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Adoptada por la 45ª Asamblea Médica
Mundial Budapest, Hungría, octubre 1993 y revisada en su
redacción por la 170ª Sesión del Consejo Divonne-les-Bains,
Francia, mayo 2005
INTRODUCCION
La mutilación genital femenina (MGF) es una práctica
común en más de 30 países.
En muchas otras naciones el problema se ha planteado más
recientemente debido a la presencia de grupos étnicos en
cuyos países la MGF es una práctica común,
incluidos los inmigrantes y refugiados que huyen del hambre y
la guerra.
La MGF es un asunto preocupante para los médicos, por
las consecuencias para la salud física y mental de mujeres
y niñas. Los médicos de todo el planeta enfrentan
los efectos de esta práctica tradicional e incluso algunas
veces se les pide realizar esta intervención mutiladora.
Existen varios tipos de MGF. Puede ser una circuncisión
primaria para niñas de corta edad, por lo general entre
5 y 12 años, o una circuncisión secundaria, por
ejemplo después de dar a luz. El alcance de la circuncisión
primaria puede variar: de una incisión en la superficie
del clítoris a una circuncisión faraónica
o infibulación, extirpación del clítoris
y de los labios menores y cosido de los labios mayores, de manera
que quede sólo una apertura mínima para permitir
el paso de la orina y la sangre menstrual.
Sin consideración de la amplitud de la circuncisión,
la MGF afecta la salud de las mujeres y niñas. La evidencia
de investigaciones demuestra el grave daño permanente a
la salud. Entre las complicaciones agudas de la MGF se cuentan:
hemorragias, infecciones, sangramiento de los órganos adyacentes
y dolores extremos. Las complicaciones a largo plazo incluyen
cicatrices grandes, infecciones crónicas, complicaciones
urológicas y obstétricas y problemas psicológicos
y sociales. La MGF tiene graves consecuencias para la sexualidad
y su práctica. Hay muchas complicaciones durante el parto
incluidos problemas de expulsión, formación de fístulas,
desgarros e incontinencia. Incluso con la versión menos
drástica de la circuncisión, se producen complicaciones
y consecuencias funcionales, incluida la pérdida de toda
capacidad para tener orgasmos.
Hay varias razones para explicar la existencia y continuación
de la práctica de la MGF: costumbres, tradiciones, conservar
la virginidad de las jóvenes, limitar la expresión
sexual de las mujeres y motivos sociales. Estas razones no justifican
los importantes daños a la salud.
Ninguna de las principales religiones favorece esta práctica.
La opinión médica actual es que la MGF es perjudicial
para la salud física y mental de las niñas y mujeres.
Muchos consideran la MGF como una forma de opresión contra
las mujeres.
De manera general, existe una fuerte tendencia a condenar la
MGF más abiertamente:
- Existen campañas activas contra esta práctica
en Africa. Muchas mujeres africanas líderes y jefes de
Estado africanos han condenado fuertemente esta práctica.
- Los organismos internacionales, como la Organización
Mundial de la Salud, la Comisión de Derechos Humanos de
la ONU y la UNICEF han recomendado que se tomen medidas para poner
término a la MGF.
- Los gobiernos de muchos países han aprobado legislaciones
como la prohibición de la MGF en sus códigos penales.
RECOMENDACIONES
- Tomando en cuenta las necesidades psicológicas y la
"identidad cultural" de las personas en cuestión,
los médicos deben informar a las mujeres, hombres y niños
sobre la MGF y disuadirlos de su práctica o promoción.
Los médicos deben incorporar en sus trabajos la promoción
de la salud y difusión contra la MGF.
- En consecuencia, los médicos deben tener información
adecuada y apoyo para llevar a cabo esta labor. Se deben ampliar
o crear programas educacionales sobre la MGF.
- Las asociaciones médicas nacionales deben estimular
la conciencia pública y profesional sobre los efectos
perjudiciales de la MGF.
- Las asociaciones médicas nacionales deben estimular
la acción gubernamental para evitar la práctica
de la MGF.
- Las asociaciones médicas nacionales deben cooperar
en la organización de una estrategia preventiva y legal
apropiada, cuando una niña corre el riesgo de ser sometida
a una MGF.
CONCLUSION
La Asociación Médica Mundial condena la práctica
de la mutilación genital, incluida la circuncisión
de niñas y mujeres, y condena la participación de
médicos en dichas prácticas.
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