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Adoptada por la 39ª Asamblea Médica
Mundial Madrid, España, octubre 1987
y revisada en su redacción por la 170ª Sesión
del Consejo Divonne-les-Bains, Francia, mayo 2005
La Asociación Médica Mundial, habiendo examinado
la importancia que la autonomía y autorregulación
profesionales tienen para el cuerpo médico del mundo, y
reconociendo los problemas y las dificultades que actualmente
se presentan a la autonomía y autorregulación profesionales,
adopta los siguientes principios:
- El elemento principal de la autonomía profesional
es la garantía que el médico puede emitir con
toda libertad su opinión profesional con respecto a la
atención y tratamiento de sus pacientes.
- La Asociación Médica Mundial reafirma la importancia
de la autonomía profesional como componente esencial
de la atención médica de alta calidad y, por consiguiente,
como un beneficio que se debe al paciente y que debe ser preservado.
Por lo tanto, la Asociación Médica Mundial se
compromente a mantener y garantizar ese principio esencial de
ética médica, que es la autonomía profesional
en la atención de los pacientes.
- Paralelamente al derecho a la autonomía profesional,
la profesión médica tiene una responsabilidad
permanente de autorregulación y no obstante la existencia
de otros reglamentos aplicables a los médicos, la profesión
médica debe tomar a su cargo la tarea de regular la conducta
y actividades profesionales del médico.
- La Asociación Médica Mundial insta a los médicos
de cada país a establecer, mantener y participar activamente
en un sistema de autorregulación. Esta dedicación
a una autorregulación efectiva es la que finalmente asegurará
a la profesión la autonomía para tomar decisiones
sobre la atención médica de los pacientes.
- La calidad de la atención prestada a los pacientes
y la competencia del médico que entrega dicha atención,
deben ser siempre la preocupación primordial de cualquier
sistema de autorregulación. Los médicos tienen
la experiencia para hacer las evaluaciones necesarias. Tales
evaluaciones deben utilizarse en beneficio de los pacientes
para asegurarles la calidad continua de la atención prestada
por médicos competentes. Dentro de esta preocupación
está también la necesidad de supervisar los adelantos
en la medicina científica y la utilización de
métodos terapéuticos seguros y efectivos. Los
procedimientos experimentales deben cumplir las normas de protección
requeridas por la Declaración de Helsinki de la Asociación
Médica Mundial y otras disposiciones que pueda tomar
cada país.
- Tener conciencia de los gastos es un elemento esencial de
la autorregulación. Nuevamente, los médicos están
particularmente calificados para hacer las evaluaciones necesarias
para tomar las decisiones de control de gastos. Por tal razón,
los médicos deben incluir el control de gastos en sus
respectivos sistemas de autorregulación. Los puntos comunes
en materia de control de gastos tienen que ver con los métodos
de prestación de la atención médica, el
acceso a los hospitales y a la cirugía, y el uso apropiado
de la tecnología. El control de gastos no debe ser usado
como pretexto para negar a los pacientes los servicios médicos
necesarios. Tampoco debe permitirse el excesivo uso de equipamiento
médico que aumente el costo de la atención médica
de tal manera, que no permita acceso a ella a los que las necesitan.
- Por último, las actividades profesionales y la conducta
de los médicos deben siempre estar dentro de los límites
del código de ética profesional o de los principios
de ética médica en vigor en cada país.
Las asociaciones médicas nacionales deben alentar a los
médicos a adoptar una conducta ética para mayor
beneficio de sus pacientes. Las violaciones a la ética
deben ser rápidamente corregidas y los médicos
culpables de dichas violaciones deben recibir medidas de disciplina
y ser rehabilitados.
- Por supuesto que existen muchos otros tipos de autorregulación
por los cuales las asociaciones médicas nacionales pueden
asumir la responsabilidad. Se insta a las asociaciones médicas
nacionales a ayudarse mutuamente para hacer frente a tales problemas
y a otros por venir. Se recomienda el intercambio de información
y experiencia entre las asociaciones médicas nacionales.
- Las asociaciones médicas nacionales deben también
educar al público en general con respecto a la existencia
de un sistema efectivo y responsable de autorregulación
por parte de la profesión médica del país
respectivo. El público debe saber que puede confiar en
este sistema de autorregulación para una evaluación
honesta y objetiva de los problemas relativos al ejercicio de
la medicina, y a la atención y tratamiento de pacientes.
- La acción colectiva de la profesión médica
de asumir la responsabilidad de establecer un sistema de autorregulación
profesional realzará y asegurará el derecho del
médico de tratar sus pacientes sin interferencia en su
juicio profesional. Una conducta profesional responsable por
parte de los médicos y un sistema efectivo y eficiente
de autorregulación organizado son indispensables para
reafirmar al público que cuando ellos sean pacientes,
recibirán una atención médica de calidad
prestada por médicos competentes.
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