Gobiernos deben invertir más en la atención del final de la vida


(23.05.2012) Las asociaciones médicas nacionales deben instar a los gobiernos y las instituciones de investigación a invertir recursos adicionales para elaborar tratamientos que mejoren la atención del final de la vida, según el Dr. Cecil Wilson, Presidente Electo de la Asociación Médica Mundial.

En un discurso realizado en Ginebra hoy miércoles él expresó que millones de personas en el mundo con cáncer y otras enfermedades sufren dolores más o menos intensos y no tienen acceso a un tratamiento adecuado.

"El tratamiento inadecuado del dolor tiene como consecuencia un impacto económico negativo y un sufrimiento humano. En la mayoría de los casos el dolor puede ser eliminado o aliviado con un tratamiento relativamente barato y simple".

El Dr. Wilson, que participó en una reunión paralela en la Asamblea Mundial de la Salud, agregó: "Toda persona debe tener el derecho a acceder a un tratamiento del dolor sin discriminación. Los gobiernos deben asegurar la disponibilidad de medicinas controladas y organismos gubernamentales de control de medicamentos".

Dijo que el uso apropiado de la morfina, nuevos analgésicos y otras medidas pueden aliviar el dolor y otros síntomas dolorosos en la mayoría de los casos. Las autoridades de salud deben hacer accesibles los medicamentos necesarios y ponerlos a disposición de los médicos y sus pacientes.

Sin embargo, en muchas partes del mundo las medidas paliativas y de mantenimiento de funciones vitales necesitan tecnologías o recursos financieros que simplemente no están disponibles. Expresó también que en relación con el manejo del dolor y de los síntomas, es esencial identificar a los pacientes próximos al final de la vida lo más pronto posible.

La creciente cantidad de personas que necesitan cuidados paliativos y la mayor disponibilidad de opciones de tratamiento eficaces demuestran que el tema de la atención al final de la vida debe constituir una parte importante de la formación médica de pre y post grado. El deber del médico es sanar cuando sea posible, aliviar el sufrimiento y proteger los intereses de sus pacientes.