Declaración de la AMM sobre el Diagnóstico y Tratamiento de las Enfermedades Fúngicas


Adoptada por las 64ª Asamblea General, Fortaleza, Brasil, octubre 2013

Las estimaciones de la Carga Mundial de Morbilidad anual de la OMS reconocen que las enfermedades fúngicas son responsables de una importante proporción de los problemas de salud en el mundo. Estas incluyen las infecciones fúngicas cutáneas que afectan hasta mil millones de personas y la candidiasis vulvovaginal que afecta a varios millones de mujeres múltiples veces al año.

Las enfermedades fúngicas invasoras y crónicas que son incluso más graves llevan a tasas de morbilidad anual que son similares a las causadas por la preocupación de salud mundial reconocida, como la malaria y la tuberculosis. Además de la muerte, las enfermedades fúngicas inciden en la mala salud crónica, incluida la ceguera relacionada con la queratitis, insuficiencias respiratorias con aspergilosis broncopulmonar alérgica  (ABA), asma grave con sensibilización fúngica (AGSF) y aspergilosis pulmonar crónica (APC), pérdida de peso y mala alimentación por candidiasis esofágica y CPA e incapacidad de tener una actividad sexual sana por candidiasis vulvovaginal.

Las enfermedades fúngicas graves son a menudo oportunistas y son consecuencia de otras enfermedades que inhiben el sistema inmunológico, como el asma, el SIDA, el cáncer, los medicamentos inmunosupresores post trasplantes y los tratamientos con corticoides. Algunas se observan en pacientes muy enfermos.

A pesar de que muchas enfermedades fúngicas  pueden ser tratadas de manera relativamente simple, en muchos casos no lo son. Las infecciones fúngicas son raramente distintas para ser diagnosticadas clínicamente como tales y como los cultivos son con frecuencia falsamente negativos es común que no se diagnostiquen. Además, a menudo se deja de lado una ventana de diagnóstico estrecha para curar al paciente, lo que resulta en una prolongada y costosa hospitalización, a menudo con una consecuencia fatal. A pesar de la existencia de medicamentos eficaces para tratar las infecciones fúngicas, con frecuencia no están disponibles cuándo y dónde se necesitan.

Declaración

La AMM  insiste en la necesidad de apoyar el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades fúngicas e insta a los gobiernos nacionales asegurar que los tests de diagnóstico y los tratamientos para las enfermedades fúngicas estén disponibles para sus ciudadanos. En función de la prevalencia de las enfermedades fúngicas y al estado de salud, el test específico del antígeno o la microscopía y el cultivo son esenciales. Estos tests y el personal formado para aplicarlos e interpretarlos deben estar disponibles en todos los países donde existen las infecciones fúngicas sistémicas. Esto incluirá la creación de un centro de diagnóstico  de excelencia con personal suficiente formado en la materia. El control de la toxicidad de los antimicóticos debe estar disponible.

Es el médico el primer contacto para la mayoría de los pacientes con infecciones fúngicas. Por esto, los médicos deben conocer el tema para realizar un diagnóstico eficaz.

La AMM insta a sus miembros a realizar y apoyar estudios epidemiológicos sobre el flagelo de las enfermedades fúngicas en sus países y a informar a sus gobiernos los resultados.