a través de una transacción
comercial debe negarse a hacerlo y debe explicar al paciente
por qué dicho acto médico sería contrario
a la ética: porque la persona que proporcionó
el órgano puso en riesgo su salud futura por motivos
más bien económicos que altruistas y porque esas
transacciones son contrarias al principio de justicia en la
distribución de órganos para trasplantes.
I. Procedimientos de Trasplantes Experimentales y Nuevos
- La AMM considera que, aunque muchos procedimientos para
trasplantes se han convertido en atención médica
estándar para una gama de condiciones médicas,
otros son experimentales o moralmente controversiales y necesitan
más investigación, protección, normas y
debate público.
- Los procedimientos experimentales requieren protocolos, incluida
la revisión ética, que son distintos y más
estrictos que los que se aplican a los procedimientos médicos
estándares.
- El trasplante entre distintas especies plantea problemas
especiales, en particular en lo que respecta al riesgo de transmisión
inadvertida entre especies de los virus y otros agentes patógenos.
Se necesita con urgencia un amplio debate público sobre
los trasplantes entre distintas especies a fin de asegurar que
los avances en este campo son consistentes con los valores de
la sociedad. Se deben elaborar normas internacionales que regulen
estas prácticas.
- Los trasplantes que utilicen tejidos obtenidos con la tecnología
de reemplazo del núcleo celular necesitan una revisión
científica, debate público y normas apropiadas
antes de que sean tratamientos aceptados.
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