AMM condena asimilación de la homosexualidad a una enfermedad


(21.10.2013)  La Asociación Médica Mundial ha condenado el hecho de que todavía la homosexualidad sea asimilada a una enfermedad y que se intente tratarla con procedimientos llamados de “conversión” o “reparación”.

En su Asamblea anual realizada en Fortaleza, Brasil, la AMM adoptó una declaración que condena fuertemente todas las formas de estigmatización y discriminación de personas en base a su orientación sexual. Establece que la homosexualidad no es una enfermedad, sino una variación natural de la sexualidad humana. Los delegados condenaron los métodos de “conversión” o “reparación” como “violaciones de los derechos humanos” que son prácticas injustificables que deben ser sancionadas y penalizadas. Es antiético para los médicos participar en cualquier etapa de dichos procedimientos.

La declaración estipula que los médicos deben proporcionar terapia en conformidad con los tratados y protocolos reconocidos internacionalmente. Los enfoques psiquiátricos o psicoterapéuticos para el tratamiento no deben centrarse en la homosexualidad, sino en los conflictos que surgen entre la homosexualidad y las normas y prejuicios religiosos, sociales e interiorizados.

La Presidenta de la AMM, Dr. Margaret Mugherera, dijo: “Los profesionales de la salud se enfrentan a muchos aspectos de la diversidad humana cuando prestan atención médica, incluidas las distintas variaciones de la sexualidad humana. La homosexualidad en sí no es una enfermedad. Es la estigmatización y discriminación que experimentan las personas con orientación bisexual u homosexual son las que pueden ser dañinas para la salud. Las llamadas terapias de “conversión” o “reparación” exacerban estos efectos negativos para la salud y es una práctica contraria a la ética”.

“Las terapias que aseguran que pueden convertir la homosexualidad en una conducta asexual o heterosexual no tienen indicación médica, son métodos dudosos y deben denunciarse como contrarias a la ética”.

Agregó que la discriminación, estigmatización, rechazo de sus pares y acoso siguen teniendo un fuerte impacto en la salud psicológica y física de las personas con orientación homosexual o bisexual. Estas experiencias negativas producen más depresión, trastornos de ansiedad, consumo de drogas e intentos de suicidio. En consecuencia la tasa de suicidios en los jóvenes con orientación homosexual o bisexual es tres veces más alta que la de sus pares.