Febrero 2006 - Preparación para las Pandemias
La reciente propagación de la cepa H5N1 de la gripe aviar
desde Asia hacia Europa ha provocado preocupación por la
inminencia de una importante pandemia de influenza. Otras epidemias
en 1918, 1957 y 1968 produjeron millones de muertos en todo el
mundo. La Organización Mundial de la Salud ha comenzado
un plan de pandemia tanto para la influenza
en general, como para la gripe
aviar en particular. Muchos países están preparando
sus propios planes. Aunque la mayoría de los planes internacionales
y nacionales plantean los principales problemas éticos
que presentaría una pandemia, ninguno los aborda de manera
adecuada.
Para compensar este vacío, un grupo de trabajo del Centro
de Bioética de la Universidad de Toronto, Canadá,
ha publicado un informe sobre los problemas en la planificación
de la lucha contra una pandemia. El informe
identifica, explica y presenta recomendaciones para cuatro problemas
principales:
- El deber del personal de salud de prestar atención
médica durante el brote de una enfermedad contagiosa;
- La restricción de la libertad en interés de
la salud pública a través de medidas como la cuarentena;
- El establecimiento de prioridades, incluida la asignación
de escasos recursos como vacunas y medicamentos antivirales;
- Las consecuencias de administración global, como restricciones
de viajes.
El informe propone una guía ética para la planificación
y la toma de decisiones que puede ser utilizada antes y durante
una pandemia de influenza. Esta guía contiene 15 valores
éticos, de los cuales 10 son principales y cinco de procedimiento.
Los principales son la libertad individual, protección
del público, proporcionalidad, privacidad, deber de prestar
atención médica, reciprocidad, igualdad, confianza,
solidaridad y administración. Los valores de procedimiento,
que deben caracterizar el proceso de abordar valores conflictivos,
son razonamiento, apertura y trasparencia, inclusividad, respuesta
y responsabilidad.
Varias asociaciones médicas nacionales han participado
en la preparación para una potencial epidemia de influenza,
aunque no han abordado explícitamente los problemas éticos
pertinentes:
- La Asociación Médica de Australia presentó
al
Gobierno una propuesta para un sistema de comunicación
que permita a los médicos, hospitales y otros establecimientos
de salud tener acceso a la información de manera oportuna
desde una sola fuente confiable. Este sistema de comunicación
también permitiría tratar casos locales y entrar
en contacto con médicos o establecimientos específicos
en una región en particular. También proporcionaría
varios métodos de comunicación, incluido al menos
un método en tiempo real.
- En noviembre de 2005, la Asociación Médica Británica
hizo una presentación
al Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara
de los Lores en la que se solicita la adopción de
medidas destinadas a enfrentar una epidemia de influenza. La
BMA también ha preparado una lista
de recursos para la gripe aviar.
- Durante su reunión anual en junio de 2005, la Asociación
Médica de Estados Unidos adoptó una política
sobre la "Pandemia Aviar y otras Influenzas" que incluye
un llamamiento para lograr más financiamiento para vacunas
y medicamentos antivirales y más esfuerzos para informar
al público sobre los beneficios de la vacuna contra la
influenza. En noviembre de 2005, la AMA publicó unas
normas
para proteger los derechos del paciente si deben ser sometidos
a una cuarentena durante una epidemia.
En octubre de 2005, la Asamblea General de la AMM adoptó
la siguiente Resolución sobre la gripe aviar: "La
Asociación Médica Mundial reconoce la morbilidad
y mortalidad potenciales a nivel mundial que presenta la cepa
H5N1 de la gripe aviar. Esta posibilidad aumenta cada día
ya que más países tienen aves infectadas en sus
territorios. La AMM trabajará con las asociaciones médicas
nacionales (AMNs) miembros, la OMS y otras partes a fin de monitorear
el avance de la enfermedad y proponer las medidas necesarias para
disminuir al mínimo su impacto en la población humana
del planeta. La AMM también insta a los gobiernos a colaborar
con las AMNs para prepararse a la posibilidad de una pandemia".
Enero 2006 - Suspensión y
Retiro de la alimentación e hidratación artificial
La suspensión y el retiro de las medidas para mantener
la vida, como la alimentación e hidratación artificial
(ANH) es uno de los problemas éticos más comunes
y difíciles.
Durante los últimos 20 años la opinión mayoritaria,
aunque no unánime, sobre este tema entre las asociaciones
médicas y los expertos en ética médica ha
incluido los siguientes elementos:
- Los pacientes capacitados tienen derecho a rechazar cualquier
tratamiento para mantenerlos con vida.
- Se deben respetar los deseos de los pacientes incapacitados
expresados con anterioridad respecto a la suspensión
o retiro de un tratamiento para mantenerlos con vida.
- El representante apropiado de un paciente incapacitado que
no ha expresado sus deseos puede autorizar la suspensión
o retiro de un tratamiento para mantenerlo con vida bajo ciertas
condiciones.
- La ANH tiene el mismo estatus médico y ético
que otro tratamiento para mantener la vida.
Recientemente, se ha desafiado públicamente este último
elemento, en especial con relación a los pacientes en estado
vegetativo permanente (PVS). El caso de Terri Schiavo en Estados
Unidos tuvo desacuerdos sobre si era apropiado moral y legalmente
dejarla morir al retirar la alimentación e hidratación
artificial. Al hablar en una conferencia internacional sobre "Life-Sustaining
Treatments and Vegetative State: Scientific Advances and Ethical
Dilemmas" el 20 de marzo de 2004, el Papa Juan Pablo II afirmó
que la administración de agua y alimento, incluso a través
de medios artificiales, siempre representa una manera natural
de preservar la vida, no un acto médico y que para muchos
pacientes PVS la muerte por inanición y deshidratación
es en realidad el único resultado posible del retiro. En
este sentido, si se hace en forma voluntaria y con conocimientos,
es finalmente una eutanasia por omisión. La Federación
Mundial de Asociaciones Médicas Católicas incorporó
la posición del Papa en una
declaración sobre el tema después de la conferencia.
A pesar de la controversia, la mayoría de las asociaciones
médicas no han cambiado su posición sobre la ANH
para los pacientes en estado vegetativo permanente. Por ejemplo:
- La política de la Asociación Médica de
Estados Unidos, Decisions
Near the End of Life, establece "The principle
of patient autonomy requires that physicians must respect the
decision to forgo life-sustaining treatment of a patient who
possesses decision-making capacity. Life-sustaining treatment
is any medical treatment that serves to prolong life without
reversing the underlying medical condition. Life-sustaining
treatment includes, but is not limited to, mechanical ventilation,
renal dialysis, chemotherapy, antibiotics, and artificial nutrition
and hydration."
- La política de la Asociación Médica Británica,
End
of Life Issues - withdrawing and withholding treatment,
establece "The decision to withhold or withdraw artificial
nutrition and hydration is a profound one. Where patients make
that choice for themselves, it should be respected. It may also
be considered in very severe cases where an incompetent patient
has no prospect of recovery to a level he or she would find
acceptable. The majority of people, with even very severe physical
and mental disability are able to experience and gain some pleasure
from their lives - and would not fall into that category. Some
people, however, have no or very minimal awareness of their
own existence or surroundings, no ability to interact at any
level and no chance of regaining any awareness. For some of
these people, a decision to withhold or withdraw artificial
nutrition and hydration may, in the BMA's view, be appropriate."
- La Declaración de Venecia
sobre Enfermedad Terminal (actualmente en proceso de
revisión) incluye lo siguiente: "El médico
puede aliviar el sufrimiento de un paciente que padece de una
enfermedad terminal, al interrumpir el tratamiento con el consentimiento
del paciente o de su familia inmediata, en caso de no poder
expresar su propia voluntad."... "El médico
debe evitar emplear cualquier medio extraordinario que no tenga
beneficio alguno para el paciente." La Declaración
no precisa si la ANH es un medio ordinario o extraordinario.
Frente a la falta de consenso en estos asuntos, los médicos
y otros profesionales de la salud deben asegurar que los que consideren
suspender o retirar la ANH, ya sea para ellos o para otros, estén
totalmente informados sobre lo que implica el procedimiento y
sobre sus beneficios y desventajas. Estas decisiones deben ser
voluntarias, no debe existir presión a favor o en contra
de suspender y retirar la ANH. Por último, se debe instar
a las personas a que consideren con antelación en qué
circunstancias y si desean recibir la ANH y comunicar sus deseos
a sus representantes si están incapacitados.
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