Declaracion de la AMM sobre la Comunicacion y Coordinacion durante las Emergencias de Salud


Adoptada por la 55e Assemblea General de la AMM, Tokio, Japon, octubre 2004
y cancelada en la 65ª Asamblea General de la AMM, Durban, Sudáfrica, octubre 2014 

  1. INTRODUCCIÓN
    1. A fines de 2002, se produjo un brote de un nuevo síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) en el sur de China. La enfermedad, causada por el coronavirus SRAS, se propagó internacionalmente a fines de febrero de 2003. Los países más afectados fueron China, Canadá, Singapur y Vietnam, todos ellos tuvieron brotes antes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) diera la alerta mundial. Según información de la OMS, se produjeron 8.422 casos en 29 países y en los cuatro países mencionados con anterioridad hubo 908 casos fatales.
    2. El SRAS fue una enfermedad especialmente difícil de diagnosticar y tratar, se transmitía con facilidad de una persona a otra, no necesitaba un portador, no tenía afinidad geográfica particular, presentaba los síntomas de muchas otras enfermedades, tuvo su mayor número de víctimas entre el personal hospitalario y se propagó por el mundo con una facilidad alarmante. La diseminación del SRAS por las rutas aéreas internacionales pone énfasis en el hecho de que los agentes patógenos traspasan las fronteras y refuerza la importante necesidad de tener estrategias globales de salud pública.
    3. Los principales brotes del SRAS se produjeron en lugares que tienen sistemas de salud bien desarrollados. Si el SRAS se hubiera dado en áreas con una infraestructura de salud pobre, es poco probable que se hubiera logrado su control tan rápido. Pero incluso en los sistemas de salud más avanzados, quedaron en edivencia ciertas fallas muy importantes durante esta epidemia:
      • Falta de comunicación bilateral efectiva en tiempo real con los médicos en terreno;
      • Falta de recursos adecuados, reservas de medicamentos y suministros para hacer frente a este tipo de catástrofe;
      • Falta de capacidad suplementaria en las unidades de cuidado intensivo y los sistemas de salud pública.
    4. Durante este episodio quedó en evidencia una brecha entre las autoridades de salud pública (nacionales e internacionales) y la medicina clínica. En la Asamblea General de 2003, la AMM adoptó una Resolución sobre el SRAS que "insista de manera urgente a la Organización Mundial de la Salud para que aumente su protocolo de respuestas para emergencias, a fin de entregar un compromiso y participación tempranos, actuales y significativos de la comunidad médica mundial..."
  2. PRINCIPIOS BÁSICOS
    1. La comunidad internacional debe estar en alerta constante ante la amenaza de nuevos brotes de enfermedades y preparada para responder con una estrategia global. La Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN) de la OMS tiene un papel importante en la seguridad de la salud mundial al:
      • combatir la propagación internacional de brotes,
      • asegurar que la ayuda técnica apropiada llegue rápidamente a los países afectados,
      • contribuir a la preparación a largo plazo y creación de la capacidad para enfrentar epidemias.

      La AMM ha participado activamente en la red GOARN, cuando es apropiado, sin embargo, la función de GOARN debe ser reconocida y promovida activamente en la profesión médica.

    2. Las naciones soberanas tienen la responsabilidad de satisfacer las necesidades de salud dentro de sus territorios. Sin embargo, muchos riesgos urgentes de salud no están confinados por las fronteras nacionales. La detección temprana, a través de sistemas eficaces de vigilancia nacional, de casos inusuales de enfermedades que son una amenaza para la salud pública y la cooperación internacional entre la OMS, sus estados miembros, y los organismos no gubernamentales, como la AMM, deben responder de manera eficaz a las emergencias de salud pública que causan preocupación internacional. El fortalecimiento de las Regulaciones Internacionales de Salud para ampliar su alcance e incluir nuevas y futuras emergencias de salud, para permitir que la OMS ayude activamente a los países a responder a las amenazas para la salud, proporcionará herramientas adicionales para el control mundial de las epidemias.
    3. La comunicación eficaz entre la OMS y la AMM, la AMM y sus asociaciones médicas nacionales miembros (AMNs), las AMNs y los médicos puede reforzar el intercambio de información entre la OMS y sus países miembros durante las emergencias de salud pública.
    4. Los médicos a menudo constituyen el primer punto de contacto con la aparición de nuevas enfermedades, por lo que pueden ayudar en todos los elementos de diagnóstico, tratamiento e información de los pacientes afectados y prevención de la enfermedad. Los médicos con experiencia clave deben ser incorporados en el proceso de toma de decisiones en las emergencias de salud, de modo que se comprenda el impacto que tienen las instrucciones nacionales e internacionales sobre el contexto clínico y la atención del paciente.
    5. La OMS y sus países miembros deben trabajar con la AMM y las AMNs para abordar de manera preventiva la seguridad de los pacientes y de los profesionales de la salud que atienden a los enfermos durante los brotes de nuevas enfermedades. El atraso en la identificación y la distribución de suministros de equipos de protección a las profesiones de la salud y sus pacientes aumenta la ansiedad y el riesgo de propagación de las enfermedades contagiosas. Se deben crear o ampliar los sistemas nacionales o internacionales que almacenen los suministros pertinentes y adecuados y los trasladen con rapidez a las zonas afectadas. Todos los principios utilizados para proteger la seguridad del paciente deben ser respetados y seguidos en emergencias como la del SRAS.
  3. RECOMENDACIONES
    1. Que la AMM y las AMNs colaboren estrechamente con la OMS, gobiernos nacionales y otros grupos de profesionales a fin de promover de manera conjunta los elementos de esta Declaración.
    2. Que la AMM inste a los médicos a a) estar alertas ante la ocurrencia de enfermedades y muertes sin explicación en la comunidad, b) conocer las capacidades de vigilancia y control de enfermedades para responder a grupos de enfermedades, síntomas y manifestaciones inusuales y ser perseverantes al informar oportunamente sobre las enfermedades inexplicables a las autoridades correspondientes, c) utilizar procedimientos adecuados para evitar estar expuestos ellos y otros a patógenos infecciosos, d) entender los principios de comunicación riesgosa de modo que puedan dar a conocer en forma clara y sin alarma a los pacientes, sus familias y los medios de comunicación temas como los riesgos expuestos y las posibles medidas preventivas (por ejemplo, vacunación) y e) entender las funciones de la salud pública, los servicios médicos de emergencia, el manejo de las emergencias y los sistemas de manejo de incidentes en respuesta a una crisis de salud y la función de cada profesional de la salud en estos sistemas.
    3. Que la AMM motive a los médicos, AMNs y otras sociedades médicas para participar junto a las autoridades locales, nacionales e internacionales en la creación e implementación de protocolos de respuesta y preparación para las catástrofes, destinados a los brotes de enfermedades contagiosas naturales. Estos protocolos deben ser utilizados como base para la educación de los médicos y del público.
    4. Que la AMM pida a las AMNs promover y apoyar la red GOARN de la OMS como entidad coordinadora para combatir las amenazas mundiales a la seguridad de la salud.
    5. Que la AMM pida la creación de un acuerdo estratégico de asociación con la OMS para que en caso de epidemias la comunicación de salud pueda aumentarse de manera importante y asegurar un flujo bilateral de información.
    6. Que la OMS coordine la creación de un inventario basado en las reservas existentes de suministros, de modo que dichos suministros puedan ser transportados con rapidez y queden a disposición de los médicos que atienden a las víctimas.
    7. Que la OMS refuerce las Regulaciones Internacionales de Salud para ampliar su alcance e incluir la información de nuevas y futuras emergencias de salud y para permitir que la OMS ayude activamente a los países a responder a las amenazas internacionales a la seguridad de la salud.
    8. Que los acuerdos internacionales deben considerarse de manera preventiva para facilitar el desplazamiento de los profesionales de la salud que trabajan en el manejo de epidemias.
    9. Que la investigación en el campo de la preparación para emergencias debe aumentarse por parte de los gobiernos nacionales y las AMNs, cuando sea apropiado, a fin de entender mejor las fallas actuales en el sistema y mejorar la preparación en el futuro.
    10. Que la educación y la formación de médicos deben ser revisadas para tomar en cuenta las realidades y necesidades específicas en el caso de emergencias y asegurar que se considere con la diligencia debida la seguridad del paciente y del personal de la salud, cuando se atienda a pacientes con enfermedades contagiosas agudas.
    11. Que los médicos en todo el mundo, incluidos los de Taiwán, tengan acceso ilimitado a los programas e información de la OMS sobre las emergencias de salud.

9.10.2004