Adoptada por la 59a Asamblea General de la AMM, Seúl, Corea, Octubre 2008
La Asociación Médica Mundial, habiendo examinado la importancia de la autonomía profesional y la independencia clínica del médico, adopta los siguientes principios:
- El elemento central de la autonomía professional y la independencia clínica es la garantía de que el médico tiene la libertad de expresar su opinión profesional con respecto a la atención y al tratamiento de sus pacientes, sin influencia indebida de partes o personas externas.
- La medicina es un arte y una ciencia muy complejos. A través de una larga formación y experiencia, el médico se convierte en un experto médico y sanador. Puesto que los pacientes tienen derecho de decidir en gran medida qué intervenciones médicas realizarán, esperan que los médicos tengan la libertad de sugerir recomendaciones clínicamente apropiadas.
- Aunque los médicos reconocen que son responsables ante sus pacientes, los organismos financieros y sus pares por sus recomendaciones, las restricciones irracionales a la independencia clínica impuestas por los gobiernos y administradores no son apropiadas para el interés superior del paciente, porque pueden afectar la confianza que es elemento esencial en la relación médico-paciente.
- Los administradores de hospitales y los terceros que financian pueden considerar que la autonomía profesional del médico es incompatible con el manejo prudente de los costos de salud. Sin embargo, las restricciones que los administradores y terceros que financian intentan imponer a la independencia clínica puede no ser apropiados para el interés superior del paciente. Además, las restricciones a la capacidad del médico a rechazar las solicitudes de pacientes o sus familias de servicios médicos inapropiados no están discutiblimente en el interés superior de los pacientes o de la sociedad.
- La Asociación Médica Mundial reafirma la importancia de la autonomía profesional y de la independencia clínica como componente esencial de la atención médica de alta calidad y por lo tanto, como beneficio del paciente que debe ser preservado, pero también como un principio esencial del profesionalismo médico. En consecuencia, la Asociación Médica Mundial se compromete a mantener y asegurar la continuación de la autonomía profesional y la independencia clínica en la atención de los pacientes.