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Adoptada por la Asamblea General de la AMM,
Copenhague, Dinamarca, octubre 2007
Definición
La telemedicina es el ejercicio de la medicina a distancia, cuyas
intervenciones, diagnósticos, decisiones de tratamientos
y recomendaciones están basadas en datos, documentos y
otra información transmitida a través de sistemas
de telecomunicación.
Introducción
El desarrollo y la implementación de la tecnología
de información y comunicación crean nuevas formas
de prestar atención médica a los pacientes. Estos
instrumentos habilitadores ofrecen distintas maneras de ejercer
la medicina. La adopción de la telemedicina se considera
justificable por su velocidad y su capacidad de llegar a algunos
pacientes con acceso limitado a la asistencia médica y
por su poder de mejorar la atención médica.
Cuando se practica la telemedicina el médico debe respetar
las siguientes normas éticas:
Principios
Relación Médico-Paciente y Confidencialidad
La relación médico-paciente debe estar basada en
un encuentro personal y conocimiento suficiente del historial
personal del paciente. La telemedicina debe ser utilizada principalmente
en situaciones en las que el médico no puede estar presente
físicamente en un tiempo seguro y aceptable.
La relación médico-paciente en la telemedicina
debe estar basada en la confianza y respeto mutuas. Por lo tanto,
es esencial que el médico y el paciente puedan identificarse
con confianza cuando se utiliza la telemedicina.
Idealmente, la telemedicina debe utilizarse sólo en casos
en los que exista una relación personal previa entre el
paciente y el médico que organiza o proporciona el servicio
de telemedicina.
El médico debe buscar asegurarse que la confidencialidad
del paciente y la integridad de la información no estén
comprometidas. La información obtenida durante una consulta
telemédica debe asegurarse por medio de un criptado y deben
tomarse otras medidas de seguridad para evitar el acceso de personas
no autorizadas.
Responsabilidades del Médico
El médico al que se le pide su opinión a través
de la telemedicina debe mantener un registro detallado de los
consejos que entrega, como también de la información
recibida en la cual basó su consejo.
El médico tiene la obligación de asegurarse que
el paciente y los profesionales de la salud o los familiares que
lo atienden puedan utilizar el sistema de telecomunicación
y los instrumentos necesarios. El médico debe tratar de
asegurarse que el paciente haya comprendido el consejo y las sugerencias
de tratamiento entregadas y que se garantice la continuidad de
la atención.
El médico que pide a otro médico consejo o una
segunda opinión es responsable del tratamiento y de otras
decisiones y recomendaciones dadas al paciente.
El médico debe estar consciente y respetar las dificultades
e incertidumbres que puedan presentarse cuando esté en
contacto con el paciente a través de la telecomunicación.
El médico debe estar preparado a recomendar un contacto
directo médico-paciente cuando estime que la situación
lo requiere.
Calidad de la Atención
Se deben utilizar regularmente medidas de evaluación de
la calidad para asegurar el mejor diagnóstico y prácticas
de tratamiento posibles en la telemedicina.
Las posibilidades y debilidades de la telemedicina en emergencias
deben reconocerse. Si es necesario utilizar la telemedicina durante
una emergencia, los consejos y sugerencias de tratamientos son
influenciados por el nivel de amenaza para el paciente y el conocimiento
y capacidad de las personas que están con el paciente.
Recomendaciones
La AMM y las asociaciones médicas nacionales deben promover
la creación de legislación nacional y acuerdos internacionales
sobre asuntos relacionados con la práctica de la telemedicina,
como la prescripción a través de correo electrónico,
el registro de los médicos, la responsabilidad, así
como el estatus legal de los registros médicos electrónicos.
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