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Adoptadas por la 18a Asamblea Médica
Mundial Helsinki, Finlandia, junio 1964,
enmendadas por la 35a Asamblea Médica Mundial Venecia,
Italia, octubre 1983
y eliminadas en la Asamblea General de la
AMM, Santiago 2005
- Las poblaciones rurales tienen el mismo derecho a la atención
médica que tienen las poblaciones urbanas. Aunque los
factores económicos y otros puedan afectar la cantidad
de servicios médicos disponibles en las zonas rurales,
en la calidad de esos servicios no debe existir disparidad.
Deben hacerse esfuerzos persistentes para elevar al más
alto nivel en la nación las calificaciones de todas las
personas que prestan servicio médico.
- El conocimiento y estudio analítico de los hechos
es necesario para las poblaciones rurales, porque provee la
información precisa para la organización y desarrollo
de servicios de salud mejor adaptados a esas regiones.
- El nivel de educación y el nivel socio-económico
de las comunidades rurales son interdependientes. La educación
de salud del público se realiza en forma mucho más
efectiva cuando las agencias, las organizaciones, las profesiones
de salud y la comunidad contribuyen al desarrollo y mantenimiento
del más alto nivel de higiene en salud que pueda ser
mutuamente conseguido.
- En el desarrollo de los servicios de salud en áreas
rurales, la relación médico-paciente debe ser
protegida.
- Es el deber del Gobierno velar porque las condiciones de
trabajo ofrecidas en el campo de la Salud Pública sean
suficientemente interesantes para que permitan el desarrollo
de los servicios de salud rurales, al mismo nivel que el de
las zonas urbanas.
- Conviene asegurar una coordinación adecuada del programa
y de los equipos de medicina preventiva y curativa, y de la
educación médica y de salud entre regiones rurales
y regiones urbanas.
- Debe hacerse todo lo posible para que solamente médicos
titulados tengan responsabilidades clínicas en centros
rurales de salud. El empleo de auxiliares para efectuar tareas
médicas debe ser únicamente temporario. El personal
de salud rural debe ser suficiente en número y recibir
un adiestramiento que le permita responder eficientemente a
las necesidades médicas de la población y que
sus conocimientos técnicos estén al día.
- El adiestramiento de los auxiliares médicos, particularmente
el de los enfermeros, enfermeras y matronas, debe corresponder
al grado de cultura y de educación del país, a
fin de ampliar así el número de personas disponibles
para las áreas rurales. La profesión médica
debe prestar todo su apoyo para proporcionar a este grupo cursos
básicos, de post-título y de perfeccionamiento.
- El carácter particular de las enfermedades en las
regiones rurales exige la colaboración de los médicos
con los especialistas en las diversas disciplinas relacionadas.
- El cuerpo médico debe guiar y orientar la educación
de salud de las poblaciones rurales. Es esencial que exista
entre los médicos y la población rural un espíritu
de cooperación a fin de lograr el más alto nivel
de educación de salud que sea posible.
- Las Asociaciones Médicas Nacionales deben tratar por
todos los medios de garantizar que los médicos rurales
practiquen su profesión en condiciones no menos favorables
que las de médicos urbanos.
- Las asociaciones médicas nacionales deben tomar parte
activa en el desarrollo de proyectos para mejorar las condiciones
de salud en las regiones rurales.
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