Resolución de la AMM sobre la Crisis Global de Refugiados


Adoptada por la 66a Asamblea General de la AMM, Moscú, Rusia, octubre 2015

La AMM reconoce que el movimiento masivo de personas a menudo sigue a las catástrofes que se derivan de un conflicto armado o fenómenos naturales cuando las poblaciones buscan escapar del peligro y las privaciones. El movimiento de masas actual de las poblaciónes, para escapar de los efectos de los conflictos armados, incluidos los bombardeos, la falta de acceso a servicios públicos, agua potable, la destrucción de viviendas, escuelas y hospitales, ha sido numéricamente mayor que cualquier movimiento de masas de población en más de 70 años.

Aunque la AMM reconoce que los países pueden tener preocupaciones sobre su capacidad para absorber un número significativo de nuevos inmigrantes, reconocemos que las personas que huyen de la guerra, o fenómenos naturales, lo hacen porque están desesperadas y con frecuencia se enfrentan a enfermedades potencialmente mortales. Tienen miedo por su salud, seguridad y bienestar y la de los familiares que los acompañan. 

La mayoría de los países han firmado tratados internacionales dándoles obligaciones vinculantes para ofrecer ayuda y asistencia a los refugiados y solicitantes de asilo. La AMM considera que, cuando hay eventos, incluyendo eventos en curso, como los conflictos que generan las crisis de refugiados, los gobiernos deben aumentar sus esfuerzos para proporcionar asistencia a los necesitados. 

Esto debe incluir garantizar el paso seguro de los refugiados y el apoyo adecuado después de entrar en países que ofrecen refugio. Reconociendo que la catástrofe de la que han huido, y las vicisitudes del viaje, pueden haber dado lugar a problemas de salud, es esencial que los países de acogida establezcan sistemas para proporcionar atención médica a los refugiados. 

Los gobiernos deben tratar de asegurar que los refugiados y solicitantes de asilo sean capaces de vivir con dignidad dentro de su país de refugio y hacer todos los esfuerzos para permitir su integración en la nueva sociedad. La comunidad internacional debe tratar de obtener una solución pacífica en Siria en las que la población pueda o bien permanecer en su país con seguridad o, si ya se han ido, regresar a salvo a casa. 

La AMM reconoce que el movimiento masivo de la población causa estrés significativo en las poblaciones existentes de los países y también en aquellos que se convierten en refugiados. Creemos que los gobiernos y los organismos internacionales como las Naciones Unidas deben hacer más esfuerzos concertados para reducir las presiones que conducen a tales movimientos, incluido el rápido alivio después de los fenómenos naturales, y hacer más esfuerzos para evitar o poner fin a los conflictos armados. El restablecimiento de la seguridad de los alimentos, agua, vivienda, saneamiento, educación y salud, y la mejora de la seguridad pública, deberían tener un impacto significativo y reducir el número de refugiados. 

La AMM:

  • Reconoce que el proceso de convertirse en un refugiado es perjudicial para la salud física y mental;
  • Elogia a los países que han acogido y cuidado a los refugiados, especialmente los que actualmente huyen de Siria;
  • Pide a otros países  mejorar su disposición a recibir a los refugiados y solicitantes de asilo;
  • Pide a los gobiernos nacionales asegurar que los refugiados y solicitantes de asilo puedan vivir en dignidad al proporcionar acceso a los servicios esenciales;
  • Pide a todos los gobiernos trabajar juntos para tratar de poner fin a los conflictos locales, regionales e internacionales, y para proteger la salud, la seguridad y el bienestar de las poblaciones;
  • Pide a todos los gobiernos que cooperen en la prestación de ayuda inmediata a los países que sufren los efectos de los fenómenos naturales, recordando que los que ya están más socioeconómicamente desfavorecidos se enfrentará a la mayor cantidad de desafíos;
  • Hace un llamamiento a los medios de comunicación globales a que informen sobre la crisis de los refugiados de una manera que respete la dignidad de los refugiados y las personas desplazadas, y a evitar la intolerancia y el prejuicio racial o de otro tipo en los informes.