Unidad de Etica













Archivos : Tema del Mes Archivos

Abril 2006 - Pago por órganos y tejidos humanos

Entre las muchas opciones para hacer frente a la escasez mundial de órganos y tejidos para trasplantes, la llamada "solución del mercado" ha llamado cada vez más la atención durante los últimos años. Algunos de sus defensores favorecen el uso del mercado libre para todas las transacciones y no encuentran razones para que los órganos y los tejidos sean una excepción. Critican a los gobiernos que prohíben la venta de un riñón, pero permiten las compensaciones por sangre, óvulos y espermios.

Otros defensores del mercado citan la existencia del creciente tráfico ilegal de órganos y considean que como esa compra y venta probablemente no puede ser eliminada, debe al menos ser regulada.

China ha sido acusada por mucho tiempo de vender los órganos de prisioneros ejecutados a receptores de trasplante extranjeros, en diciembre de 2005, el Ministro de Salud subrogante chino, Huang Jiefu, admitió que esta es una práctica común, pero prometió cambiarla. En marzo de 2005, el Ministerio de Salud publicó nuevas normas, efectivas el 1 de julio, que prohíben la compra y venta de órganos. La extirpación de órganos necesitará la autorización por escrito del donante y sólo algunos establecimientos médicos reconocidos estarán autorizados a realizar trasplantes.

La profesión médica se ha opuesto tradicionalmente a la comercialización de partes del cuerpo humano. La Declaración de la AMM sobre la Donación y el Trasplante de Organos y Tejidos Humanos (actualmente en revisión) establece: "El pago por órganos y tejidos para donación y trasplante debe estar prohibido. El incentivo económico compromete el carácter voluntario de la decisión y la base altruista de la donación de órganos y tejidos. Además, el acceso al tratamiento médico necesario, basado en la capacidad de pago, es inconsistente con los principios de justicia. Los órganos que se sospeche hayan sido obtenidos a través de una transacción comercial no se deben aceptar para un trasplante. Además, se debe prohibir la publicidad sobre órganos. Sin embargo, se permite el reembolso razonable de los gastos como los de la obtención, transporte, procesamiento, preservación e implantación."

La principal asociación internacional de especialistas en trasplantes, The Transplantation Society, se ha opuesto firmemente a la "donación" pagada de órganos en las últimas dos décadas: "los órganos y tejidos se deben dar libremente sin consideración comercial o ganancia económica...".

La Organización Mundial de la Salud también se opone a la venta de órganos y tejidos. En 1991, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó un conjunto de Principios Rectores sobre el Trasplante de Organos Humanos que estipula: "El cuerpo humano y sus partes no pueden utilizarse para transacciones comerciales. El dar o recibir pago (incluida cualquier otra compensación o recompensa) por órganos debe estar prohibido." En mayo de 2004, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución que insta a los Estados miembros a "tomar las medidas para proteger a los grupos más pobres y vulnerables del "turismo de trasplante" y de la venta de tejidos y órganos, incluida la atención del problema mayor de tráfico internacional de tejidos y órganos humanos".

Por último, muchos gobiernos han prohibido las transacciones comerciales de partes del cuerpo humano, ya sea para trasplante o para otra finalidad. Del mismo modo, el Consejo de Europa en su Additional Protocol to the Convention on Human Rights and Biomedicine, on Transplantation of Organs and Tissue of Human Origin, prohíbe las ganancias económicas del cuerpo humano y sus partes, incluido el tráfico de órganos y tejidos.

Una asociación médica que ha apoyado con cautela un programa piloto de incentivos económicos para "futuros contratos" en relación con las "donaciones" de órganos es la Asociación Médica de Estados Unidos. En su política sobre Ethical Aspects of Future Contracts for Cadaveric Donors, propone que se le permita a un adulto mientras esté capacitado a donar sus órganos después de muerto. A cambio, el organismo estatal apropiado se compromete a proporcionar cierta remuneración económica a la familia del donante una vez que los órganos hayan sido extraídos y se haya comprobado que son médicamente aceptables para un trasplante. El programa de la AMA incluye una serie de medidas de seguridad a fin de evitar el abuso del sistema.

 

Marzo 2006 - El Derecho a la Salud

La Constitución de la Organización Mundial de la Salud estipula que "el goce de los más altos niveles de salud es uno de los derechos fundamentales de cada ser humano...". Las declaraciones internacionales sobre derechos humanos, como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Convención sobre los Derechos del Niño respaldan el derecho a la salud y solicitan a las naciones adherentes respetarlo.

A pesar de la amplia aceptación, aunque no universal, del derecho a la salud, tanto su significado como su aplicación son problemáticos. No significa un derecho a estar sano, ya que la mayoría de las enfermedades no se puede prevenir ni curar. Tampoco significa que las personas tienen derecho a todos los servicios de salud que necesitan, puesto que la demanda de estos servicios es mucho más alta que su disponibilidad incluso en los países más ricos. Al parecer, hay un acuerdo general sobre que el derecho a la salud incluye un requisito mínimo en cuanto a que las personas deben ser protegidas de acciones que dañen su salud. Hay mucho desacuerdo con respecto a si las personas tienen derecho además a un acceso igualitario a la atención médica que necesitan en sus países o en otro lugar. Algunos países aceptan y promueven este derecho, mientras que en otros el acceso a la atención depende en gran medida de los recursos económicos de cada uno.

Incluso cuando el derecho a la salud es aceptado, a menudo es difícil implementarlo debido a la grave escasez de recursos. Este es el caso de muchos países en desarrollo, aunque algunos, por ejemplo Sri Lanka, han logrado promover un acceso equitativo a sus limitados recursos de salud con resultados muy positivos para el nivel de salud general de la población.

En 2000, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, creado para controlar el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, publicó un informe sobre el derecho a la salud. Interpretó este derecho "como un derecho exclusivo que se extiende no sólo a una atención médica oportuna y apropiada, sino que también a los otros determinantes de la salud, como el acceso al agua potable y a una higiene pública adecuada, un suministro adecuado de alimentos seguros, nutrición y vivienda, condiciones de trabajo y ambientales saludables y acceso a educación e información relacionadas con la salud, incluida la salud sexual y reproductora. Otro aspecto importante es la participación de la población en todas las decisiones relativas a la salud a nivel comunitario, nacional e internacional." Según el comité, los países tienen las siguientes obligaciones con el derecho a la salud: "El derecho a la salud, como todos los derechos humanos, impone tres tipos o niveles de obligaciones a los países: las obligaciones de respetar, proteger y cumplir. A su vez, la obligación de cumplir contiene las obligaciones de facilitar, proporcionar y promover...La obligación de respetar requiere que los países no intervengan directa o indirectamente en el goce del derecho a la salud. La obligación de proteger requiere que los países tomen las medidas para evitar que terceros intervengan en lo que garantiza el artículo 12. Por último, la obligación de cumplir requiere que los países adopten medidas legislativas, administrativas, presupuestarias, judiciales, promocionales y otras medidas para el cumplimiento total del derecho a la salud."

También en 2000, la Asamblea General de la ONU adoptó la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, la que incluye ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015. Cinco de ellos se relacionan con el derecho a la salud: erradicar la extrema pobreza y el hambre, reducir la mortalidad de los niños menores de cinco años, mejorar la salud materna, combatir la propagación de enfermedadees, en especial el SIDA y el paludismo, y garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.

En 2002, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU nombró por un período de tres años un Rapporteur especial cuyo mandato se centra en el derecho de cada uno al goce de los más altos niveles de salud física y mental. El mandato fue extendido en 2005 por tres años y se le pidió al rapporteur especial, entre otras cosas, "reunir, solicitar, recibir e intercambiar información de todas las fuentes pertinentes, incluido los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales y las no gubernamentales sobre la realización del derecho de cada uno al goce de los más altos niveles de salud física y mental."

Las asociaciones médicas no se han pronunciado mucho sobre el derecho a la salud en general, pero tienden a tratar derechos específicos. Los principales documentos de la AMM sobre esto son la Declaración de Lisboa sobre los Derechos del Paciente y la Declaración de Ottawa sobre el Derecho del Niño a la Atención Médica. En 1998, la Asamblea General de la AMM adoptó una Resolución sobre la Mejor Inversión en la Atención Médica que, aunque no menciona el derecho a la salud, sin embargo, insta a los gobiernos y organismos intergubernamentales a facilitar las condiciones necesarias para el ejercicio de este derecho, en especial el acceso a la atención de buena calidad.



2003 - Designed by GoldenNet
English Français