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Adoptada por la 45ª Asamblea Médica
Mundial Budapest, Hungría, Octubre 1993, y revisada por
la
Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre
2006
Introducción
Los médicos tienen el deber ético y la responsabilidad
profesional de velar por los intereses de sus pacientes sin considerar
la edad, sexo, orientación sexual, capacidad o discapacidad
física, raza, religión, cultura, creencias, afiliación
política, medios económicos o nacionalidad.
Este deber incluye la defensa de sus pacientes tanto como grupo
(por ejemplo en la defensa de asuntos de salud púbica)
y como personas.
A veces, este deber pueda entrar en conflicto con otros deberes
legales, éticos o profesionales del médico, lo que
le produce un dilema social, profesional y ético.
Los conflictos potenciales con la obligación del médico
de defender a sus pacientes se pueden producir en varios contextos:
- Conflicto entre la obligación de defender y la confidencialidad
- El médico está obligado éticamente, y
a menudo de manera legal, a mantener en secreto la información
personal de salud del paciente y toda información entregada
por el paciente durante el ejercicio de los deberes profesionales
del médico. Esto puede entrar en conflicto con la obligación
del médico de defender y proteger al paciente cuando
éste puede no ser capaz de hacerlo por sí mismo.
- Conflicto entre los intereses del paciente y lo que impone
el empleador o el asegurador - Con frecuencia existe un
conflicto potencial entre el deber del médico de lograr
lo mejor para su paciente y lo que impone el empleador o asegurador
del médico, cuyas decisiones pueden ser motivadas por
factores económicos o administrativos que no están
relacionados con la salud del paciente. Por ejemplo, las instrucciones
del asegurador para prescribir sólo un medicamento específico,
mientras que el médico estima que un medicamento distinto
sería mejor para un paciente en particular o un asegurador
que se niega a cubrir el tratamiento que el médico considera
necesario.
- Conflicto entre los intereses del paciente y la sociedad
- Aunque la principal obligación del médico es
con su paciente, en ciertas circunstancias el médico
tiene responsabilidades con la familia del paciente o con la
sociedad también. Esto se puede producir en los casos
de conflicto entre el paciente y su familia, en caso de pacientes
menores o discapacitados, o en el contexto de recursos limitados.
- Conflicto entre los deseos del paciente y la opinión
profesional o los valores morales del médico - Se
supone que el paciente es el mejor juez de lo que es mejor para
él y por lo general, el médico debe defender y
consentir con los deseos de su paciente. Sin embargo, en algunos
casos esos deseos pueden ser contrarios a su opinión
profesional o valores personales.
RECOMENDACIONES
- El deber de confidencialidad debe ser importantísimo,
excepto en los casos cuando el médico está obligado
legal o éticamente a revelar dicha información
a fin de proteger el bienestar del paciente, de terceros o de
la sociedad. En estos casos, el médico debe hacer un
esfuerzo razonable para comunicar al paciente la obligación
de revelar el secreto y explicarle las razones de esto, a menos
que sea evidente que esto no es aconsejable (como cuando explicarle
aumente una amenaza). En ciertos casos, como en las pruebas
genéticas o de VIH, el médico debe hablar con
el paciente, antes de realizar la prueba, y darle ejemplos en
los que pueda ser necesario revelar el secreto.
El médico puede divulgar el secreto para proteger al
paciente sólo en casos de pacientes menores o incapacitados
( ciertos casos de maltrato de niños o ancianos) y sólo
cuando no hay medidas alternativas. En todos los otros casos,
el secreto se puede revelar sólo con el consentimiento
específico del paciente o de su representante legal o
cuando sea necesario para su tratamiento, como en consultas
entre los médicos.
Cada vez que se deba revelar el secreto, sólo se debe
hacer hasta donde sea necesario y sólo a la parte o autoridad
correspondiente.
- En todos los casos en que las obligaciones del médico
con su paciente entren en conflicto con las exigencias administrativas
del empleador o asegurador, el médico debe esforzarse
para cambiar la decisión del organismo empleador o asegurador.
Su obligación primaria debe ser con el paciente.
Se deben implementar mecanismos para proteger a los médicos
que desean impugnar la decisión de los empleadores o
aseguradores sin poner en peligro sus trabajos y resolver los
desacuerdos entre los peofesionales médicos y los administradores
en relación con la asignación de recursos.
Estos mecanismos deben formar parte del contrato de empleo del
médico. Estos contratos deben reconocer que las obligaciones
éticas del médico están por sobre las obligaciones
contractuales relacionadas con el empleo.
- El médico debe estar consciente y tomar en cuenta
los factores económicos y otros antes de tomar una decisión
sobre un tratamiento. No obstante, el médico tiene la
obligación de defender a su paciente para que tenga acceso
al mejor tratamiento disponible.
En todos los casos de conflicto entre la obligación del
médico con su paciente y su obligación con la
familia del paciente o la sociedad, la obligación con
el paciente debe prevalecer típicamente.
- Los pacientes competentes tienen derecho a determinar, en
base a sus necesidades, valores y preferencias, lo que constituye
para ellos el mejor tratamiento en una situación específica.
A menos que sea una situación de emergencia, no se debe
solicitar a los médicos participar en procedimientos
que entren en conflicto con sus valores personales o su opinión
profesional. En casos que no sean emergencias, el médico
debe explicar al paciente que no puede cumplir con sus deseos
y el paciente debe ser derivado a otro médico, si es
necesario.
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