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Adoptada por la 41ª Asamblea Médica
Mundial Hong Kong, septiembre de 1989
y eliminadas en la Asamblea General de la
AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre 2006
INTRODUCCION
La posibilidad de trasplantes de tejido fetal terapéuticamente
eficaces para enfermedades como la diabetes y el mal de Parkinson,
plantea nuevos problemas en el debate ético sobre investigación
fetal. Estos problemas son distintos de los abordados en la década
del setenta, que se centraban en procedimientos invasores llevados
a cabo por algunos investigadores en fetos vivos y viables. También
son diferentes de las cuestiones que se plantearon con el desarrollo
de nuevas técnicas de diagnóstico prenatal, como
la fetoscopía y la muestra de vello coriónico. Aunque
el uso de tejido trasplantado de un feto luego de un aborto espontáneo
o inducido pareciera ser similar al uso de órganos y tejido
provenientes de cadáveres, la cuestión moral para
muchos es la posibilidad de que la decisión de hacerse
un aborto vaya acompañada de la decisión de donar
tejido fetal para el proceso de trasplante mismo.
La utilización de tejido fetal humano para trasplantes
está basada, en la mayor parte, en una gran cantidad de
información de investigación obtenida de modelos
experimentales en animales. Hasta ahora, la cantidad de dichos
trasplantes es relativamente pequeña, sin embargo, las
aplicaciones constituyen indicios prometedores de investigación
clínica para ciertas enfermedades. Se espera que la demanda
de trasplante de tejido fetal para injertos de células
del páncreas y neurales aumente, si estudios clínicos
más profundos demuestran finalmente que este procedimiento
proporciona una inversión a largo plazo del déficit
endocrino o neural.
Una de las principales preocupaciones éticas en la actualidad
es el potencial de los trasplantes fetales para influir en la
decisión de una mujer a hacerse un aborto. Estas preocupaciones
se basan, por lo menos en parte, en la posibilidad de que algunas
mujeres tengan la intención de quedar embarazadas con el
único propósito de abortar el feto y donar el tejido
a un pariente o vender el tejido para obtener ganancias económicas.
Otros sugieren que una mujer que es ambivalente con respecto a
tomar la decisión de hacerse un aborto, podría ser
influenciada por argumentos sobre lo que podría obtener
si opta por terminar su embarazo. Estas preocupaciones exigen
que se prohíba:
- la donación de tejido fetal a receptores designados,
- la venta de dicho tejido y
- la solicitud de consentimiento para usar el tejido para trasplante
antes de que se haya tomado una decisión final con respecto
al aborto.
El proceso del aborto también puede verse influenciado
inapropiadamente por el médico. Por lo tanto, se deben
tomar medidas a fin de asegurar que las decisiones para donar
tejido fetal para trasplante no afecten las técnicas utilizadas
para producir el aborto o el momento del procedimiento mismo,
con respecto al estado de gestación del feto. También
a fin de evitar un conflicto de intereses, los médicos
y los otros miembros del personal de salud que realizan abortos
no deben recibir ningún beneficio directo o indirecto de
la utilización de los tejidos para investigación
o trasplante, obtenidos del feto abortado. La recuperación
y la preservación del tejido utilizado no puede pasar a
ser el principal objetivo del aborto. En consecuencia, los miembros
del equipo de trasplante no deben influir o participar en el proceso
del aborto.
Existe una ganancia comercial potencial para los que toman parte
en la recuperación, conservación, sometimiento a
pruebas, preparación y distribución de tejidos fetales.
Proporcionar tejido fetal por mecanismos no lucrativos diseñados
para cubrir los costos, sólo reduciría la posibilidad
de influencia directa o indirecta sobre una mujer para obtener
su consentimiento de donación de los restos fetales abortados.
RECOMENDACIONES
La Asociación Médica Mundial afirma que el uso de
tejido fetal para trasplante todavía está en una
etapa experimental y sólo debe permitirse éticamente
cuando:
- La Declaración de Helsinki y la Declaración
de Trasplante de Organos Humanos de la Asociación Médica
Mundial se respetan, ya que se refieren al donante y al receptor
del trasplante de tejido fetal.
- La obtención de tejido fetal se hace de modo consistente
con la Declaración de la AMM sobre Comercio de Organos
Vivos y dicho tejido no se obtiene a cambio de una remuneración
económica superior a la que es necesaria para cubrir
los gastos razonables.
- El receptor del tejido no es designado por el donante.
- Se logra una decisión final en relación al
aborto, antes de iniciar una discusión sobre el uso del
tejido fetal del trasplante. Se establece y garantiza una independencia
absoluta entre el equipo médico que realiza el aborto
y el equipo que utiliza el feto con fines terapéuticos.
- La decisión del momento del aborto se basa en el estado
de salud de la madre y del feto. Las decisiones relacionadas
con las técnicas utilizadas para producir el aborto,
como también el momento del aborto en relación
al estado de gestación del feto, están basadas
en la preocupación por la seguridad de la mujer embarazada.
- El personal de salud que toma parte en el término
de un embarazo en particular, no participa o recibe ningún
beneficio del trasplante de tejido del aborto del mismo embarazo.
- Se obtiene consentimiento informado en representación
del donante y del receptor, de acuerdo con las leyes vigentes.
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