Productos Médicos Falsificados


Los medicamentos falsificados son medicinas que son fabricadas por debajo las normas establecidas de seguridad, calidad y eficacia y por lo tanto, tienen el riesgo de causar enfermedad y matar a miles de personas cada año. Los expertos estiman que 10% de las medicinas en el mundo son falsificadas. Este fenómeno ha aumentado en los últimos años, debido a que los métodos de falsificación son más sofisticados y al incremento de las mercancías que cruzan las fronteras.

Según la OMS, un medicamento falsificado es “una medicina que es deliberada y fraudulentamente alterada con respecto a su identidad u origen”. La falsificación se puede aplicar a los productos de marca o genéricos, los medicamentos falsificados pueden incluir productos con los ingredientes correctos, pero con envoltorios falsos, con ingredientes equivocados, sin ingredientes activos o con ingredientes activos insuficientes o incluso con ingredientes letales.

Los medicamentos falsificados son una amenaza para la salud de las personas y la salud pública. El gran peligro para las personas puede generarlo la actividad excesiva del principal ingrediente activo, por una dosis insuficiente del ingrediente activo o por la toxicidad de los ingredientes que no deben estar presentes en el medicamento. Los pacientes también pueden pensar que están protegidos contra una enfermedad o malestar indeseable cuando en realidad no lo están.

Los medicamentos diluidos o con dosis insuficientes son una amenaza para la salud pública, ya que contribuyen a la resistencia a las medicinas en las poblaciones, lo que produce más infecciones, mayor necesidad de investigación y fabricación de nuevos medicamentos y mayor gasto en salud. Por otro lado, las falsificaciones interfieren con los análisis de efectos adversos, puesto que dan la impresión de que el fármaco regular causó el efecto adverso. Evitan que los inventores y productores originales de los medicamentos o materiales reciban sus recompensas y así se impide más desarrollo. Lo que es incluso peor: disminuye la confianza en el medicamento y por ende en los médicos y en consecuencia afecta el seguimiento del tratamiento.

La Asociación Médica Mundial, junto a las organizaciones de la WHPA, se unió a la International Medical Products Anti-Counterfeiting Taskforce (IMPACT) dirigida por la OMS en 2006 para combatir el problema mundial de los medicamentos falsificados. La IMPACT reúne a casi doscientos países y a organizaciones con conocimientos sobre aplicación, fabricación y defensa del paciente, y ha llamado la atención sobre la salud pública y el impacto comercial de los medicamentos falsificados.

La Asociación Médica Mundial junto a la WHPA ha preparado una campaña llamada "Esté Alerta" sobre los medicamentos falsificados  para ayudar a los dentistas, enfermeras, farmacéuticos y médicos para enfrentar el problema de los medicamentos falsificados en su práctica diaria. La información a los profesionales es crucial para detectar y evitar los productos médicos falsificados y es necesaria para que a la vez informen a sus pacientes y poblaciones sobre los riesgos que implica el comprar medicamentos falsificados a fuentes no confiables y desconocidas.

El centro de la campaña es un  kit de instrumentos llamado "ESTE ALERTA" que muestra algunos pasos clave que pueden dar los profesionales de la salud para identificar e informar sobre los medicamentos falsificados, para ayudar a combatir las prácticas delictivas y hacer que los tratamientos sean más seguros. Además se han organizado varios talleres regionales para los profesionales de la salud.

 

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