Adoptada por la 42ª Asamblea Médica
Mundial Rancho Mirage, California, EE.UU., octubre 1990
y eliminadas en la Asamblea General de la
AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre 2006
INTRODUCCION
La atención de pacientes con enfermedades terminales con
fuertes dolores crónicos, debe proporcionar un tratamiento
que permita a dichos pacientes poner fin a sus vidas con dignidad
y motivación. Existen los analgésicos, con o sin
opio, y cuando se utilizan debidamente son eficaces calmantes
de dolores en los pacientes con enfermedades terminales. El médico
y otro personal que atienda a los pacientes con enfermedades terminales
debe entender claramente el funcionamiento del dolor, la farmacología
clínica de los analgésicos y las necesidades del
paciente, su familia y amigos. También es imperativo que
los gobiernos aseguren el suministro de las cantidades médicamente
necesarias de analgésicos con opio, para su apropiada aplicación
en el control de fuertes dolores crónicos.
PRINCIPIOS DEL TRATAMIENTO CLINICO DE FUERTES DOLORES CRONICOS
Cuando un paciente tiene una enfermedad terminal, el médico
debe concentrar sus esfuerzos a fin de aliviar el sufrimiento.
El dolor es sólo una parte del sufrimiento del paciente.
Sin embargo, las consecuencias del dolor en la vida del paciente
pueden variar de una molestia tolerable a una sensación
de frustración aplastante y agotadora.
La experiencia clínica ha demostrado que, en general,
lo grave es la manera en que se utiliza la droga con opio para
aliviar los fuertes dolores crónicos en los pacientes con
enfermedades terminales, no el tipo de droga. Sin embargo, es
importante que el médico distinga el dolor agudo del dolor
que puede ser crónico, ya que la diferencia puede tener
significativas consecuencias para el uso de analgésicos
con opio. A continuación se presentan los principios generales
que deben guiar el tratamiento de fuertes dolores crónicos,
en especial con la utilización de medicamentos analgésicos.
- El tratamiento debe ser individualizado a fin de satisfacer
las necesidades del paciente y mantenerlo lo más cómodo
posible;
- Se debe entender que las necesidades de los pacientes con
dolores crónicos a menudo son distintas a las de los
pacientes con dolores agudos.
- El médico debe conocer la fuerza, duración
del efecto y efectos secundarios de los analgésicos disponibles,
a fin de seleccionar el medicamento apropiado, como también
la dosis, la vía y el horario para asegurar el mejor
alivio del dolor para el paciente.
- La combinación de analgésicos con opio y sin
opio puede proporcionar mayor alivio del dolor a los pacientes
para los que los analgésicos sin opio no son suficientes.
Esto se puede lograr sin producir un potencial mayor acompañado
de efectos secundarios indeseables.
- La tolerancia de los efectos de un analgésico con
agonista de opio, se puede anular cambiando a un agonista de
opio alternativo. Esto está basado en la falta de tolerancia
cruzada completa entre los distintos analgésicos con
opio.
- La dependencia yatrogénica no debe considerarse como
un problema principal en el tratamiento de fuertes dolores de
la enfermedad neoplástica y nunca debe ser la causa que
elimine los analgésicos fuertes a los pacientes que los
pueden aprovechar.
- Los gobiernos deben examinar hasta qué punto los sistemas
de atención médica y las leyes y reglamentaciones
permiten el uso de analgésicos con opio para fines médicos,
deben identificar los posibles impedimentos a dicho uso y desarrollar
planes de acción, a fin de facilitar el suministro y
disponibilidad de analgésicos con opio para todas las
indicaciones médicas apropiadas.
|