Initié en février 2004
Adoptée par l'Assemblée générale de
l'AMM, Tokyo 2004
- INTRODUCCIÓN
- A fines de 2002, se produjo un brote de un nuevo síndrome
respiratorio agudo severo (SRAS) en el sur de China. La
enfermedad, causada por el coronavirus SRAS, se propagó
internacionalmente a fines de febrero de 2003. Los países
más afectados fueron China, Canadá, Singapur
y Vietnam, todos ellos tuvieron brotes antes que la Organización
Mundial de la Salud (OMS) diera la alerta mundial. Según
información de la OMS, se produjeron 8.422 casos
en 29 países y en los cuatro países mencionados
con anterioridad hubo 908 casos fatales.
- El SRAS fue una enfermedad especialmente difícil
de diagnosticar y tratar, se transmitía con facilidad
de una persona a otra, no necesitaba un portador, no tenía
afinidad geográfica particular, presentaba los síntomas
de muchas otras enfermedades, tuvo su mayor número
de víctimas entre el personal hospitalario y se propagó
por el mundo con una facilidad alarmante. La diseminación
del SRAS por las rutas aéreas internacionales pone
énfasis en el hecho de que los agentes patógenos
traspasan las fronteras y refuerza la importante necesidad
de tener estrategias globales de salud pública.
- Los principales brotes del SRAS se produjeron en lugares
que tienen sistemas de salud bien desarrollados. Si el SRAS
se hubiera dado en áreas con una infraestructura
de salud pobre, es poco probable que se hubiera logrado
su control tan rápido. Pero incluso en los sistemas
de salud más avanzados, quedaron en edivencia ciertas
fallas muy importantes durante esta epidemia:
- Falta de comunicación bilateral efectiva en
tiempo real con los médicos en terreno;
- Falta de recursos adecuados, reservas de medicamentos
y suministros para hacer frente a este tipo de catástrofe;
- Falta de capacidad suplementaria en las unidades de
cuidado intensivo y los sistemas de salud pública.
- Durante este episodio quedó en evidencia una brecha
entre las autoridades de salud pública (nacionales
e internacionales) y la medicina clínica. En la Asamblea
General de 2003, la AMM adoptó una Resolución
sobre el SRAS que "insista de manera urgente a la Organización
Mundial de la Salud para que aumente su protocolo de respuestas
para emergencias, a fin de entregar un compromiso y participación
tempranos, actuales y significativos de la comunidad médica
mundial..."
- PRINCIPIOS BÁSICOS
- La comunidad internacional debe estar en alerta constante
ante la amenaza de nuevos brotes de enfermedades y preparada
para responder con una estrategia global. La Red Mundial
de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN)
de la OMS tiene un papel importante en la seguridad de la
salud mundial al:
- combatir la propagación internacional de brotes,
- asegurar que la ayuda técnica apropiada llegue
rápidamente a los países afectados,
- contribuir a la preparación a largo plazo y
creación de la capacidad para enfrentar epidemias.
La AMM ha participado activamente en la red GOARN, cuando
es apropiado, sin embargo, la función de GOARN
debe ser reconocida y promovida activamente en la profesión
médica.
- Las naciones soberanas tienen la responsabilidad de satisfacer
las necesidades de salud dentro de sus territorios. Sin
embargo, muchos riesgos urgentes de salud no están
confinados por las fronteras nacionales. La detección
temprana, a través de sistemas eficaces de vigilancia
nacional, de casos inusuales de enfermedades que son una
amenaza para la salud pública y la cooperación
internacional entre la OMS, sus estados miembros, y los
organismos no gubernamentales, como la AMM, deben responder
de manera eficaz a las emergencias de salud pública
que causan preocupación internacional. El fortalecimiento
de las Regulaciones Internacionales de Salud para ampliar
su alcance e incluir nuevas y futuras emergencias de salud,
para permitir que la OMS ayude activamente a los países
a responder a las amenazas para la salud, proporcionará
herramientas adicionales para el control mundial de las
epidemias.
- La comunicación eficaz entre la OMS y la AMM, la
AMM y sus asociaciones médicas nacionales miembros
(AMNs), las AMNs y los médicos puede reforzar el
intercambio de información entre la OMS y sus países
miembros durante las emergencias de salud pública.
- Los médicos a menudo constituyen el primer punto
de contacto con la aparición de nuevas enfermedades,
por lo que pueden ayudar en todos los elementos de diagnóstico,
tratamiento e información de los pacientes afectados
y prevención de la enfermedad. Los médicos
con experiencia clave deben ser incorporados en el proceso
de toma de decisiones en las emergencias de salud, de modo
que se comprenda el impacto que tienen las instrucciones
nacionales e internacionales sobre el contexto clínico
y la atención del paciente.
- La OMS y sus países miembros deben trabajar con
la AMM y las AMNs para abordar de manera preventiva la seguridad
de los pacientes y de los profesionales de la salud que
atienden a los enfermos durante los brotes de nuevas enfermedades.
El atraso en la identificación y la distribución
de suministros de equipos de protección a las profesiones
de la salud y sus pacientes aumenta la ansiedad y el riesgo
de propagación de las enfermedades contagiosas. Se
deben crear o ampliar los sistemas nacionales o internacionales
que almacenen los suministros pertinentes y adecuados y
los trasladen con rapidez a las zonas afectadas. Todos los
principios utilizados para proteger la seguridad del paciente
deben ser respetados y seguidos en emergencias como la del
SRAS.
- RECOMENDACIONES
- Que la AMM y las AMNs colaboren estrechamente con la
OMS, gobiernos nacionales y otros grupos de profesionales
a fin de promover de manera conjunta los elementos de esta
Declaración.
- Que la AMM inste a los médicos a a) estar alertas
ante la ocurrencia de enfermedades y muertes sin explicación
en la comunidad, b) conocer las capacidades de vigilancia
y control de enfermedades para responder a grupos de enfermedades,
síntomas y manifestaciones inusuales y ser perseverantes
al informar oportunamente sobre las enfermedades inexplicables
a las autoridades correspondientes, c) utilizar procedimientos
adecuados para evitar estar expuestos ellos y otros a patógenos
infecciosos, d) entender los principios de comunicación
riesgosa de modo que puedan dar a conocer en forma clara
y sin alarma a los pacientes, sus familias y los medios
de comunicación temas como los riesgos expuestos
y las posibles medidas preventivas (por ejemplo, vacunación)
y e) entender las funciones de la salud pública,
los servicios médicos de emergencia, el manejo de
las emergencias y los sistemas de manejo de incidentes en
respuesta a una crisis de salud y la función de cada
profesional de la salud en estos sistemas.
- Que la AMM motive a los médicos, AMNs y otras sociedades
médicas para participar junto a las autoridades locales,
nacionales e internacionales en la creación e implementación
de protocolos de respuesta y preparación para las
catástrofes, destinados a los brotes de enfermedades
contagiosas naturales. Estos protocolos deben ser utilizados
como base para la educación de los médicos
y del público.
- Que la AMM pida a las AMNs promover y apoyar la red GOARN
de la OMS como entidad coordinadora para combatir las amenazas
mundiales a la seguridad de la salud.
- Que la AMM pida la creación de un acuerdo estratégico
de asociación con la OMS para que en caso de epidemias
la comunicación de salud pueda aumentarse de manera
importante y asegurar un flujo bilateral de información.
- Que la OMS coordine la creación de un inventario
basado en las reservas existentes de suministros, de modo
que dichos suministros puedan ser transportados con rapidez
y queden a disposición de los médicos que
atienden a las víctimas.
- Que la OMS refuerce las Regulaciones Internacionales de
Salud para ampliar su alcance e incluir la información
de nuevas y futuras emergencias de salud y para permitir
que la OMS ayude activamente a los países a responder
a las amenazas internacionales a la seguridad de la salud.
- Que los acuerdos internacionales deben considerarse de
manera preventiva para facilitar el desplazamiento de los
profesionales de la salud que trabajan en el manejo de epidemias.
- Que la investigación en el campo de la preparación
para emergencias debe aumentarse por parte de los gobiernos
nacionales y las AMNs, cuando sea apropiado, a fin de entender
mejor las fallas actuales en el sistema y mejorar la preparación
en el futuro.
- Que la educación y la formación de médicos
deben ser revisadas para tomar en cuenta las realidades
y necesidades específicas en el caso de emergencias
y asegurar que se considere con la diligencia debida la
seguridad del paciente y del personal de la salud, cuando
se atienda a pacientes con enfermedades contagiosas agudas.
- Que los médicos en todo el mundo, incluidos los
de Taiwán, tengan acceso ilimitado a los programas
e información de la OMS sobre las emergencias de
salud.
9.10.2004
|