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Adoptados por la 17ª Asamblea Médica
Mundial Nueva York, EE.UU., octubre 1963 y Enmendados por la 35ª
Asamblea Médica Mundial Venecia, Italia, octubre 1983
y eliminadas en la
Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre
2006
PREAMBULO
Las formas en que la atención médica está
organizada a través del mundo son muchas y variadas, y
van desde la no intervención más absoluta hasta
la organización total y exclusivamente gubernamental.
Sería imposible describir en detalle todos los sistemas,
pero puede decirse que mientras algunos países se limitan
a socorrer a los más indigentes, otros han creado un sistema
de seguro contra enfermedades y otros han ido aún más
lejos al proporcionar una completa atención médica.
La iniciativa personal se asocia así a varios niveles con
las políticas y acciones gubernativas en el campo de la
atención médica, lo que permite multiplicar indefinidamente
las modalidades de prestación de servicios médicos.
En este sentido, lo ideal indudablemente es "la prestación
de servicios médicos más modernos, unida al respeto
absoluto de la libertad del médico y del paciente".
Sin embargo, dicha fórmula es demasiada imprecisa para
ser utilizada en la solución de problemas que surgen cada
día en la aplicación de los diversos sistemas nacionales
(que existen, quiérase o no).
La AMM tiene el deber de salvaguardar los principios básicos
de la práctica médica y la defensa de la libertad
de la profesión médica. En consecuencia, no se puede
esperar que emita juicios de valor sobre los diferentes sistemas,
pero tiene el deber incontestable de decidir, en la medida posible,
en qué términos puede colaborar la profesión
médica con los Servicios de Salud del Estado.
PRINCIPIOS
- Las condiciones de participación de los médicos
en cualquier sistema de atención médica deben
ser propuestas de común acuerdo con los representantes
de sus organizaciones médicas.
- Todo sistema de atención de la salud debe permitir
que el paciente consulte al médico de su preferencia
y que el médico trate a un paciente de su elección
sin que esta posibilidad prive a ninguno de los dos de sus derechos
en ninguna forma. El principio de libre elección debe
también aplicarse en el caso de que el tratamiento médico
o parte de él sea realizado en un centro de asistencia
médica. Los médicos tienen la obligación
profesional y el deber ético de atender a cualquier paciente
en una emergencia.
- Todo sistema de atención de la salud debe ser accesible
a cualquier médico titulado, sin que por ello ni la profesión
médica ni el médico individualmente estén
obligado a prestar allí sus servicios si no desean hacerlo.
- El médico debe contar con la libertad de ejercer su
profesión en el lugar que él prefiera y de practicar
la especialidad que él posee. Las necesidades médicas
impuestas por cada país deben ser atendidas y la profesión
debe orientar a los médicos jóvenes cuando y como
sea posible hacia las regiones donde ellos sean más requeridos.
Si se diera el caso de que estos puestos fueran considerados
en otras regiones, se debiera ofrecer a los médicos que
aceptan dichos puestos, un incentivo adecuado de manera que
su equipamiento sea satisfactorio y su nivel de vida esté
de acuerdo con sus responsabilidades profesionales.
- La profesión médica debe estar debidamente
representada en todos los organismos oficiales relacionados
con problemas de salud y enfermedad.
- La naturaleza confidencial de la relación médico-paciente
debe ser reconocida y observada por todos aquellos que participan
en el tratamiento y control de un paciente, y debe también
ser debidamente respaldada por las autoridades.
- Debe garantizarse la independencia moral, profesional y económica
del médico.
- Cuando la remuneración de los servicios médicos
en cualquier sistema nacional de atención de la salud
no ha sido estipulada por acuerdo directo entre el paciente
y el médico, la autoridad encargada de la remuneración
debe compensar adecuadamente al médico.
- La remuneración de los servicios médicos debe
tomar en consideración los servicios prestados y no debe
ser determinada solamente por la posición financiera
del organismo encargado del pago, o conformarse a decisiones
unilaterales del gobierno: ella debe ser aceptable para el grupo
que representa a la profesión médica.
- La revisión de los servicios médicos con el
propósito de garantizar la calidad, o la utilización
de los servicios, tanto en cuanto a la cantidad como al costo,
deben ser realizadas solamente por médicos y se deben
medir según las normas locales o regionales y no según
las normas nacionales.
- En el mejor interés del paciente, no debe existir
restricción alguna del derecho del médico para
prescribir medicamentos o cualquier otro tratamiento que considere
apropiado según las normas médicas corrientes.
- Se debe estimular al médico para que participe en
cualquier actividad cuyo propósito sea ampliar sus conocimientos
y mejorar su posición profesional.
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