Diciembre 2004 - El SRAS y Otras Nuevas Enfermedades Infecciosas
La ética médica cuenta con una larga historia relacionada
con la conducta de los médicos durante la aparición
de enfermedades infecciosas. Cuando la plaga surgió en
la Edad Media, se esperaba , y así fue generalmente, que
los médicos atendieran a los afectados. Ultimamente, las
asociaciones médicas han recordado a los médicos
la obligación ética de atender a los pacientes con
sida. La Declaración de la AMM sobre la
Responsabilidad Profesional del Médico en el Tratamiento
de Pacientes con Sida es muy clara con respecto a esta
obligación: "Que a los pacientes con SIDA y a las
personas seropositivas se les preste una atención médica
adecuada y que no sean objeto de un tratamiento injusto o de una
discriminación arbitraria o irracional en su vida diaria.
Los médicos poseen una antigua y honrosa tradición
de atender con compasión y valor a los pacientes con enfermedades
infecciosas. Esta tradición debe continuar durante la epidemia
del SIDA".
Algunas enfermedades infecciosas no representan mucho peligro
para los médicos, ya sea porque la infección puede
ser evitada sin mayor dificultad (como el caso del sida, aunque
esto no es necesariamente el caso de ciertos procedimientos quirúrgicos)
o porque se dispone de vacunas (como ciertos casos de influenza).
Sin embargo, en 2003, una nueva enfermedad infecciosa, llamada
Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS), se propagó
rápidamente de China a otras regiones del sureste de Asia
y otros lugares, en especial Canadá. La facilidad de transmisión
y las graves consecuencias, incluida la muerte, llevaron a las
autoridades de salud del mundo, dirigidas por la OMS, a tomar
medidas urgentes a fin de evitar su propagación. Gracias
a esta acción rápida, el SRAS fue finalmente controlado,
no antes que más de 8.000 personas fueran infectadas y
se produjeran más de 900 muertes.
Además de los problemas de laboratorio, clínicos
y epidemiológicos producidos por este brote, se han identificado
cinco problemas éticos principales: la justificación
de la cuarentena, los límites de la confidencialidad de
la información personal de salud, el deber de la atención,
establecer prioridades y problemas generales del tratamiento de
enfermedades infecciosas (véase Singer et al: Ethics
and SARS: Lessons from Toronto. Sólo el deber de la
atención y en parte la confidencialidad de la información
personal de salud afectan directamente a los médicos en
sus relaciones con los pacientes. Sin embargo, todos los problemas
deben ser considerados por las autoridades de salud pública
cuando preparen planes para enfrentar futuros brotes. Las asociaciones
médicas deben asegurarse que las autoridades no olviden
estos aspectos éticos.
La AMM ha reconocido que el SRAS es un problema de salud pública
importante. La Asamblea General de 2003 en Helsinki adoptó
una resolución para que "La AMM insista de manera
urgente a la Organización Mundial de la Salud para que
aumente su protocolo de respuestas para emergencias, a fin de
entregar un compromiso y participación tempranos, actuales
y significativos de la comunidad médica mundial, incluida
la discusión inmediata de la creación de un medio
eficaz y en tiempo real para comunicar información confiable
basada en evidencias a los trabajadores que están en primera
línea; además de la creación de fuentes seguras
de productos y materiales necesarios para proteger la salud de
los profesionales de la salud expuestos en primera línea
y de sus pacientes". A principios de 2004, la AMM publicó
en su sitio un discussion
paper on SARS preparado por la Asociación Médica
de Canadá. Por último, la Asamblea de 2004 adoptó
una Declaración sobre la
Comunicación y Coordinación durante las Emergencias
de Salud.
Otra asociación que ha abordado activamente el SRAS, aparte
de la Asociación Médica de Canadá, es la
de Hong Kong (véase SRAS
Homepage).
Octubre 2004 - Los Médicos
y las Empresas Comerciales
Las relaciones de los médicos y las empresas comerciales,
en especial las farmacéuticas y de aparatos médicos,
han sido tema de intensa investigación de parte de las
asociaciones médicas, revistas médicas y la prensa
en general durante más de una década. Como las compañías
con fines de lucro han tomado una parte más importante
en el financiamiento de la investigación médica
y la educación médica continua, ha aumentado el
potencial de conflictos de intereses en las relaciones de los
médicos con estas compañías. Para evitar
que se produzcan estos conflictos y ayudar a los médicos
a enfrentarlos, la AMM adoptó una Declaración sobre
el tema que está disponible en nuestro sitio www.wma.net/s/policy/r2.htm.
El documento de base que sirve para informar sobre esta política
puede verse en la siguiente dirección: www.wma.net/e/publications/pdf/wmj2.pdf
Muchas asociaciones médicas nacionales y otras organizaciones
médicas tienen políticas sobre el tema:
American Medical Association: Gifts
to Physicians from Industry
Australian Medical Association: Doctors'
Relationships with the Pharmaceutical Industry
Canadian Medical Association: Physicians
and the Pharmaceutical Industry
Finnish Medical Association: Doctors
and the Medical Industry - A Guidance for Doctors
The following websites provide resources for further reflection
and action on this topic:
www.ama-assn.org/ama/pub/category/5689.html
www.nofreelunch.org
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