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Adoptada por la 38ª Asamblea Médica
Mundial Rancho Mirage, California, EE.UU., octubre 1986
y eliminadas en la Asamblea General de la
AMM, Santiago 2005
La Asociación Médica Mundial, consciente de la
importancia que tiene la independencia y libertad profesional
del médico, adopta la siguiente declaración de principios:
Los médicos deben reconocer y apoyar los derechos de sus
pacientes, tal como están definidos en la Declaración
de Lisboa de la Asociación Médica Mundial (1981).
Los médicos deben gozar de una libertad profesional que
les permita atender a sus pacientes sin interferencias. El privilegio
del médico de usar su juicio y discreción profesional
para tomar las decisiones clínicas y éticas necesarias
para la atención y tratamiento de sus pacientes, debe ser
mantenido y defendido.
Los médicos deben tener independencia profesional para
representar y defender las necesidades de sus pacientes en materia
de salud contra todos los que nieguen o limiten la atención
que ellos necesitan.
Dentro del marco de su ejercicio profesional y de atención
de sus pacientes, no debe esperarse que el médico siga
las prioridades que el gobierno o la sociedad han impuesto sobre
la distribución de recursos médicos insuficientes.
Hacer tal cosa, sería crear un conflicto de intereses con
la obligación que el médico tiene hacia sus pacientes
y destruiría su independencia profesional en la cual ellos
confían.
Si bien los médicos deben estar conscientes del costo
de la atención médica y deben participar activamente
en el control de gastos médicos, es su obligación
primordial representar los intereses de sus enfermos y heridos,
contra las demandas de la sociedad en materia de control de gastos
que podrían poner en peligro no sólo la salud, sino
la vida de sus pacientes.
Al garantizar la independencia y la libertad profesional para
que el médico ejerza la medicina, la comunidad asegura
la mejor atención médica para sus ciudadanos, lo
cual a su vez, contribuye a una sociedad fuerte y segura.
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