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Adoptada por la 35ª Asamblea Médica
Mundial Venecia, Italia, octubre 1983 y revisada en su redacción
por la 170ª Sesión del Consejo Divonne-les-Bains,
Francia, mayo 2005
El Boxeo es un deporte peligroso. A diferencia de la mayoría
de otros deportes, su intención básica es producir
daño corporal al oponente. El boxeo puede ocasionar la
muerte y produce una incidencia alarmante de lesión cerebral
crónica. Por esta razón, la Asociación Médica
Mundial recomienda que el boxeo sea prohibido.
Hasta que se logre este objetivo, se deben implementar las siguientes
recomendaciones:
- Las asociaciones médicas nacionales (AMNs) en sus países
deben instar la creación de un "registro nacional
de boxeadores" para todos los boxeadores profesionales
y aficionados, incluidos los oponentes en entrenamientos de
combate. Las funciones propuestas para este registro serían
llevar una relación de los resultados de todos los encuentros
autorizados, incluidos los knockouts técnicos, knockouts
y otras lesiones producidas por el boxeo, y reunir datos sobre
los triunfos y derrotas de cada boxeador, así como de
las lesiones que puedan haber recibido.
- Las asociaciones médicas nacionales deben considerar
la planificación y realización de conferencias
con miembros interesados de la profesión médica,
representantes médicos de diversas comisiones de boxeo
profesional y aficionado para revisar los requisitos para el
examen neurológico y físico de los boxeadores,
a fin de determinar otras medidas médicas necesarias
para evitar lesiones cerebrales en este deporte y establecer
criterios científicos para la suspensión de un
encuentro por razones médicas.
- Todas las autoridades del boxeo deben asegurar que se autorice
al médico de turno en el cuadrilátero a detener
cualquier encuentro, en cualquier momento, a efecto de examinar
a un boxeador y, cuando sea necesario, poner término
a una pelea que en su opinión pueda resultar en lesiones
graves para cualquiera de los dos contrincantes.
- Las autoridades del boxeo deben organizar seminarios frecuentes
de formación médica para todo el personal del
cuadrilátero.
- Todas las autoridades del boxeo deben asegurar que no se permita
ningún encuentro aficionado o profesional, a menos que:
a) se realice en un área que disponga de equipamiento
neuroquirúrgico adecuado y disponible de inmediato
para aplicar un tratamiento de emergencia especializado a
un boxeador lesionado.
b) se tenga disponible al lado del cuadrilátero un
reanimador portátil con equipo de oxígeno y
tubos endotraqueales apropiados, y
c) esté listo un plan completo de evacuación
para trasladar al hospital a un boxeador gravemente lesionado.
- Se debe informar a las autoridades del boxeo que las competencias
de boxeo no supervisadas entre boxeadores sin licencia son extremadamente
peligrosas y pueden ocasionar lesiones graves o la muerte de
los contrincantes y, por lo tanto, deben ser prohibidas.
- Se debe instar a todas las autoridades del boxeo a que exijan
el uso de equipo de seguridad, como esteras protectoras plásticas
y esquineros acolchonados, y que fomenten el continuo perfeccionamiento
del equipo de seguridad.
- Se debe instar a todas las autoridades del boxeo a que extiendan
todas estas medidas de seguridad a los oponentes en entrenamientos
de combate.
- Se debe instar a todas las autoridades del boxeo a que mejoren,
regularicen y hagan cumplir estrictamente el control médico
de los boxeadores.
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