Declaración de la AMM sobre la Observación Médica a Domicilio, Telemedicina y Etica Médica


Adoptada por la 44ª Asamblea Médica Mundial Marbella, España, Septiembre de 1992
y eliminadas en la Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, octubre 2006

Las tecnologías y terapias médicas modernas han permitido tratar y controlar (pero no sanar) muchas enfermedades potencialmente fatales. Estos logros médicos en el mundo entero han producido, a su vez, un rápido aumento de la población de inválidos y enfermos crónicos de todas edades. El problema que enfrenta la comunidad de atención médica mundial es cómo entregar la mejor atención a esta población de inválidos y enfermos crónicos (incluyendo la necesidad de crear nuevas tecnologías y organizaciones médico-sociales).

El objetivo de la atención médica en estos casos es controlar la evolución de la enfermedad y ayudar a los pacientes a mantener su independencia y un máximo nivel de función en sus domicilios y comunidades.

El propósito de la atención médica no sólo incluye el diagnóstico y el tratamiento médico, sino que también la educación del paciente sobre la observación y supervisión médica prolongada y cuidado de sí mismo.

Los pacientes deben aprender a realizar una amplia gama de tareas médicas que en el pasado sólo eran llevadas a cabo por personal médico capacitado. Dichas tareas varían desde las de un paciente diabético que controla su nivel de glucosa en la sangre 2 o 4 veces diarias y regula la dosis de insulina apropiada, hasta las de un paciente con un marcapasos que aprende a utilizar el equipo para enviar una cinta con el ritmo electrocardiográfico por teléfono a la consulta del médico local o a un centro de observación distante.

La tecnología de las telecomunicaciones ha abierto nuevas vías para que el médico reúna información y organice las necesidades médicas de sus pacientes a distancia. En la actualidad, mucha información médica puede ser transmitida por teléfono, incluyendo los electrocardiogramas, encefalogramas, rayos X, fotografías y documentos médicos de todo tipo. Dicha información se puede reunir y enviar desde el domicilio de un paciente a un centro médico principal para su interpretación y asesoría sobre el tratamiento. El rápido intercambio de información médica permite al paciente permanecer en su propio domicilio y comunidad, como también recibir la más completa y moderna atención médica.

La Asociación Médica Mundial reconoce que la telemedicina sin duda tendrá una función cada vez más importante en el ejercicio de la medicina en el futuro.

Para poner en marcha un sistema de televigilancia se necesita tocar los siguientes temas:

  • Una estación central necesita poder recibir y responder a las llamadas que llegan de distintos sistemas de bio-televigilancia.
  • Se necesita un sistema interactivo, como el sistema de interfonía, que permite dialogar e intervenir.
  • La red de telemedicina debe establecer un vínculo médico desde el domicilio del paciente hasta el centro médico más avanzado.

Para poner en funcionamiento los sistemas de televigilancia se necesita:

  1. La utilización de sistemas de comunicación (teléfonos, televisión, satélites) para permitir a los médicos una consulta visual y la cooperación a distancia entre médicos, como también para conectar los establecimientos médicos de alta técnica con:
    1. centros médicos más pequeños
    2. domicilios particulares
    3. clínicas de convalecencia
    4. áreas geográficamente aisladas y distantes o que no tienen fácil acceso en casos de emergencia.
  2. Transmisión de documentos: electrocardiogramas, encefalogramas, fotografías, radiografías, scanners, análisis biológicos, ecogramas, imágenes de resonancia magnética, historia clínica del paciente, etc.
    • descripción de síntomas
    • recomendaciones terapéuticas y médico-quirúrgicas
  3. Atención a domicilio (red de televigilancia); control en cardiología, obstetricia, diálisis renal, problemas respiratorios, impedimentos físicos graves, etc.

La Asociación Médica Mundial reconoce además que las dificultades tecnológicas que presenta el proyecto y puesta en marcha de los sistemas de telemedicina, existen también muchos problemas éticos y legales en estas nuevas prácticas. Por lo tanto, la Asociación Médica Mundial recomienda que los médicos utilicen las siguientes normas como elementos claves en el establecimiento de un sistema/red efectivo de telemedicina.

  1. El médico debe determinar que el paciente o la familia sea competente y esté bien informada antes de iniciar un sistema de telemedicina. Los sistemas que se basan en el paciente o la familia para reunir y enviar información, no serían eficaces si los pacientes no entienden el significado de las pruebas y la importancia de completarlas. La cooperación sicológica y física del paciente es esencial.
  2. Debe existir una estrecha colaboración y confianza entre el paciente y el médico responsable de su atención. Las organizaciones que proporcionan servicios de telemedicina deben respetar el derecho del paciente de elegir su médico personal.
  3. La estrecha colaboración entre el médico personal del paciente y el personal del centro de telemedicina, es esencial para asegurar una atención de calidad, individualizada y humana.

  4. Se debe asegurar el carácter confidencial de todos los antecedentes del paciente. Debe existir un estricto control de acceso a los antecedentes, protección tecnológica y penas legales severas por infracción.

  5. El control de la calidad del equipo utilizado y de la información enviada es esencial para asegurar una atención adecuada. Estrictos sistemas de control para la calibración y mantención de equipos son necesarios para la seguridad del paciente.