Adoptada por la 47ª Asamblea General
de la AMM, Bali, Indonesia, septiembre 1995, y revisada por
la Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre
2006
- Los médicos y sus asociaciones profesionales tienen
la responsabilidad ética y profesional de velar por los
mejores intereses de sus pacientes en todo momento. Esto incluye
la colaboración con organismos de salud pública
para integrar la atención médica de los pacientes
con una mayor promoción de la salud del público.
- La salud de una comunidad o población está determinada
por varios factores que van más allá de las causas
de enfermedades tradicionalmente entendidas. Las variables determinantes
clásicas de la salud, aparte de la constitución
biológica y genética de las personas, incluyen
factores que afectan las opciones de estilo de vida, factores
que afectan los marcos físico, psicológico y económico
en los que viven las personas y factores que afectan los servicios
de salud disponibles para la gente. La salud pública
incluye tradicionalmente el control, evaluación y planificación
de una variedad de programas y actividades destinadas a las
necesidades identificadas de la población y el sector
de salud pública debe tener la capacidad de llevar adelante
esas funciones eficazmente para mejorar la salud de la comunidad.
Las funciones clave de los organismos de salud pública
son:
- Promoción de la salud:
Trabajar con las personas que proporcionan atención
médica para informar y educar al público en
general sobre su papel activo en la prevención y
control de enfermedades, con estilos de vida saludables
y el uso de servicios médicos de manera apropiada.
Asegurar que las personas dispongan de las condiciones de
buena salud, incluidos los servicios médicos de alta
calidad, distribuidores de agua seguros, buena nutrición,
atmósferas descontaminadas y ambientes que ofrezcan
oportunidades para ejercicio y recreación para toda
la población.
Colaborar con las autoridades públicas responsables,
a fin de elaborar políticas públicas sanas
y crear ambientes donde sea fácil encontrar opciones
de comportamiento saludables y desarrollar un capital humano
y social.
- Prevención: asegurar acceso a exámenes
y otros servicios preventivos y atención curativa
a toda la población;
- Protección: supervisar y proteger la salud de
las comunidades contra las enfermedades contagiosas y exposición
a agentes contaminantes tóxicos, peligros en el trabajo,
productos peligrosos y servicios de salud de mala calidad.
Esta función incluye la necesidad de establecer prioridades,
programas esenciales, obtener recursos requeridos y asegurar
la disponibilidad de servicios de laboratorio de salud pública
necesarios;
- Vigilancia: identificar los brotes de enfermedades infecciosas
y los patrones de enfermedades crónicas y lesiones,
así mismo que establecer un control apropiado o programas
de prevención;
- Evaluación de la Salud de la Población:
evaluar las necesidades de salud de la comunidad y administrar
los recursos para satisfacerlas, elaborar una política
de salud que responda a las necesidades de salud específicas
comunitarias y nacionales.
- Los programas y actividades específicas que se realizan
en cada jurisdicción dependerán de los problemas
y necesidades identificadas, la organización del sistema
de atención médica, los tipos y alcance de los
partenariados logrados y los recursos disponibles para enfrentar
las necesidades identificadas.
- Los organismos de salud pública se benefician mucho
de la ayuda y la estrecha cooperación de los médicos
y sus asociaciones profesionales. La salud de una comunidad
o una nación se mide por la salud de todos sus residentes
y los problemas de salud o médicos evitables que afectan
a la persona afectan la salud y los recursos de la comunidad.
Por lo tanto, la eficacia de los distintos programas de salud
pública depende de la colaboración activa de los
médicos y sus asociaciones profesionales con los organismos
de salud pública y otros organismos gubernamentales y
no gubernamentales.
- El sector médico y el sector de salud pública
pueden cooperar eficazmente con la difusión de la información
de salud pública y programas de educación que
promueven estilos de vida sanos y disminuyen los riesgos evitables
para la salud, incluidos los del uso del tabaco, alcohol y otras
drogas; actividad sexual que aumenta el riesgo de contagio del
SIDA y de enfermedades transmitidas sexualmente; mala dieta
e inactividad física, y niveles de inmunización
inadecuados en la niñez. En muchos países, la
educación de la salud constituye uno de los medios de
disminuir la morbilidad y mortalidad infantil, por medio de
la promoción de la alimentación de pecho y la
educación sobre la nutrición para los padres (en
el trabajo y en la comunidad).
- Otro tipo de actividades, como la vigilancia, investigación
y control de enfermedades son responsabilidad formal principal
de los organismos de salud pública. Sin embargo, estas
actividades no se pueden realizar eficazmente sin la cooperación
activa y la ayuda de los médicos a nivel comunitario,
que conocen los patrones de enfermedades individuales y comunitarias
y que pueden dar aviso rápido a las autoridades de salud
sobre los problemas que necesitan más investigación
y medidas. Por ejemplo, los médicos pueden ayudar a identificar
las poblaciones a alto riesgo para enfermedades particulares,
como la tuberculosis; informar los casos de enfermedades contagiosas,
como el sarampión, la tos convulsiva o la diarrea; y
también exposición al plomo u otros productos
y substancias químicas tóxicas en la comunidad
o el lugar de trabajo. La colaboración se puede aumentar
mucho si los organismos de salud pública responden de
manera apropiada y adecuada a la información proporcionada
por los médicos y otros.
- Aparte de la eficacia de los programas de salud pública
existentes en una jurisdicción, las asociaciones médicas
profesionales deben conocer las necesidades comunitarias y nacionales
insatisfechas y defender las actividades, programas y recursos
para satisfacer dichas necesidades. Estos esfuerzos deben hacerse
en áreas de educación pública para la promoción
de la salud y prevención de enfermedades; observación
y control de peligros ambientales; identificación y publicidad
de los efectos adversos o prácticas sociales que afectan
la salud; o identificar y defender los servicios, como mejoramiento
en el tratamiento de emergencia.
- En áreas o jurisdicciones donde no se proporcionan
adecuadamente los servicios básicos de salud pública,
las asociaciones médicas deben trabajar con otros organismos
de salud y grupos, a fin de establecer las prioridades para
defensa y medidas. Por ejemplo, en un país o área
de recursos limitados, que no tenga instalaciones de agua potable
y alcantarillado para la mayoría de sus residentes, a
este tipo de necesidades se les debe dar prioridad sobre nuevas
tecnologías médicas que proporcionen servicios
a sólo una pequeña parte de la población.
- Algunos problemas de salud son extremadamente complejos y
comprenden múltiples niveles de solución. Por
ejemplo, los que tienen altos niveles de plomo en la sangre
no sólo necesitan un tratamiento médico apropiado,
sino también se debe determinar la fuente de contaminación
y se deben tomar medidas para eliminar el peligro. A veces las
políticas que promueven la salud pública crean
preocupación por el impacto económico potencial.
Por ejemplo, una fuerte oposición a las políticas
de control de tabaco puede originarse en regiones o grupos que
obtienen mucho dinero por las plantaciones o procesamiento de
tabaco. Sin embargo, la preocupación económica
no debe debilitar un programa fuerte de defensa de salud pública
contra el uso del tabaco. Se debe oponer firmemente a la promoción
de los productos derivados del tabaco y se debe hacer todo lo
posible para disminuir el consumo del tabaco en los países
en desarrollo.
- Los médicos y sus asociaciones deben colaborar con
las autoridades políticas y otras organizaciones para
instar a los medios de comunicación a enviar mensajes
positivos de educación de la salud en relación
con la dieta, uso de drogas, enfermedades de transmisión
sexual, riesgo cardiovascular, etc.
- Las asociaciones médicas deben pedir a sus miembros
que informen a sus pacientes sobre la disponibilidad de los
servicios de salud pública.
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