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Adoptada por la 49ª Asamblea General
de la AMM Hamburgo, Alemania, noviembre 1997
La Asociación Médica Británica (BMA) solicita
que la Asociación Médica Mundial (AMM) respalde
una propuesta presentada por una red de organizaciones médicas*,
preocupadas por los problemas de derechos humanos, para la creación
de un cargo de relator de la ONU sobre la independencia y la integridad
de los profesionales de la salud.
Se considera que el rol del relator complemente la labor ya realizada
por una serie de relatores de la ONU sobre problemas como la tortura,
ejecuciones arbitrarias, violencia contra la mujer, etc. El nuevo
relator estaría encargado de controlar si los médicos
pueden desplazarse libremente y que los pacientes tengan acceso
a tratamiento médico, sin discriminación de nacionalidad
u origen étnico, en zonas de guerra o en situaciones de
tensiones políticas. El rol del relator propuesto se detalla
en las páginas 2, 3 y 4 de este documento.
La propuesta original fue redactada por un abogado, Cees Flinterman,
profesor de derecho constitucional e internacional de la Universidad
de Limburg, Maastricht, Holanda. Tiene el respaldo de una variedad
de organizaciones médicas descritas al pie de la página*,
cuyos intereses son la protección de los derechos humanos
y de los médicos que actúan imparcialmente en situaciones
de conflicto. Este grupo consultará ampliamente y trabajará
con la ayuda de la Comisión Internacional de Juristas a
fin de interesar a las Naciones Unidas en esta propuesta.
El Consejo de la BMA respaldó esta propuesta luego de
discutirla en 1996. Se agregaría más peso a la campaña
si la AMM también apoyara este concepto, cuyo objetivo
fundamental es proteger a los médicos y a sus pacientes
en situaciones de guerra y en otros casos donde la independencia
médica puede verse amenzada por grupos políticos
o militares.
* - organizaciones que participan en la red: Amnesty international,
British Medical Association, Centre for Enquiry into Health &
Allied Themes (Bombay), Graza Community Mental Health, International
Committee of the Red Cross, Physicians for Human Rights (en Dinamarca,
Israel, Sudáfrica, Reino Unido y Estados Unidos), Asociación
Médica Turca y Johannes Weir Foundation.
PROPUESTA PARA UN RELATOR SOBRE LA INDEPENDENCIA Y LA INTEGRIDAD
DE LOS PROFESIONALES DE LA SALUD
Objetivos
Si aceptamos que en muchas situaciones de conflicto político
(como en guerras civiles o internacionales) o de tensión
política (como durante la suspensión de los derechos
civiles en un estado de emergencia declarado por el gobierno),
los profesionales de la salud son a menudo los primeros, fuera
de los círculos de gobierno o militares, en tener información
detallada sobre las violaciones de derechos humanos, incluidas
las violaciones del derecho de la población a tener acceso
al tratamiento médico, una red de médicos está
ansiosa de establecer una variedad de mecanismos de información
nacionales e internacionales, a fin de lograr los siguientes objetivos:
- Controlar el rol de los profesionales de la salud que trabajan
en situaciones donde sus derechos de dar tratamiento o los derechos
de los pacientes de recibirlo, se ven amenazados.
- Hacer llamados para proteger a los profesionales de la salud
cuando se encuentren en peligro sólo por sus actividades
profesionales o de derechos humanos.
- Defender a los pacientes que estén en peligro de ser
víctimas de violaciones de derechos humanos por el sólo
hecho de buscar tratamiento médico.
- Instar a los profesionales de la salud a informar las violaciones
de derechos humanos.
- Analizar las informaciones de profesionales de la salud que
voluntariamente adopten prácticas discriminatorias.
El grupo considera que los mecanismos de información
existentes de la ONU necesitan ser ampliados. Se considera clave,
entre las propuestas de nuevos mecanismos, la creación
de un cargo de Relator de la ONU, que reúna la información
pertinente que emane de otros mecanismos existentes en la ONU
y que sugiera también dónde se pueden establecer
a largo plazo otras redes de información útiles,
locales y nacionales. Por lo tanto, en base al material preparado
por la Escuela de Derecho de la Universidad de Limburg, Maastricht
y difundido por el grupo médico holandés, la Johannes
Wier Foundation, el grupo hace campaña por un nuevo cargo
de Relator de la ONU sobre la Independencia y la Integridad
de los Profesionales de la Salud.
Definición del Rol
El rol potencial del Relator de la ONU debe ser definido exhaustivamente
de antemano a partir de la experiencia de la persona, y la aplicabilidad
práctica de los objetivos debe tener una influencia. Se
debe incluir lo siguiente:
- Recibir, evaluar, investigar e informar sobre las acusaciones
de represión dirigidas a los profesionales de la salud
o destinadas a impedir que las personas reciban atención
médica. El relator debe servir como central donde lleguen
los informes de personas, grupos de médicos, ONGs, etc.
y además de recibir simplemente información, debe
buscar activamente la información, incluidas las visitas
a terreno.
- Tomar los principios existentes que se encuentran en la legislación
humanitaria y los códigos de ética médica
aplicables en los conflictos armados, para establecer normas
específicas sobre el tema de la imparcialidad médica
en relación al tratamiento de pacientes en situaciones
de conflicto político o armado. Se debe instar a la Asociación
Médica Mundial y a las asociaciones médicas nacionales
a difundir dicha información a los profesionales de la
salud durante su formación. A partir de esto, también
se debe contar con la institución de mecanismos para
ayudar a los profesionales de la salud a protegerse en situaciones
donde los derechos humanos corran riesgos.
- El relator también debe tener un rol consultativo,
que pida las opiniones de asociaciones profesionales nacionales
e internacionales, organismos de derechos humanos y organizaciones
humanitarias, con respecto a la protección de los profesionales
de la salud y a la defensa del derecho de tratar a los pacientes
en forma imparcial.
- El relator debe investigar los informes de profesionales
de la salud que transgriedan voluntariamente las normas de imparcialidad
y no discriminación.
Problemas dentro de sus Atribuciones
- La preocupación fundamental es la protección
de la naturaleza de la relación médico-paciente
de interferencias externas injustificadas, aunque también
incluye la transgresión voluntaria de la imparcialidad,
de parte de los profesionales de la salud. El rol del relator
será de asegurar la independencia, integridad e imparcialidad
de los profesionales de la salud.
Para asegurar estos objetivos es necesario analizar:
-si las decisiones de tratamiento de los profesionales de la
salud pueden aplicarse sin entrar en conflicto con presiones
indebidas de las autoridades.
- si la integridad física y la capacidad de los profesionales
de la salud para actuar conforme a sus principios profesionales
están protegidas.
- si los profesionales de la salud pueden aplicar un tratamiento
en base a las necesidades del paciente.
- si las personas que necesitan tratamiento médico pueden
tener acceso a éste de manera segura.
- si los profesionales de la salud tienen asegurada la libertad
de movimiento, en sus funciones de proveedores de atención
médica, y si pueden tener acceso a la gente que necesita
los servicios médicos.
- Sus atribuciones serán generales.
- Por falta de un mecanismo de información, los profesionales
de la salud a menudo no pueden tomar medidas contra las violaciones
de los derechos del paciente. Uno de los problemas que debe
controlar el relator será la introducción de legislación
nacional o local, de regulaciones civiles o militares, o de
otras reglas que prohíban o limiten la entrega de atención
médica a ciertas categorías de paciente.
- Estará dentro de las atribuciones del relator presentar
evidencia o informes de violaciones de imparcialidad médica,
incluidas las de los profesionales de la salud que cooperan
voluntariamente, a los organismos responsables en el campo médico
y a los respectivos gobiernos.
- Las restricciones generales sobre los servicios médicos
o de enfermería entregados a miembros de grupos vulnerables,
como los refugiados, soliciantes de asilo, presos, grupos de
minorías étnicas, deben ser parte de los problemas
controlados por el relator. Este debe contribuir a que los profesionales
de la salud cuenten con los medios para poder resistir colectivamente
la erosión de dichos derechos del paciente.
- Las amenazas, intimidaciones o presiones a los profesionales
de la salud para discriminar contra los pacientes en base únicamente
de consideraciones no médicas, como afiliación
étnica, religiosa o racial, deben ser investigadas, incluso
si las amenazas no se materializan.
- Los informes de profesionales de la salud acosados o detenidos
simplemente por su profesión o por el ejercicio de sus
competencias profesionales, serán investigados por el
relator. También serán investigadas las medidas
represivas destinadas a evitar que los profesionales de la salud
informen sobre las violaciones de la integridad médica.
El relator, en consulta con otros organismos, debe presentar
medidas para instar a los profesionales de la salud a documentar
e informar activamente sobre dichas violaciones.
- Se investigarán los informes de pacientes a quienes
se impida o disuada el acceso al tratamiento médico disponible.
Problemas fuera de sus Atribuciones
Tan importante como definir lo que está dentro de las
atribuciones del relator, es aclarar los problemas que quedan
fuera de sus atribuciones. Anticipamos que esto también
quedará más claro con la práctica y la experiencia.
Sin embargo, por el momento sugerimos que:
- En cada país, se debe enseñar a los profesionales
de la salud las responsabilidades éticas que deben a
los pacientes y a los pacientes en potencia. Aunque dicha enseñanza
no está dentro de las atribuciones del relator, sí
lo está el poder informar sobre la imparcialidad médica.
A largo plazo, esta función debería idealmente
tomarla las escuelas de medicina, organismos profesionales y
redes nacionales voluntarias.
- Aunque las medidas gubernamentales para regular los aspectos
de la atención (como la distribución equitativa
de recursos médicos o la prioridad de tratamiento en
base a la necesidad), por lo general no es un asunto que controle
el relator, las medidas extremas que son problables que resulten
al quitar los derechos de grupos de pacientes de los servicios
médicos o de enfermería, serán controladas
e investigadas.
- El fracaso indiscriminado del gobierno para proporcionar
tratamiendo o promoción de la salud a varios o a todos
los sectores de la comunidad, no forma parte de las atribuciones
del relator.
- Como la principal preocupación es asegurar el acceso
al tratamiento médico de los pacientes que lo necesitan
y lo desean, la decisión voluntaria de algunas personas
o grupos de pacientes de excluirse (por ejemplo por razones
religiosas o culturales) de la medicina tradicional, no forma
parte de las atribuciones del relator.
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