Médicos piden sistemas eficaces para documentar las acusaciones de tortura


(8 de marzo de 2010) El tema de cómo promover e institucionalizar la documentación forense de supuestos casos de torturas será abordado por un grupo de expertos que se reunirán en Ginebra mañana 9 de marzo, presidido por el Relator Especial de la ONU para la tortura, Profesor Manfred Nowak.

Este evento, realizado por el Consejo Internacional de Rehabilitación para las Víctimas de Torturas (IRCT) y la Asociación Médica Mundial (AMM), tendrá lugar en conjunto con la 13ª sesión regular del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.

El grupo de expertos incluye a Marija Definis-Gojanovic, miembro del subcomité de la ONU para prevención de la tortura, al igual que representantes de las asociaciones médicas de Dinamarca y Turquía, la comunidad académica y la Asociación para la Prevención de la Tortura.

“Veremos lo que pueden hacer los Estados para cumplir con la obligación de prevenir la tortura e investigar todas las acusaciones de tortura”, dijo el Dr. Önder Özkalipci, experto forense en el IRCT. “Es importante reconocer que los informes médico-legales basados en el Protocolo de Estambul pueden ser una poderosa fuente de evidencia en los casos de torturas. Una manera muy eficaz para promover la producción de dichos informes es integrar la documentación forense de casos de tortura en los sistemas de salud nacionales”.

Su comentario fue un eco del último informe del profesor Nowak al Consejo de Derechos Humanos en el que escribió que “con mucha frecuencia, los resguardos requeridos por el derecho internacional de derechos humanos no son previsibles ni eficaces en la prevención de la tortura”. Agregó que la ciencia médica forense es un instrumento crucial para establecer el grado de correlación de los hallazgos médicos con las acusaciones presentadas y por esto proporciona evidencia sobre los procesamientos en que se basan.

El Dr. Dana Hanson, Presidente de la Asociación Médica Mundial, expresó que este evento es la continuación de la resolución del Consejo de Derechos Humanos  2009 sobre la función y la responsabilidad del personal médico y de salud en la tortura.

“La AMM tiene un compromiso claro y desde hace mucho en la condena de todas las formas de participación médica en la tortura. También es un deber ético absoluto para la profesión médica documentar la tortura y denunciarla. En este sentido, los médicos pueden prevenir la tortura y lo hacen, pero se debe hacer más en colaboración con otros actores pertinentes a fin de erradicar estas violaciones flagrantes de los derechos humanos”.